Hace poco tiempo me encontré iniciando en Barcelona una conferencia taller sobre resolución creativa de problemas profesionales y en las organizaciones, a través de las comprensiones de las constelaciones familiares y organizacionales. Al empezar, algunas personas (cinco de ciento cincuenta, más o menos) expresaron su deseo de que se hablara en castellano, ya que no entendían catalán. Otras personas manifestaron con vehemencia su derecho a que se les hablará en catalán, tal y como venía anunciada la actividad en las hojas promocionales de la entidad organizadora.
El asunto es sensible y se plantea alguna vez y, de vez en cuando, produce enconamientos, pasiones y trifulcas de apariencia entre infantil y tribal. No entraré aquí en la dimensión política ni cultural ni social del tema por el hecho de que sobrepasa mi ámbito de interés y de competencia, y me limitaré a hacer una reflexión de cariz psicológico, e inducir, si cabe, un poco de reflexión sobre el desarrollo personal. Y dos de sus brazos: la afirmación de uno mismo y la afirmación de lo ajeno.
Cada persona trata de ser leal a su procedencia y su familia, con sus reglas y costumbres, su lengua, sus tramas vitales, afirmándose en su identidad. Así se extiende en el mundo y se desarrolla. Sin embargo sólo de una manera limitada. Para desarrollarse plenamente también necesita incorporar lo ajeno y extraño como propio, o como de pleno e igual derecho para la vida.
Enseña Bert Hellinger que la conciencia de las personas acerca de lo bueno, lo correcto y lo adecuado es, en su trasfondo, una forma de lealtad infantil que le asegura el amor y la pertenencia a su familia y a sus grupos de referencia. Algo así como que los palestinos odian con buena conciencia a los judíos, y viceversa. En cierto modo nos sentimos inocentes si hablamos la lengua de nuestros padres y cumplimos con la cultura, las reglas y lo previsto en otros muchos aspectos, y culpables si desarrollamos conciencia propia sobre lo adecuado y lo bueno y lo malo y vamos más allá de lo que marcan los cánones y creencias de nuestro grupo.

Retrato de una gran familia de la época victoriana, como todas las familias, con sus reglas, sus costumbres, su lengua y sus tramas vitales (imagen: usuario de Flickr).
Pero podemos preguntarnos: ¿Se desarrolla más un judío odiando a los palestinos (y así guardando lealtad a su pueblo) o bien cuando los incluye en su corazón como iguales y legítimos y de la misma manera dignos de amor y se siente también uno de ellos (arriesgando su lealtad a su pueblo)? Por extensión y salvando las diferencias: ¿Se desarrolla más un catalán cuando por amor a sí mismo y lealtad a su pueblo impone su lengua a la de los inmigrantes que todavía no la conocen o cuando, también como castellano parlante, los siente como huéspedes de honor y se adapta con cuidado a sus posibilidades?
Sabemos del daño que causa la competencia y la lucha, y la ventaja evolutiva que supone la cooperación y el amor. Al contrario, la ciega vehemencia, los fundamentalismos, las ideologías, se sostienen en arcaicas e infantiles cuerdas emocionales que nos mantienen pequeños. Son asuntos de niños grandes que trazan fronteras en su corazón entre lo que es digno de ser amado (lo propio) y lo que tiene que ser rechazado (lo ajeno), y si es necesario organizan guerras.
Desarrollarse en plenitud quizá significa extender los brazos del amor en las dos direcciones y de igual manera: hacia uno mismo, reconociendo la importancia del Yo y hacia los demás, asumiendo que el Tu en cierto modo también es Yo. Es decir, extender un movimiento de amor hacia todos los seres y maneras de vivir sin exclusión. El gran reto hoy para muchos en el camino del desarrollo personal no es ser más Yo sino más Tu, y probablemente un poco menos Yo.
En la conferencia taller, mi decisión, como catalán por muchas generaciones, fue hablar en castellano y regalar a nuestros invitados latinoamericanos mi conocimiento de una lengua que aprecio y que compartimos y disfrutamos. Y tener fe que cuando uno abre las puertas de su casa para que el otro la sienta suya el otro desea regalar lo mismo de vuelta. Lo más bello es que después de explicarlo al grupo con estas ideas, más o menos, se pudo notar una corriente de respeto y bienestar entre todos. Me alegré de que fuera una primera enseñanza acerca de la solución creativa de problemas: incluyendo todo y a todos de igual manera, y evitando los torpes juegos de ganadores y perdedores, de buenos y malos. Nada fuerte y bello se logra cuando alguien ha sido lastimado en su dignidad.




19 abril 2011 a las 12:47 pm
Muy interesante su articulo, del que yo misma extraigo una personal lectura. Durante años conviviendo con un familia tipo clan (o al menos eso me han dicho psicologos) he tenido esa lucha que usted menciona: la aceptación de las costumbres, reglas, tradiciones que me limitaban como persona y la búsqueda de la reafirmación de mi propio yo, en el que existen valores y creencias ajenas. El problema a mi parecer, y que puedo extrapolar, es que, como en mi caso, a veces nuestro entorno cercano nos impide cuestionar lo propio y lo ajeno, con la imposición deliberada de unos principios que a veces nos los muestran como incuestionables. La sociedad y las personas necesitan mayor libertad y educación para aprender que lo “de fuera” no implica necesariamente una amenaza a lo “de dentro”. Mi más sincera enhorabuena por haberlo conseguido mostrar en su conferencia.
19 abril 2011 a las 12:59 pm
No he entendido si esto es una protesta a favor del catalán o si es una explicación de como debemos de aocstumbrarnos a los cambios en la sociedad en virtud de lo que nos han educado. ” Es mejor lo malo conocido que lo bueno por conocer”
Saludos
19 abril 2011 a las 1:01 pm
“Nada fuerte y bello se logra cuando alguien ha sido lastimado en su dignidad.”
