Este verano he podido descansar durante dos semanas, después de todo un año. Con amigos y amigas, y en diferentes lugares, he disfrutado de esos momentos maravillosos en los cuales uno se relaja y dice para sí: “ahora estoy relajado y de vacaciones”. Apreciar un paisaje, un olor, un buen rato de lectura absorbente… cualquier momento que nos hace sentir vivos y plenos.
Autor: MANUEL CASTELLANOS 17 agosto 2010


