Autor: LUCA FRANCESCHI 3 agosto 2010

Esta es la segunda parte del artículo El péndulo de Antonio (1), de Luca Franceschi, publicado la semana pasada en este mismo blog.

El mal tiene una historia tan antigua como el hombre: para los antiguos griegos consistía en la pérdida de la armonía universal que existía en el estado anterior a la vida de “apeiron”.

Para los cristianos es el pecado original y la pérdida del paraíso. Para sano Tomás de Aquino es la supremacía de la razón sobre la fe y para los iluministas todo lo contrario. Para Maquiavelo el fin justifica los medios y para Kant los medios justifican el fin. Para los darwinistas es la inevitable consecuencia del proceso de selección natural, según la base de la teoría de la evolución de las especies. Para Nietzsche es la normal consecuencia de la voluntad única del ser humano en su afán de poder y potencia.

Para Marx el egoísmo capitalista, para otros, el comunismo anulador de las libertades del mercado y de la meritocracia; para el psicoanálisis, las represiones sufridas durante la infancia. Para los existencialistas, el verdadero infierno son los demás y para la ciencia es el equivocado uso de sus descubrimientos. En fin, parece cierto que nuestro “querido” mal nos acompaña siempre y desde hace mucho tiempo.

El ángel caído del parque del Retiro (Madrid), monumento dedicado a Lucifer, personaje mitológico que fue expulsado de los cielos por su soberbia y que para muchos cristianos representa el mal en la Tierra (imagen: SmartPlanet).

Si el mal es intrínseco a la vida y es un compañero obligatorio sin el cual no existiría el bien, puede ser que el dibujo de mi padre nos indique que sólo tenemos el problema de cómo relacionarnos con él. Entonces, todo el problema sería un problema de relación.

Creo que para conservar las buenas relaciones con el mal, tendríamos que identificar antes lo que cada uno de nosotros entiende como “bien” y, considerando que convivimos todos en el mismo planeta, algo de este bien tendría que basarse sobre intereses comunes y en relación a un orden armonioso que garantizara nuestro desarrollo.

Nuestros propios cuerpos son el fruto de una relación ordenada y armoniosa entre células, órganos y neuronas que de vez en cuando actúan y se relacionan con el mal, eliminando o controlando con fuerza a los agentes que no quieren: bacterias, virus, etc. y no siempre lo logran, pero lo que sí es cierto es que todo esto se organiza para un bien común, algo que transciende el interés individual de la célula, la neurona o el órgano.

Pareciera que cada uno de ellos tiene en su interior esta misión común, que nos permite desarrollarnos y el mal la de sentirse reconocido y respetado en su misión de guía dinámica y estimuladora. Podría ser que el péndulo que me envió mi padre, me invite y nos invite a resolver este enigma, ¡buscando una misión individual y común que logre reconciliarnos con un pobre “mal” en plena crisis existencial y de reconocimiento!

De las ocho visiones que interactúan en el péndulo, seis de ellas están compuestas por conceptos físicos y sólo dos son conceptos éticos: el bien y el mal. Éstos últimos no se encuentran en la naturaleza, porque son fruto de la cultura y constituyen un patrimonio único del ser humano, al mismo nivel que la libertad y la justicia, y esta dimensión no se la podemos delegar a nadie.

En este principio de siglo, el factor más novedoso parece ser el hecho de que, por primera vez en su historia, la humanidad tendrá que superar la eterna dualidad: bien/mal, hombre/mujer, etc. para aprender a relacionarse con otro elemento andrógino, que ha pasado de ser un objeto pasivo a ser un sujeto activo, a este sujeto algunos lo llaman”biogea”, otros “biosfera”, en fin, nada menos que el planeta en el cual vivimos.

En el péndulo de Antonio creo que se llama “energía”.

Si alguien se anima a interpretar el dibujo, bienvenido sea.


23 Respuestas to “El péndulo de Antonio (y 2)”

  1. Tweets that mention Inteligencia Emocional y Social » El péndulo de Antonio (y 2) -- Topsy.com:

    [...] This post was mentioned on Twitter by Jusmeidy Zambrano, Eduard Punset. Eduard Punset said: Segunda entrega del post "El péndulo de Antonio" de Luca Franceschi en el blog Inteligencia Emocional. Puedes… http://fb.me/C2TbZmy5 [...]