Una grande verdad señor Joan. Yo como inmigrante,entiendo mi integrar,aprendiendo el catalán y sobre a cultura de donde me encontró.
Me siento afortunada,es enriquecedor aprender algo nuevo y tan bello cuanto mi cultura,diferente,mas igualmente hermoso.
Agradezco a paciencia de todos aquellos que me hablaran en castellano,mientras yo me esforzaba en aprender el catalán.
19 abril 2011 a las 1:03 pm
Pues hay que felicitarle por conseguir experimentar los postulados de ese camino de desarrollo propio afirmando lo ajeno, y a esas 145 personas que se avinieron a hacerlo. Aunque, no sé porqué, puedo suponer que no era la primera vez que lo hacían. Yo también estoy convencido de que hacer esto como lo hacemos cada día, es la manera de que hagan lo mismo algún día los que no lo han hecho ya. Podrá usted felicitarse por completo el año que viene cuando compruebe que esas cinco personas hayan hecho lo mismo.
19 abril 2011 a las 2:00 pm
excelente trabajo y hermosa conclusión. Si todos viéramos tan claro las cosas, que fácil seria todo. Saludos
19 abril 2011 a las 2:02 pm
Buenos días, estoy totalmente de acuerdo con la reflexión realizada, pero introduciría un matiz: a veces, lo propio se ve tan amenazado y tan constantemete agredido y poco respetado, que es casi imposible no sentir la necesidad de defenderlo a capa y espada, para que algunos se den cuenta de que merece la pena. Mi idioma materno es el castellano y el euskera y, a pesar de ser doctor en ciencias, he estudiado otros 3 idiomas, porque considero que el motor de la vida es la comunicación y la empatía y el idioma es el medio de conseguir que todo fluya. Un idioma es cultura, historia, costumbres de un pueblo, pasado, presente y futuro que siempre, han de ser respetados. El día a día de un idioma minoritario es díficil, mantener a flote un idioma con temas de actualidad que enriquezcan las ofertas culturales de un pueblo es díficil, pero ver que en una universidad conferencias en ese idioma tengan un gran aforo y ver cómo cada año aumenta el número de alumnos y tesis doctorales defendidas en ese idioma es muy gratificante. Independientemente del color de la bandera.
19 abril 2011 a las 2:23 pm
Hace un tiempo me llamó la atención que cuando hablamos de “recibir” a alguien en nuestra casa, queremos decir que acogemos, “damos” cobijo, descanso, ocio, alimento, compañía, amistad, complicidad, en resumen, lo que cada uno quiera compartir en ese momento. La casa en sentido literal o en sentido figurado de nuestro yo que acoge al tú.
Me quedo especialmente con la última frase: “Nada fuerte y bello se logra cuando alguien ha sido lastimado en su dignidad”.
Gracias por este artículo. Fuerte, bello y digno.
19 abril 2011 a las 2:53 pm
Estimado colega, excelente su comentario sobre las arcaicas cuerdas emocionales que sostienen la parsonalidad o el ego y que en un momento dado excluyen al otro como si no fuese un yo y que nos mantienen pequeño al no dejarnos crecer. En un momento dado he pensado que la única religión del ser humano es amar ya que si no fuese así celebraríamos el cumpleaño de Herodes y no el nacimiento de Jesús de Nazaret. Solo en la aceptación y el respeto al otro podremos vernos crecer como seres humanos, mas pensantes que respondientes. Un saludo fraternal desde Venezuela
19 abril 2011 a las 3:11 pm
Das de lleno en el ojo de huracán, en cuanto al ejemplo del Catalán y al desarrollo personal.
Me gusta tu exposición y poco más me atrevo añadir que no fuese repetir lo dicho.
Es cierto que el Yo debería de tender a ser más Tu y perder el miedo que le produce tal disposición. Entender que su propia identificación aparece delante de Tu, sin ese hecho no hay Yo.
Pero ese es el precio que se paga al darse cuenta de que ese Tu, a la vez que nos otorga el Yo soy, nos plantea un reto de perdida de la propia identidad. Y todavía no lo hemos superado, con lo que nuestra acción es infantil, pueril y sometida o manipulada por las ideologías extremistas o políticas
19 abril 2011 a las 4:00 pm
Pero si es que el catalan se entiende (perfectamente) a oidos de un castellanoparlante, siendo verdad que el español hablado en la peninsula y el hablado en Latinoamerica es un poco diferente. (más limpio el Latinoamericano, por cierto)
El catalan personalmente me parece muy bonito, sobre todo para expresar los sentimientos!!.. me parece mucho mas tierno, delicado y dulce que el castellano, en este sentido.. creo que viene porque la ciudadania catalana es asi.
Te estimo molt, me agrades, estic bé.. (lo siento si esta mal escrito/desarrollado) …me gusta mucho más!
Ademas me encanta escuchar hablar a las personas en la calle, el metro o cualquier cafeteria.. en cualquier lugar.. e Intento Comprenderlo.
Para una persona de que viene de algun lugar de fuera de Cataluña, es inevitable (dependiendo de su Empatia), desear poder comunicarse en catalan como en mi caso y creo que lo mejor es utilizar los cursos de Normalizacion Linguistica que tiene a disposicion el consorcio para cualquiera que quiera utilizarlos. (lo tengo pendiente, pero cuando lo haga, creo que hablare catalan hasta a las arañas!!) XD
http://www.cpnl.cat
Hay que hacer por las dos partes, los catalanes deberian hablar en castellano cuando la situacion lo requiera (en mis casos siempre han optado por esta eleccion), y las personas venidas de fuera del territorio en el que se hable catalan deberian estudiarlo hasta por lo menos un nivel comunicativo tolerable, siendo imprescindible creo yo, el entenderlo al menos.. hacer un esfuerzo por integrarse.
