Esta semana os adjunto este interesante artículo sobre las raíces evolutivas del fervor, o “éxtasis tribal”, como lo denomina el artículo, que sienten tantas personas ante las victorias de deportivas de los “suyos” (leer el artículo). Cuando veo la energía ingente que brota ante este tipo de acontecimientos, siento algo de nostalgia porque intuyo que, con una fracción de esta misma energía, se podrían cambiar muchas cosas caducas en el mundo.