  2. Guillermo Perez Mayo:

    El bien y el mal van de la mano, bien es cierto… pero todo es una cuestion de equilibrio… al igual que la homeostasis de nuestros cuerpos y animas… (lo mismo me da que lo lllames estados animicos, psicoespirituales, fluir de la energia… como la diosa (gaia, gea, tierra, etc…) puedes ponerle mil nombres… los extremismos en uno y otro generan grandes fluctuaciones y por lo tanto traumas que hay que compensar… y para eso se ha inventado la etica (entre muchas otras maravillosas disciplinas…) y aunque si estudiamos a los que se consideraban eruditos parece una cosa dificil y elaborada no nos queda otra que crecernos ante las dificultades… no hay mejor sentido de la vida… cuanto mas progreso saber y conocimiento mayores son los retos… ¡que aburrimiento de mundo seria este si no! Todos los seres vivientes (y aqui habria que ser conciso en la especificacion porque a mi un virus o un prion no me lo parecen mucho… son animas (por el movimiento y la capacidad reproductiva, pero del lado de la muerte por su primitivismo y agresividad incipiente… ya que la vida y la muerte si se organizan en ciclos… la una nutriendose de la otra y viceversa… como la mayoria de organismos parasitos…) tienen un sentido de percepcion (si acaso varios) que comprenden las naturales interacciones y la consecuccion general de un equilibrio global… ¿porque parece entonces que el mundo esta patas arriba? pues porque todavia estamos en un estadio de compensacion… todo tiene arreglo… estamos en ello… con paciencia y diligencia… la esperanza y la fe (en uno mismo y en la vida…) es lo ultimo que se pierde… un saludo!

  3. María:

    El mal actua como catalizador del movimiento,de la evolución personal y universal.Si el caldo nutritivo primigenio hubiera mantenido su concentración no habrian evolucionado las celulas ni se hubieran organizado en grupos,ese bien y estabilidad hubiera matado la capacidad evolutiva.
    El pendulo nos indica que acomodarse a un exceso de estabilidad de bien propio,abrazarse a la materia y a lo explícito,nos empobrece y hace morir nuestras inquietudes y en terminos marineros nos queda al pairo ante los cambios.De manera que hay que oscilar entre la dinámica y la estabilidad para ser adaptables a los cambios y autores de nuestras vidas.

  4. Pablo:

    Completamente de acuerdo!!
    Distintas perspectivas para llegar a un mismo punto común! Según los chinos (o la filosofía oriental de la antigüedad china, que suena más formal), TODO lo que exite es un TODO que COEXISTE y forma una UNIDAD, complementaria entre el YING y el YANG, que a su vez incluye al otro: en todo YING hay YANG (el puntito que se dibuja gráficamente) y viceversa. Aplicado este principio a toda noción de la realidad, se justifica que las cosas sean por un equilibrio o su falta: la enfermedad/la salud, lo masculino/lo femenino… el bien y el mal. El mal existe, no por sí mismo, sino porque coexiste y es parte de nosotros. Cuando aceptemos y dejemos de darle importancia como para luchar contra él, entonces alcanzaremos “el equilibrio armónico”. En este argumento coinciden meditadores, budistas, iluminados del reiki y mundanos urbanos que sentimos que nos han engañado y no nos han contado todo. Lo apunta Erich Fromm ya en los años 50, hasta lo plantea James Cameron en AVATAR en 3D… todos somos UNO, y hasta que no aceptemos que todos pertenecemos a un todo, del mismo modo que mi riñón y mis orejas son parte de mí, seguiremos analizando la realidad por departamentos estancos lo cual nos dará una visión sesgada. EL CONCEPTO DEL PÉNDULO ES LA REFLEXIÓN MÁS SABIA OCCIDENTAL QUE HE CONOCIDO HASTA AHORA: CUADRA A LA PERFECCIÓN CON LO QUE SABEMOS POR ORIENTE. ENHORABUENA!