Yo lo hare.. segurisimo.. por ahora estoy cantando las canciones de la radio en catalan cuando toca alguna mientras voy en mi coche a trabajar.. es que tinc Vergonya!! Jajaja..XD (Lo se, lo se.. ¡es una tonteria!)
De lo mas bonito que me ha sucedido personalmente es ir por la calle pensando en mis cosas y descubrir que estaba pensandolo en catalan, sin intencion por mi parte, sino que habia habido una fluidez natural de las conversaciones escuchadas .. y me emocionó mucho esto.. o estar en casa a punto de salir y pensando en cojer las Claus, en que tinc que tancar les finestres.. etc.. etc..)
Ais..
19 abril 2011 a las 4:18 pm
Gracias por su artículo, muy interesante, y muy agradable compartir sus conocimientos. Educar y aprender, todo se basa en esto, yo creo que la gente somos meros envases que acumulamos información de nuestras vivencias y educación recibida, miedos heredados y aprendidos, de modo que eso nos transforma en lo que somos. Sin capacidad limitada para el contenido y con posibilidad de modificar algunas creencias que limitan nuestras posibilidades para una convivencia agradable y por lo tanto para ser felices. Así que no hay nada para mejorar y crecer que el aire nuevo y fresco que proporciona conocimientos constructivos. Por una sociedad mejor, divulguemos la información. Gracias de nuevo.
19 abril 2011 a las 4:46 pm
Es tan hermoso este artículo y tan verdadero, que cualquier comentario casi que sobra. es un poco mirarnos mas a los ojos, para poder diferenciarnos menos… y saber que en los ojos del otro.. aunque parezca feo, o malo, o atemorizante por diferente, puede haber comunión y quizás, hasta aprendamos algo interesante.. gracias por esta nota encantadora.
19 abril 2011 a las 5:20 pm
El ser mas tu que yo es aprender a ponerse en los zapatos del otro. Leccion que sin duda deberiamos aprender todos y cada uno de los seres humanos.
19 abril 2011 a las 7:23 pm
Joan, hola! Soy una de las colombianas que asistio a tu conferencia, realmente fue un regalo hermoso que la hicieras en castellano, gracias por ello. Me encanta Barcelona, respeto su lengua y sus costumbres, tengo amigos catalanes simpáticos y amables, que lastima que haya unos pocos que nos vean a los latinos como una amenaza, cuando en América Latina TODOS los españoles son recibidos y tratados con hospitalidad y respeto.
19 abril 2011 a las 9:07 pm
Como inmigrante he tenido la gran experiencia de vivir en Euskadi, Cataluña y ahora en la Comunidad Valenciana.
Me parece justo y hermoso que cada pueblo hable en su lengua y defienda ese derecho. Ademàs, me gusta aprender el idioma de donde vivo.
Pero muchas veces he sentido que se me faltaba el respeto como persona, cuando participando en reuniones , me quedaba sin entender lo que se decia. No comprendia que personas, supuestamente educadas, ya que tenian titulos universitarios, tuvieran tan poca educaciòn y sensibilidad en este tema. Por suerte esto me pasaba en Barcelona y no en Euskadi ( donde siempre me senti muy respetada) . Digo por suerte, porque el catalan al fin y al cabo, se parece al español, con un poco de italiano, francès y portugues ( asi lo veo yo) y con el tiempo se entiende y en este momento me integro aunque con esfuerzo.
Lamentablemente, he sido testigo de prepotencias casi insultantes y humilantes a un compatriota que trabajaba en un bar en Barcelona porque no entendia el idioma catalan. No creo que asi se gane la independencia, y quienes necesitan autovalorarse imponiendose sin sensibilidad ni respeto no van por buen camino. Apoyo la causa pero no las practicas, el respeto y la compasion por el debil nunca deben dejarse de lado, el fin no justifica los medios.
19 abril 2011 a las 9:38 pm
Como inmigrante que vivi muchos años en Barcelona viviendo ese tironeo, excelente trabajo y fantástica conclusión.
Muchas gracias
19 abril 2011 a las 10:02 pm
“chapeau” oopss! se escribe así?
en fin, mi más sincera enhorabuena por tan exquisito artículo
19 abril 2011 a las 11:00 pm
Ahora se le llama ser creativo al sentido común, toda la razón en el artículo, pero dónde dejamos la creatividad cuando la lógica todavía existían?
Me quedo con estas frases:
El gran reto hoy para muchos en el camino del desarrollo personal no es ser más Yo sino más Tu, y probablemente un poco menos Yo.
Nada fuerte y bello se logra cuando alguien ha sido lastimado en su dignidad.
19 abril 2011 a las 11:43 pm
Escribo en mi modesta opinión con la intención de aportar algo útil. Resido en Barcelona. Hoy me encuentro en el extranjero por motivos de trabajo. Estos tres días nos reunimos mañana y tarde responsables de diferentes nacionalidades de toda Europa. Nuestra lengua oficial es el alemán. Pese a las diferencias lingüísticas y culturales, ponemos en común nuestras experiencias, conocimientos y nuevos desarrollos sin miedo ni complejo alguno. El idioma, por tanto, queda en un segundo plano.
Pues bien, sólo así es cómo se consigue respetar y ser respetado y con ello escuchado por los que están en tu mismo barco. Lo que nos identifica no es ni nuestra lengua, ni nuestras costumbres, ni tampoco nuestra propia manera de ver y enfocar los problemas. Lo que nos une es un único objetivo, ser competitivos y hacer que con nuestras ideas (y nuestros errores) rememos más fuerte y mejor cada día para innovar y con ello sacar adelante nuevos productos.
