Autor: PALOMA ROSADO 21 Julio 2010

Seguimos soñando… con Anoche tuve un sueño, la revista que pretende huir de estereotipos, recorrer con una mirada de esperanza la realidad, optar por lo humanitario frente a lo antihumano y poner un toque de humor en el día a día (incluso para aceptar nuestras equivocaciones). El número 2 (juliol-agosto) sigue siendo una demostración de que hoy el lujo es ser libre. Por eso damos espacio a textos y materiales como estos. Te invitamos a leerlo. Te va a gustar.

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Siri Hustvedt, escritora.

Tiene 55 años y 18 libros publicados. Todo cuanto amé conquistó a la crítica en 2003 y luego tardó cinco años en publicar su siguiente novela elegía para un americano. Sufre de migrañas y tiene las obras de Freud como libros de cabecera. Lleva 28 años casada con el también escritor Paul Auster, con quien tiene una hija. El próximo octubre lanza en España Una mujer agitadora o La historia de mis nervios (Anagrama).

 

¿Por qué hay relaciones que duran y otras que se rompen?

Porque hay dos modelos de amor: el mecánico y el orgánico. El mecánico es aquél en el que todo se repite y es igual. Pero el orgánico es como un árbol: de repente las hojas se caen, pero también crecen de nuevo y de una nueva forma. Tiene que crecer. Es una metáfora de una relación en la que se crece y se cambia y las dos personas se van moviendo y adaptando juntas. Cuando las relaciones terminan es porque se repite todo constantemente y las personas no se adaptan.

Autor: JOAN GARRIGA 28 Junio 2010

Son muchas las mujeres que se quejan de no ser suficientemente comprendidas por sus parejas hombres y lo gritan de una forma sonora y publicitaria como si fuera un derecho natural. Al mismo tiempo cientos de hombres se van secando calladamente porque encuentran que sus mujeres menosprecian algunos de sus intereses, deseos, costumbres y aficiones, y en lo hondo, piensan que hay algo que no va, que la mujer no se molesta en comprender que el hombre es como es.

Autor: JOAN GARRIGA 17 Mayo 2010

Al parecer nos toca vivir tiempos caóticos y creativos, originales e inciertos, turbulentos y esperanzados, para vivir nuestro amor en pareja. Algunos estudiosos han acuñado el concepto de “monogamia secuencial”, que viene a anunciar lo que todos ya percibimos -unos con cierto alivio, otros con más añoranza-: el funeral de “la pareja para toda la vida”.

Autor: JOSEP LOPEZ 11 Mayo 2010

Cuando una pareja se separa o se divorcia, se suele escuchar a alguno de los protagonistas (o a los dos) decir cosas como: “¡Es que me faltaba el aire!”. O bien: “¡Necesitaba mi propio espacio!”. O incluso cosas más concretas del tipo: “¡No me dejaba ni escuchar la música que quería!”. O: “Se enfadaba si salía una noche con mis amigas”.

Autor: ALEJANDRO PALOMAS 2 Marzo 2010

“Valiente no es aquel que no teme. Valiente es quien teme y se atreve.”

Somos muchos, muchísimos, los que tenemos miedo o los que hemos vivido de su mano durante algún tramo de nuestra vida, y no me refiero al miedo más fóbico, sino al más cotidiano, al más “común”. Es evidente –y así lo ejemplifica la historia– que la sociedad occidental –la nuestra– ha sido educada para convivir con él como lo ha hecho con otros “males menores” como el tabaco, con el que hemos aprendido a mantener una relación de dependencia social –además de física–. Es decir, por un lado lo vendemos y nos nutrimos de los impuestos que aporta a nuestros gobiernos y por otro le hacemos la guerra por pernicioso y letal. Y es que el miedo es así: social y físico, global e individual. Como el tabaco, se fomenta y se estigmatiza, y como el tabaco, se aspira activa o pasivamente. Ambos comparten asimismo efectos y síntomas: ennegrecen, paralizan, atacan el sistema inmunitario, desestabilizan… Pero no es este el momento de hablar del tabaco ni de las adicciones “permitidas”, sino del miedo y de sus cómos, esas preguntas que tanto necesitamos ver respondidas para poder empezar a reaccionar, para actuar.

Autor: FELIX LOPEZ SANCHEZ 15 Febrero 2010

Somos seres sexuados y lo somos durante toda la vida. No tenemos sexualidad, somos sexuados en nuestra fisiología, en nuestro mundo emocional y afectivo y en nuestra mente. En la vejez hay cambios en nuestra sexualidad, pero seguimos siendo seres sexuados; no menos que en la adolescencia y juventud.

Desde el punto de vista fisiológico, los cambios que más afectan a la sexualidad en la vejez es la reducción de hormonas sexuales, en ambos sexos, la mayor lentitud de la excitación sexual, también en ambos sexos, la disminución de la lubricación de la vagina, en la mujer, y las posibles dificultades en la erección en el hombre. Ocurren otros muchos cambios, pero éstos son los que más pueden afectar las relaciones coitales. Estos cambios sin embargo se dan de forma muy diferente en las personas –las que mejor actividad sexual han tenido a lo largo de la vida se conservan mejor– y no suelen impedir las relaciones en muchas personas mayores. Además, pueden resolverse normalmente con ayudas. Por eso un dato de todas las investigaciones es que aunque la actividad coital de las personas mayores suele disminuir en su frecuencia con la edad, muchas de ellas se mantienen activas en algún grado.