  5. Pablo:

    Me gusta mucho lo que has escrito, María. Coincido plenamente. Al final, la existencia se resume en la capacidad de adaptación para la propia supervivencia en el medio; para eso hay que buscar ese equilibrio entre el MOVIMIENTO (YANG) y la ESTABILIDAD (YING), y ante eso desplegar el uso de nuestras herramientas que nos hagan mejores personas (en un sentido de eficiencia no de bondad exclusivamente) como para relacionarnos bien con el medio externo (YANG de nuevo)…
    Que todo esto nos lleve a ser más felices y equilibradamente buenos y malos, porque al final no es una cuestión de valoración o juicio, sino de equilibrio.

  6. ROSA:

    No hay un punto óptimo, la vida es un vaivén pendular. La vida es movimiento. Creo q quizás, el uso de “bien” y “mal” nos despista., a pesar de que lo usamos todos o la gran mayoría. ¿Aqué llamamos “mal”? ¿A qué llamamos “bien”?…..¿Existen el bien y el mal?…lo pregunto por si alguien puede aclararme esto.
    Un saludo a todos
    Rosa

  7. Pablo:

    Efectivamente, Rosa, no existe el bien o el mal si no es desde un punto de vista relativo. Algo es MALO en la medida en que me resulta NOCIVO a mí o a mí entorno. Yo hago el MAL siempre y cuando me dañe a mí o a mi entorno. Ese YO y ese ENTORNO van a variar en función de las circunstancias de cada uno, la propia naturaleza de cada cual … es decir, en estos términos no existe una visión objetiva de posición imparcial. Es tan relativa y tan variable como seres vivos (en movimiento) haya. Cada cual con su historia. Si por contra dejo de resultar NOCIVO y soy BENEFICIOSO conmigo y la relación con mi entorno, entonces lo consideraremos BIEN… es cuestión de acercarse a lo VIVO o a lo MUERTO en resumen, no de calificarlo en un sistema de valores es varía en cada individuo, cultura, continente, no? Yo creo que lo tienes claro… y que tu pregunta era retórica, pero me has pillado con ganas de hablar ;P

  8. amada:

    Me alegra comprobar que he llegado a la misma conclusión que otros yo solita.
    Eso no quiere decir que haya que darle carta blanca al mal, pero sí hay que darle el valor que tiene.
    Un saludo

  9. Juan Manuel:

    Alguien mencionó a los animales, y me parece un buen punto de partida para hablar del bien y el mal, que es donde quiero focalizarme. Me parece que nuestra gran diferencia con ellos es que somos animales con lenguaje (eso implica inteligencia, consciencia, lo que fuere…). O al menos, con lenguaje complejo. Con el lenguaje clasificamos y adjudicamos palabras a sentimientos, entre otras cosas. El punto de lo que estoy diciendo, es que no existe el “mal”, sino que simplemente resumimos en esa palabra todo lo que creemos que significa. El mal está en nuestra percepción, y en nuestra percepción, esta TODO – Eso me da pie para hablar de un experimento cuántico, pero me extenderia demasiado -
    Es perfectamente comprensible que lo hagamos, porque para eso está el lenguaje, con esa palabra establecemos en la raza humana una convención sobre lo que significa, tanto ésta, como cualquier otra, ya es obvio decirlo. Entonces, si un leon mata a las crias de su nueva leona, podriamos decir, en nombre del instinto, que ese animal no es malo, lo hace por razones de supervivencia (no me acuerdo ahora, pero creo que está relacionado con la futura rivalidad de las crias). Es solo un ejemplo. Creo que en el caso de los humanos, es exactamente igual, pero en un grado extremadamente complejo, ¿Y porque es mas complejo que los animales?: Entre otras cosas, por el lenguaje. No existe el bien o el mal en si mismo, de hecho, tal vez sea la forma mas romantica de hablar de energias opuestas, como muy interesantemente se plantea en este blog.
    Vivimos en un caos entropico, y la necesidad de ordenar conceptos nos es indispensable para establecer un poco de orden. Creo que todos estos conceptos opuestos son en el fondo energia pura, positiva y negativa. Ninguna podria existir sin la otra. Cuanto mas lo pensamos, mas paradoja nos crea nuestra lógica, porque así pensamos, por opuestos. Nuestra forma de pensamiento es polar, en todos lo casos, en todos los ejemplos. Estamos diseñados asi.
    El león no hace eso porque le gusta, lo hace porque es lo mas parecido que tiene a pensar, su instinto. Su instinto calculó algo de lo que tal vez el animal no sea consciente. Calculó el futuro: esas crias deben ser eliminadas porque serán un problema grave. Este ejemplo me dispara un pensamiento y un sentimiento a la vez, una idea: Cuanto mas PENSAMOS, mas usamos la mente, la logica, especulación, etc, mas nos acercamos a la muerte. Cuanto mas SENTIMOS, amamos, etc, mas nos acercamos a la vida… Combinar estas cosas, ya es de humanos…