Siendo así escuchados por los demás, incluso por los alemanes a los que llaman cabezas cuadradas, es como hemos conseguido que un producto cien por cien español haya sido aceptado hoy hasta tal punto que colegas de Austria, Eslovenia, Italia y Alemania hayan dejado de un lado sus sugerencias y directamente acepten la nuestra como la solución idónea para estos paises.
entonces, me pregunto, si cada uno de nosotros hubiese querido ser sólo Yo y no un poco más Tú, ¿dónde estaríamos ahora?, o más bién, ¿dónde no estaríamos dentro de unos meses?.
Pues bien, ésto es extrapolable a cualquier contexto; familiar, social, profesional… en el cual hay visiones y opiniones diferentes. Siempre habrá quien se esconda detrás de la máscara del niño bueno que hace y dice lo que transmiten las generaciones anteriores, de la barera idiomática o del que sólo extrae información pero no aporta la suya. Evidentemente, quien haga lo contrario, sin miedo, recibirá más golpes, pero también recibirá otras recompensas por encontrar el lugar y momento adecuados para poder hablar y ser escuchado y respetado, allí donde esos otros no llegarán nunca.
20 abril 2011 a las 7:50 am
Pues realmente mi comentario es nuevamente en relación a que no entiendo como punset mezcla la ciencia con el ocultismo y en el mejor de los casos con misticismos pseudo científicos más ligados a cuestiónes cuasi religiosas. Deben entender de una vez que esto de las constelaciones familiares no es más que una prueba de lo terrible y penoso que resulta la mezcla de una doctrina salida de un pensamiento religioso y algunas nociones científicas mal comprendidas. Si, suena bello, bonito, pero eso no es ciencia y sigue siendo un lastre en la psicología que cada vez más la aleja como disciplina científica verdadera…
20 abril 2011 a las 10:35 am
Ya iba siendo hora que alguien con algo de Credibilidad Científica pudiera decir, que el Idioma esta para que nos Comuniquemos mejor y no para demostrar las diferencias entre unos y otros, sobreponiéndolo en muchos casos como una la Fuerza y un Poder por el desconocimiento de aquellos que se ven Obligados a Interpretar un Idioma que se Impone, cuando ya hay uno de Común Entendimiento. Saludos.
20 abril 2011 a las 2:15 pm
Muchas gracias. Hay mucho que aprender.
20 abril 2011 a las 2:34 pm
Entiendo y, en parte, comparto el “buenismo” del Sr. Garriga. Es razonable que si existía un medio común de expresarse y comunicarse para 150 individuos, sea utilizado. Sin embargo, parece ser, que para 145 individuos existía otra posibilidad. Parece ser, tambien, que la publicidad que se emitió para comunicar el desarrollo de la actividad estaba en ese segundo idioma del que participaban el 96,66 de los asistentes, parece ser que el desarrollo de la actvidad se situaba en el pais en el que se habla ese segundo idioma. ¿Es lógico que 145 personas renuncien a expresarse en su idioma en beneficio de 5? ¿Esas 5 personas que fueron capaces de entender los folletos en catalán y por ende aceptarlos, no podían ser un poco más Tu y un poco menos Yo? ¿La mayoría significa algo? Creo que el Sr. Garriga, soluciona muy alegremente un problema que afecta a la indentidad y a los derechos de cada persona.
20 abril 2011 a las 7:57 pm
este problema ya te lo escuché hace un tiempo en la radio, joan, entonces hablabas del caso del político Bush junior cuando mandaba soldados a Irán, y que en realidad tú traducías como la conducta que venía a querer decir de Bush frente a su padre: ¿papá me quieres ahora?
Yo creo que esto estaría mejor denotado en los hijos que nos hemos dedicado a lo mismo o a algo cercano a lo que se dedican nuestros padres, que enrealidad esto es lo que hacemos en principio casi todos los hijos que nos sentimos privilegiados por algo o no?, aunque otras veces hacemos lo contrario completamente, por llevar la contraria, pero en fin, en todo caso, es como una respuesta o una reacción hacia ellos o por ellos, ¿papá, entonces nos quieres ahora? incluso aunque no piense como tú? Y todo se guía en base a esto. Yo no sé si esto es bueno, más cuando nuestros padres a su vez se guían casi siempre por el orden establecido, o como personas responsables suelen ya haberse adaptado al orden formal de unas normas. Y contra esto un poco siempre nos rebelamos si podemos. O bien, terminamos siempre adaptándonos a las reglas generales de la sociedad.
Y no sé, entonces lo de la problemática del catalán, es eso, mas que si nos quieren nuestros padres, es ver si hemos adaptado las leyes a nosotros o si cumplimos con las costumbres normales sociales, me parece a mí. Y todo esto son normas comunes… en fin es lo que me parece a mí se están intentando dilucidar aquí: la normalidad.
20 abril 2011 a las 8:00 pm
[...] virginiawoolf: Tu comentario está esperando ser moderado. 20 abril 2011 a las 7:57 pm [...]
21 abril 2011 a las 11:44 am
hola joan, muchas gracias por semejante articulo, igual que lectores anteriores me quedo con la frase de Nada fuerte y bello se logra cuando alguien ha sido lastimado en su dignidad. Es el amor lo que mueve al mundo y nos hace libres, el amor primero a uno mismo, y luego al otro, eso si, con respeto.
21 abril 2011 a las 3:27 pm
Es que en el fondo es algo tan simple…que no entiendo como puede haber gente que lo vea de otra forma. El lenguaje está ahí para comunicarnos, ¿qué importa el idioma? La evolución nos está llevando a unificarnos más, por esas ansias de expresarnos. Quizás algún día en un mundo futuro todos hablemos el mismo idioma y por fin nos escuchemos, nos entendamos y nos amemos más los unos a los otros.
21 abril 2011 a las 5:28 pm
“La especie más baja de orgullo es la vanidad nacional. En efecto, ésta denota en quien la sufre la carencia de cualidades individuales de las que pudiera sentirse orgulloso, puesto que de ser así no recurriría a aferrarse a otras que tiene que compartir con millones de individuos. Antes bien, quien posee cualidades personales reconocerá con mayor claridad los errores de su propia nación, puesto que constantemente los tiene a la vista. Cualquier tarugo miserable que no tiene nada en el mundo de lo que pueda sentirse orgulloso, se aferra al último recurso: vanagloriarse de la nación a la que casualmente pertenece; aquí se siente a sus anchas, y se muestra tan agradecido que está dispuesto a defender con manos y pies todos los errores y necedades de su nación, que también son los suyos.”
22 abril 2011 a las 4:09 pm
El artículo habla de algo que se llama solidaridad con el diferente y se ha puesto en un marco que creo,no corresponde. Visto de otra manera podríamos decir que unifromamos la sociedad para poder ser más civilizados y permitir la participación global, cosa que creo, no le gustará a nadie ya que podriamos acabar conduciendo el mismo coche y vistiendo el mismo pantalón. Quizá lo he resumido demasiado, pero creo que la diferencia es buena, lo mismo que la competencia (o competición) ,en contra de lo que predica el señor Gaqrriga, y la diversidad. Acepto que un musulaman vaya a una mezquita en Barcelona y por ende que escuche una conferencia en catalán.
Respeto y solidaridad,en ambos sentidos, con toda la coherencia que sea posible y sin fanatismos ni exclusiones (quien merece más respeto, quien es más fanático, quien excluye???)
23 abril 2011 a las 12:33 am
Es curioso, cuando visitas la zona flamenca de Bruselas y les hablas en francés, te contestan en inglés, no por que no lo sepan sino por realzar su flamenco, cuando andas por suiza dependiendo del Canton que te encuentres no aciertas nunca con el la forma de hablarles, mientras que si viajas paises escandinavos, que ellos entienden que no conocemos su idioma nos hablan en inglés o intentan amablemente hacerlo en español. Nunca he entendido las lenguas,cuando realmente es tan facil entenderse cuando eso es lo que queremos.
24 abril 2011 a las 7:34 pm
Alentador artículo desde mi punto de vista, gracias a la vida tengo un padre de mente abierta y lo digo porque no muchos tienen esa suerte, como inmigrante al llegar a Barcelona ya hace 3 años, me propuse a aprender el catalán desde el primer mes de mi llegada, era algo nuevo y me agradaba además observé que podía integrarme de forma más rápida aún pues me urgía adaptarme al medio, hoy en día entiendo escribo y hablo medianamente pero por voluntad propia, he pedido a catalanes que me hablen en su lengua y que me animen a hacerlo tambien, mucha gente buena pero tambien habian quienes lo imponian, hay algo mas detras de esto? es acaso un resentimiento un dolor del pasado? Escuché que en los tiempos de Franco el Catalán estuvo totalmente prohibido, se debe a esto? si es asi, imponerlo no es la mejor forma, no seria mejor, ponernos en la piel de otros para que tambien lo hagan? Me quedo con esta frase “Extender un movimiento de amor hacia todos los seres y maneras de vivir sin exclusión.” Muchas gracias por su artículo, me he sentido comprendida.
25 abril 2011 a las 12:35 pm
Me ha encantado el artículo, vivo en Barcelona y soy de Latinoamerica, lamentablemente pareciera que a algunas personas les molesta que nuestro idioma sea el Español y soy de la opinión que a muchos por diversas razones sociales, políticas y familiares que son comprensibles les disgusta hablar este idioma cuando al contrario yo lo veo como una ventaja que poseen al poder expresarse en el idioma que prefieran y con las ventajas que representa tener al alcance la posibilidad de comunicarse con 400 millones de personas que son cifras aproximadas de las personas que hablan el Español en el mundo…
Un saludo
27 abril 2011 a las 8:54 pm
Creo que es un artículo muy interesante que se puede aplicar a muchas facetas del día a día y no solo al idioma.
aunque por desgracia (o no) solamente lo hablo con mi familia y con ciertos amigos (una mano me basta y me sobran dedos). Adoro los idiomas y de hecho son mi trabajo (hablo 5 idiomas). Creo que cada idioma es la imagen de una cultura y de una historia. Me gustan los idiomas porque creo que el lenguaje es la base de la comunicación y creo completamente en la comunicación.
De todas formas y sin ánimo de convertir ésto en un debate político, me gustaría, en primer lugar y tal como se expone en un comentario anterior, entender porqué tenían que ser más TÚ y menos YO los 145 asistentes a la conferencia (la mayoría) en lugar de esos 5 castellano-parlantes que, sin embargo, aceptaron asistir aún sabiendo que se impartía en catalán.
Por otra parte, por todos los comentarios que he leído, parece que somos los catalanes los groseros que intentamos imponer nuestro idioma. ¿Qué catalán no ha oído alguna vez en su vida la frase “A mi me hablas en cristiano” cuando iniciamos inocentemente una conversación en nuestro propio idioma?
Debo puntualizar que mi idioma materno es el catalán (por si alguien aún no se había dado cuenta
¿Pero qué pasa cuando parte de tu cultura que, sin olvidar el TÚ te hace ser un poco más YO, sufre el riesgo de desaparecer? No se trata de imponer un idioma sino de pedir que se respete para que, de esta forma, sin que nuestro YO desaparezca podamos entender un poco más el TÚ.