  10. Carlos:

    A colación de lo que dice Pablo en el comentario 7 de que algo es MALO cuando “es nocivo para mi o mi entorno”, yo lo que creo es que el bien o el mal son conceptos sociales. No existirían si como seres vivientes no hubieramos formado una sociedad con cierta complejidad estructural.

    Yo lo veo con un ejemplo sencillo debido a mi “nivel”: Un conjunto de, digamos, 20 homínidos se asienta en un lugar que aparentemente tiene de todo, comida y agua en abundancia y todo cerquita (el sueño de todo humano moderno), el grupo siente que eso es bueno, es bueno tener comida, agua y un sitio donde guarecerse de las inclemencias del tiempo. Que eso sea estable, es bueno.

    De repente otro grupo de 20 homínidos halla el mismo sitio, y como el lugar no da para 40, se lían a zarpazos, mordiscos y pedradas. El primer grupo, lamentablemente resulta vencido y se van.

    Para ese grupo esa acción, ha sido mala es el MAL, por así decir.

    Es un ejemplo que no se si ilustra un poco mi parecer, que creo es extensible a nuestro mundo moderno, donde algunos creen que cierta religión es el mal al tiempo que se erigen como el bien absoluto, ya que ven amenazada su zona de influencia.

    Pero creo que por dar una definición, MAL, creo que es todo aquello que conduce a la humanidad a su fracaso como especie.

  11. Julia S. Acurio C.:

    Buenas noches.
    Empezare diciendo que la conceptualizacion del bien y el mal esta relacionada con el cielo y el infierno, la alegría y la tristeza, la pobreza y la riqueza, el blanco y negro, frió, caliente ….en resumen, en la cabeza de cada sujeto se esculpe un modelo a seguir de como ve el mundo, de como el mundo debería ser para el, es decir lo condicionamientos , las libertades que el mismo se traza. En resumen su felicidad puede ser para otros su pesar, importa solo lo que uno opte por hacer, decir, pensar, sentir.

  12. El breve:

    Cada persona tiene un concepto del bien y del mal distinto, igual que todos tenemos unos valores morales distintos, la solución consiste en respetar los valores morales de los demas, y en establecer una buena comunicación para llegar a acuerdos.

  13. J. José H.:

    Sólo existiría el bien y el mal si hubiera una verdad moral sobrenatural. Y como no tenemos constancia real de tal cosa, no tiene sentido otorgarle un valor absoluto a tal dicotomía. Así pues, cuando los intereses son opuestos, “malos” son aquellos que me son dañinos (los virus, las ratas, mi jefe, etc.); pero a su vez yo soy dañino para otros (las lechugas, los pollos, las vacas, el chico al que le quité la novia, etc.). Es decir, que uno practica el mal para proporcionarse el bien a sí mismo y a los suyos. Es una cuestión de intereses.

  14. Josefina Fabra Beltran:

    El bien y el mal. A mi modo de entender, lo tengo bastante claro. Los humanos tenemos una percepción mental equivocada y es que jugamos a dos bandas: Lo que me molesta a mí, es malo, lo que me llena de felicidad, es bueno.
    Reflexionemos estos dos conceptos y llegaremos a una conclusión razonable: El mal, es la ausecia del bien. El bien, es la ausencia del mal.
    Si nos planteamos este razonamiento, ¿Donde estaría el equilibrio?