Saludos.
29 abril 2011 a las 10:38 pm
Hablo espanol e ingles, creo que deberiamos evolucionar como seres humanos y hacernos ciudadanos del mundo… Actualmente me he sentido discriminado en ciertos sitios de USA cuando hablo espanol…
30 abril 2011 a las 6:53 am
Sr. Garriga, cuando estaba chico, hace décadas, leí que en Suiza, cuando se encontraban suizos de diferentes cantones, con diferentes lenguas, por cortesía, los que eran más hablaban la lengua de los que eran menos. Por ejemplo, si había tres suizos alemanes y dos franceses y uno solo italiano, hablaban todos en italiano, como una especie de exquisita cortesía, aprendida desde niños en el hogar y la escuela. Ya en este siglo le pregunté a un amigo suizo si eso era fantasía o había algo de realidad, y me dijo que sí sucedía, y lo más curioso: sucede especialmente cuando las personas no se conocen, entre extraños: por consideración a los que son menos, hablan en su lengua. Así que su estupenda idea tiene precedentes, pero lo importante es que es una de esas cosas buenas que, más allá de imaginarlas, sí existen en la realidad. Y al señor Nicolás, para quien cuenta quizá demasiado lo de los derechos y las mayorías (tan de este siglo, también) le digo: prefiero en esto más el ejemplo y la educación de los suizos.
2 mayo 2011 a las 2:14 pm
És una pena que no es parli el català. És un acte de cortesia el que vosté va fer, ho entenc. Però a mi m’agrada poder entendre’l i intentar parlar-lo.
M’agradaria que el català es fes servir en actes públics i al carrer. Moltes vegades només el podem parlar en àmbits familiars i escoltar a la radio i tv.
El català és un idioma bonic de sentir, igual que el castellà. Per què no es fa servir aquí?
4 mayo 2011 a las 7:28 pm
Muy interesante tanto el artículo como tooooodos los comentarios que ha suscitado. Esto es la vida misma y la realidad que nos está tocando vivr.
Me ha encantado el gesto de los suizos. Tenemos tanto que aprender…
Creo que todo esto es más un tema de sentido común (que es el menos común de los sentidos…)
En Torre Tavira adoramos los idiomas y hablamos con fluidez 4. Y nos encanta comunicarnos con todo el mundo. Siempre intentamos buscar un idioma COMUN para poder comunicarnos con cuantas más personas, mejor! y de la manera más eficiente.
Si los catalanes hablan español y los españoles no hablan catalán. ¿no es de sentido común que hablemos en español que lo entendemos todos?
5 mayo 2011 a las 8:53 am
[...] Joan Garriga en un artículo para el blog “Inteligencia Emocional y Social” [...]
5 mayo 2011 a las 3:52 pm
Apreciat Torre Tavira,
Penso que l’idioma comú resulta ser també el més fort.
Tant l’anglès com el castellà seran idiomes SEMPRE comuns en les reunions i conferències, perquè molta gent els sabem entendre i parlar.
El català és un idioma propi d’un territori petit, però moltes persones l’entenen primer, abans de parlar-lo.
A mi m’agrada mimar els idiomes petits. Aquesta també és una manera d’estimar-nos entre tots, no?
Una salutació ben cordial,
Nur
10 mayo 2011 a las 1:11 am
[...] Artículo de Joan Garriga en inteligenciaemocionalysocial.com [...]
10 mayo 2011 a las 4:28 pm
En la mayorís de intervenciones públicas que he celebrado esta es una situación que se repite y que, personalmente, me produce cierto estrés. No tanto por la decisión que acababa tomando, sinó por quedarme con la sensación de que en realidad una parte del auditorio, a pesar de que respetara mi decisión, no se sentía a gusto. Mi decisión para vivir sin estrés? Cuando alguien pide el cambio de idioma, pregunto cuanto tiempo llevan viviendo en Catalunya. Si es más de un año, hablo en catalán. Si es menos de un año, en castellano.
11 mayo 2011 a las 2:43 am
Como mexicano meteré mi cuchara en este plato sabroso:pienso que el final de tu exposición es lo mejor es mejor hoy ser menos yo y mas tu para sobrevivir y evolucionar inteligentemente aunque tambien creo que el hombre total que el futuro exige a las nuevas generaciones enREDadas exige quitarse lo baturro y por lo menos habrar, entender y pensar en otra lengua diferente a la lengua madre y el que se vaya a cultivara la eterna Barcelona ,que ya era ciudad habitable cuando Paris tenia solo calles en fango , !Que por favor escuche y trate de entender el Catalán! y como dijo alguien por ahí en Suiza se hablan dominantemente 3 lenguas.Por favor en 2011 en Las Españas de solo 17 comunidades autonómicas quedan 37 lenguas vivas, repito 37 y hay que enriqueserse, hay que aprovechar esas diferencias intentando ser universal dentro de España, que por infantilismo regionalista no permite tener ni himno nacional ;acá en México complicado porque aun quedan 62 lenguas originales ,el castellano y la influencia gringa del inglés ,al albur y los diminutivos que hacen dificil entender lo que los mexicanos hablamos y lo que tratamosd decir ,Te felicito porque efectivamente hay que desarrollar la inteligencia emocional que nos permita madurar aquí y ahora y sin quejas.Te saludo respetuosamente.
17 mayo 2011 a las 12:29 am
Enhorabuena por la inteligente manera de abordar la embarazosa situación en la que se encontró. Ojalá pudiera lograr el mismo efecto a nivel nacional y en diversos ámbitos. Sinceramente pienso que el reclamo de la conferencia fue expresamente engañoso para captar más audiencia y que fue, en gran medida, el causante de la polémica. Sin embargo, pienso también que la finalidad lo justifica y ha servido para reforzar el argumento principal de la conferencia. En mi opinión, siempre es más importante el mensaje que el código utilizado para transmitirlo y si se trata de divulgar conocimiento, se deben utilizar los medios que posibiliten captar mayor cantidad de receptores y limiten la exclusividad. Puesto que hay mayor cantidad de castellanoparlantes, la opción es clara.
17 mayo 2011 a las 1:43 am
El articulo me a parecido muy correcto.Para mi esto se resume en dos palabras,que es respeto y tolerancia.un saludo.
17 mayo 2011 a las 5:31 pm
Respeto y tolerancia,todo funcionaria mejor.Un saludo
19 mayo 2011 a las 11:17 am
Respeto y tolerancia, siempre. Y, en este caso que usted plantea y en todos los similares, también es muy importante tener unas nociones mínimas de sociolingüística, de lenguas en contacto, conceptos de lenguas minorizadas, etc…
Mi experiencia cotidiana como persona vascohablante es que mi generosidad diaria para los castellanohablantes muy raramente se ve correspondida.
En su conferencia taller se podía haber previsto otra solución: contratar un servicio de interpretación simultánea. Las 5 personas hubieran seguido su conferencia en castellano y las otras 145 en catalán, tal como estaba anunciado
27 mayo 2011 a las 12:40 am
una reflexion muy bonita de la que todos deveriamos aprender ponernos en la piel de los demas cor respeto para que los demas nos respeten a nosotros una bonita leccion en estos momentos en lo que parece que los valores estan pasados de moda gracies Joan Garriga i ojala serveixi per fer reflexionar una mica a les persones gracies
27 mayo 2011 a las 1:28 pm
Segundo intento de participar en este interesante debate. El primero se evaporó, al parecer, en las nubes.
Como dices el asunto es sensible y, añadiría yo, difícilmente abordable sin tener en cuenta sus dimensiones socioculturales; sin tener en cuenta, aunque sea de reojo, ciertas nociones de sociolingüística. A mi me surgen varias preguntas:
¿Qué situación sociolingüística hace posible que 5 personas que desconocen el catalán se apunten a un taller que va a desarrollar, según está anunciado, en dicha lengua?
¿Qué situación sociolingüística hace posible que una vez el taller crean tener derecho a expresar su deseo de que se cambie de lengua?
Tu decisión Joan, explicada en términos casi poéticos, puede ser aparentemente muy creativa, siempre que obviemos el hecho de que es lo que se hace la mayoría de las veces que un hablante de una lengua mayoritaria expresa su deseo de hablar en su lengua a un hablante de una lengua minorizada.
Me gustaría compartir contigo y las demás personas participantes de este debate una propuesta de resolución aún más creativa, a mi parecer: contratar un servicio de traductores simultános (interpretes). Esa solución hubiera permitido seguir el taller en castellano a las cinco personas castellanoparlantes y en catalan a las demas. Eso sí hubiera sido realmente respetuoso con todos los asistentes.
29 mayo 2011 a las 2:25 pm
Tengo la experiencia de que le tenemos mucho miedo a las diferencias. No estamos educados para convivir con ella. Tomar conciencia de que la diversidad nos enriquece, que es necesaria para nuestro provechoso desarrollo como especie humana, es, pienso yo, una labor educativa. Somos diferentes como individuos, como hombres y mujeres, por haber nacido aquí o allá, cognitivamente, físicamente, etc… la diversidad está constantemente presente y creo que sería un bálsamo que construyéramos otra manera de relacionarnos que no fuera sentenciosa en el juicio, que no fuera ataque-defensiva, que no excluyera, que no marginara, que no invadiera… solo compartiera. Pienso que de esta manera basada en el conocimiento legitimo del otro/a, a través del respeto, podríamos ser más felices.
31 mayo 2011 a las 1:29 am
Del tot d’acord amb tu, itziar, i també del tot d’acord amb tu, Maria Jesús.
31 mayo 2011 a las 1:34 am
Fantàstic el que dius, Rogelio Pensado. Gràcies per la teva càrrega d’energia positiva!
7 junio 2011 a las 7:52 pm
Creo que si la ponencia era en catalán debería darse en catalán , pues la gente ya está avisada de antemano. Si hay gente que no sabe hablar en esa lengua pues se busca hablar en una que todos entiendan, sin más.
Las distintas lenguas que existen(incluso las muertas) están para ayudar al hombre a comprender a los demás y viceversa. Cuando esto está asimilado da igual la lengua que te hablen, pues de uno mismo sale la forma para tratar de entender al otro, aunque sea con signos o por mímica.
Hemos hecho de las lenguas un arma arrojadiza. Yo misma que hablo una lengua que no es oficial no comprendo los problemas de la gente con su lengua natal. Yo la hablo en mi casa y con la gente de mi zona ,que se que la entiende. Cuando salgo por la puerta “la meto en el bolsillo” y hablo lo que el resto de la gente hable y si no lo entiendo trato de adaptarme, pues esa persona está tratando de decirme algo.
Todo reside en la voluntad de comprender a la gente. En zonas aisladas, como las rurales, la gente crece sabiendo esto, es la necesidad que obliga al hombre a entenderse, todos saben que dependen del resto y no hay mejor medio que el habla, sea la que sea.
4 julio 2011 a las 4:35 pm
[...] Artículo de Joan Garriga en inteligenciaemocionalysocial.com [...]
28 agosto 2011 a las 2:24 pm
Totalmente de acuerdo, no todo el mundo tiene esa capacidad de entendimiento.