  15. J. José H.:

    No hay equilibrio; si uno gana, otros pierden. Comernos un buen filete es nuestro bien, pero pregúntaselo a la vaca, a ver si lo entiende. Se puede luchar por el bien individual, por el de un colectivo, por la humanidad entera; pero si pones en un sitio, tienes que quitar de otro. Es tan elemental como que para mantenerse vivo hay que comerse a otros seres vivos.

  16. Josefina Fabra Beltran:

    Claro, lo que dices es la realidad en la que vivimos, sin embargo de lo que se trata es de cambiar la mente y entonces quizás cambiaría el mundo. Cuando hablas de la pobre vaca, me has tocado mi fibra débil, es que no entiendo y me duele que nos comamos a nuestros amigos los animales. Hay alternativas para alimentarnos sin necesidad del sufrimiento animal. No nos quedemos con lo evidente, aspiremos a más. Por lo menos si ya somos muchos que lo intentamos, lo conseguiremos.

  17. Eliana:

    El mal es el bien confundido…una celula cancerigena maligna, es una celula buena (“mareada”) que cree luchar por un bien que sólo exite en su propia existencia.

  18. J. José H.:

    Debemos aspirar a un mundo menos violento, porque es más beneficioso para todos (no sólo en términos económicos); pero el mundo seguirá siendo igual de competitivo (aunque se utilicen modelos sociales cooperativos), está en nuestra naturaleza, no ya humana, sino de seres vivos que somos.

    ¿De verdad sois capaces de imaginar un mundo en el que exista el bien sin el mal? En ese mundo no habría deportes, sólo preparación física, y sin pasarse, porque lo que es bueno para tu ego, puede no serlo para tu organismo. El sexo sería comunal, ¿no?, para que nadie saliera perjudicado. No habría elecciones políticas, para que nadie las pueda perder, y todo el que quisiera ser presidente de una nación tendría la satisfacción de serlo; aunque tendría que ser por un sólo día, supongo, somos tantos millones… Pensad tan sólo en la guerra que libran los cromosomas X e Y para determinar el sexo del que va a nacer. No es posible estar vivo y no estar enfrentado a la propia vida.

    Un mundo idealizado sólo puede existir en las ideas, no es real, es antinatural; porque no es posible producir acciones positivas sin añadir negatividad. El único equilibrio absoluto es la muerte, o mejor dicho: la inexistencia, la nada. ¿Es a eso a lo que aspiráis? No, a lo que aspiramos es a una realidad que nos favorezca, y en la que nos sintamos cómodos; y según nuestra naturaleza, encontraremos mejor acomodo en entornos agrestes o en superficies suaves.

  19. Agustin fernandez del castillo suardiaz:

    Hola a todos,

    Me gusta ver en los animales lo que hacen, pues luego al sentirme un ser humano, veo en qué puedo mejorar lo anterior.

    La vida, solo es crecimiento. El Amor va llevando todo unido hacia el crecimiento. La idea de mal por tanto como opuesto al bien, al crecimiento, no se aplica en la naturaleza.

    A los animales, no les pasan cosas buenas y malas, pues todo es energía creciendo. Y por ello tengo la impresión de que a ellos, les toca vivir la vida como es y como viene.

    ¿Que me aportan los animales sobre esto del bien y el mal?

    El toro en la plaza, cuando embiste al picador, primero solo embiste apretando riñones y luego ancla las patas delanteras y levantando las traseras, ¡que se prepare el caballo y el picador! ¡Que se van a enterar para lo que vale la energía, cuando se revira hacia dentro y se utiliza para embestir a lo de fuera!