30 agosto 2011 a las 4:45 pm
Una lección de educación y amor al prójimo.
14 septiembre 2011 a las 3:04 pm
Me ha gustado mucho el artículo, sobre todo por el enfoque que se le da. Yo particularmente estoy harta de que se politice con las lenguas; éstas deberían ser motivo de unión, no de distanciamiento entre las personas. Si sabemos hablar en un mismo idioma, ¿qué sentido tiene empeñarnos en hablar en el que el otro no conoce?Un saludo.
19 octubre 2011 a las 8:59 pm
La veritat és que -amb paraules més amables i plenes de bones intencions- ve a dir el mateix que diu el PP,” que en castellano nos entendemos todos”. Em sembla que fa un modelatge bastant en negatiu, proposant que la normalitat és que un grup de 50 persones se supedite a la voluntat de 5.
1 noviembre 2011 a las 12:20 am
Pues mira, antes de ir a trabajar a Terrassa por unos meses, hice un curso de catalán en el Circle Catalá de Madrid. No me sirvió mas que para saber más, porque cuando la gente detectaba que era castellano parlante cambiaba automáticamente al castellano y ya me daba vergüenza seguir en catalán…
1 noviembre 2011 a las 1:55 pm
Hola Joan, gracias por tan hermosa y sabia reflexión. He leido tus libros y el de las monedas lo utilizo con los pacientes con frecuencia, es otra obra de amor y reconciliación. Saludos desde Panamá, Elena
14 noviembre 2011 a las 5:38 am
Qué orgullo siento de la raza humana cuando leo un artículo como este. ¡Y qué difícil es AMAR al prójimo! Yo la primera. El AMOR debería ser el motor de nuestra vida. Así podríamos resolver esos conflictos que se presentan diariamente sin apenas esfuerzo. El tema del que habla Joan es uno más. Integrar, escuchar… algo que no hacen los radicales, como el señor ferran que el 19 de octubre escribió que no le parece bien que se “supediten” 50 personas a 5. Fíjese, sr. Ferrán, la paraule que ha elegido. Además… la voluntad no fue la de las cinco personas, sino la del conferenciante. Deberíamos escuchar más a nuestros semejantes. Soy castellano parlante, casada con mallorquín, entiendo y escribo para defenderme el catalán, y mi hijo es bilingüe. Vivo en e norte del país, o sea de España. Soy profesora de Lengua española, y entiendo las lenguas como vehículos de comunicación que deberían servir para unir, no para fragmentar. Las políticas llevadas en las comunidades bilingües, en las que existe una situación de diglosia (la lengua no castellana invade al castellano) dañan a muchas personas. Y no soy del PP. Soy demócrata y humanista, si me tengo que definir para que ustedes me entiendan. Y no hay que dañar a nadie. Más AMOR y menos demagogia es lo que necesitamos. Graciès, señor Garrida per la seva amabilidat. (Y pido disculpas si no está escrito correctamente.)
Un saludo
25 noviembre 2011 a las 5:09 pm
La decisión adoptada por usted fué correctísima y ejemplar pero para que fuera válida , los cinco castellanoparlantes debían haber tenido el mismo gesto y así se vería el deseo de todos por entendernos,si no no fueron lo suficientemente generosos ante su decisión.Yo me habría sentido incomodísima viendo que todo un aforo cambia su lengua por mí, ante su gentileza ellos no correspodieron.
15 diciembre 2011 a las 2:37 pm
Siempre me he querido definir como ciudadana del mundo pues consideraba un mero echo de azar el haber nacido en un sitio o en otro pero ahora que resido en el extranjero me he dado cuenta que uno lleva muy adentro aquellas tierras que lo vieron nacer y que sus costumbres te marcan para siempre definiéndote como persona. Yo nací en Barcelona aunque mis padres eran del sur. En mi caso siempre hablé castellano pues era el idioma que primaba a mi alrededor y la verdad jamás tuve ningún problema al igual que ninguno de mi familia, fue después cuando por decisión propia empecé a hablarlo para que mis hijos lo aprendieran como es debido, porque considero que no se deben perder en el olvido la cultura de ningún pueblo sea el que sea para mí es un honor y un privilegio que en mi país se hablen 4 idiomas y los cuatro deberíamos aprenderlos como parte de nuestra identidad. Como cambiarían las cosas si en los colegios se enseñara el orgullo que es pertenecer a un país con tanta pluralidad, sobre todo los políticos que son los que tienen los medios para llegar a todo el mundo (tv) en vez de enfrentarnos en sus discursos. Pero supongo que políticamente no conviene tener al pueblo contento y unido aunque nos hagan creer lo contrario, es más rentable crear diferencias y separatísmos de un lado y del otro. En fín creo que al final es cuestión de cada persona el respeto que se tenga hacia si mismo y hacia los demás. Posiblemente ese inmigrante no llegue a hablar nunca catalán o sí..lo importante es que sus hijos seguramente lo harán gracias a que hoy se ha convertido en vez de en un derecho en un deber aprenderlo, pero ha de ser así sin presiones desde la infancia y sobre todo respetando. No digo que los adultos no se hallan de integrar pero a veces no es fácil y precisamente nosotros como catalanes que tenemos el orgullo de hablar como mínimo dos idiomas porque no hacerlo, es diferente cuando el que viene no habla ninguno de los idiomas entonces no le queda otra que aprender y aun así hay que respetar. Estoy convencida de que todo está creado por intereses políticos pues con la gente que convivimos cada día pocas veces hay problemas.
Enhorabuena Sr. Joan.
23 abril 2012 a las 3:52 pm
Muy buen articulo muchas gracias por el aporte y ojala todas las personas lograran algo asi, el mundo seria totalmente diferente