    Esto me ha dado una pista enorme para ver que lo que llamamos mal en el ser humano es la capacidad de éste de revirar hacia dentro toda la energía que en su ciclo normal, debería ir desde lo oscuro hacia la claridad ( suicidio, visceralidad, pasión, emoción, sentimiento, idea ) y obviamente saliendo al exterior para transformar ese exterior y no para embestirlo. Por tanto, la conclusión que saco es que la energía cuando no se limita su expresión, cuando no se detiene y se revira hacia y contra uno mismo, llega a sus cimas más altas de expansión con la expresión más sutil de amor en el ser humano, el sentimiento real e integrador.

    El león que pasa el 80% de su tiempo durmiendo, es una bonita muestra de lo que hace la energía cuando se retiene y no se expresa. Y por ello, en el 20% del tiempo restante, tonto el ultimo, por si el mal, resulta que también está en los animales.

    Un saludo,

  20. Aiguamel:

    Armonía, amor,… y las emociones de que algo esta mal y es negativo, disminuye y se esfuma, apareciendo un bienestar y seguramente nos acercamos a nosotros mismos

  21. Jose Navarro:

    Hola a todos. Me gustaría añadir a este interesante debate sobre el bien y el mal, la ética de nuestras acciones, etc., algo que no se si alguien ha comentado y es la importancia de la voluntad del individuo a la hora de etiquetar un acto como bueno o malo. No solo hemos de atender a sus consecuencias en los demás, en la repercusión en el mundo de nuestras acciones (siempre ambivalentes como habeis apuntado), sino también a la intención, a la voluntad del individuo: un acto es malo si nuestra intención, nuestra elección, el ejercicio de nuestra parcela de libertad es hacer daño, aumentar el dolor, disminuir el amor, etc (aquello de las energías positivas y negativas que he leído más arriba). Si mi intención, mi voluntad, es decir, el grado de libertad que tengo para actuar (una vez descartados condicionantes varios: biológicos, psicológicos, culturales, etc) es buena, este acto, resultado de mi libertad, nunca podremos decir que ha sido malo, aunque por factores que nosotros no controlemos, sus consecuencias sobre algo o alguien sean dañinas, ¿no os parece?. Desde este punto de vista el bien sería el esfuerzo (y la valentía) por elegir lo que creemos correcto, aunque podamos estar equivocados, pues este esfuerzo, esta intención también es energía “mental” que tiene su efecto en el cerebro del otro, aunque los efectos materiales de nuestro acto puedan dañar accidentalmente (siempre lo harán, en parte); pero el vehículo de esta acción es el amor (ya sea hacia otro ser humano, animal, espiritual hacia el planeta en general…)
    Y si en este acto no existe voluntad, no tengo un mínimo “grado de voluntad” (como una reacción refleja, un acto instintivo, etc.), entonces no podrá existir maldad aunque sus resultados sean catastróficos. Dado que cada ser humano, en función de su formación, inteligencia, etc tiene un determinado grado de voluntad, de control, también tenemos distinta capacidad para el bien y el mal, para elegir…
    Un saludo.

  22. Camay:

    Pacto social para una convivencia racional y no destructiva. El bien y el mal son relativos y dependen no sólo de épocas o lugares, sino también de intereses: el bien y el mal tienen una base en el utilitarismo. Yin y Yan, movimiento o inmobilidad, el bien y el mal, Parménides o Heráclito… yo me quedo con Heráclito, ¿no es ese el que decía que el mundo es un devenir? Sí fuera así, y lo trasladáramos a la moral- filosófica china, el ser humano sería malo por naturaleza, como dice otro filósofo, ¿no era Locke? ¿O tal vez Leibniz? Ya no me acuerdo y estoy demasiado vago como para andarlo mirando en la Wikipedia (sí mi pobre elocuencia es producto, en su mayor parte, de esa herramienta popular y moderna llamada Wikipedia, la enciclopedia de los internautas). Yo creo en el movimiento, por lo tanto creo que soy malo, como lo sois todos vosotros.

  23. juan carlos rivas fernandez:

    Siempre hay una segunda parte,nombras al Dedo del Diablo Nicolas autor
    del libro El Principe ,un libro prohibido en aquellos siglos,que muncha gente de hoy en dia lo a utilizado para sus beneficios… y despues me nombras a Kant para mi el mejor fisosofos de la historia “Un dios por encima de mi un Dios dentro de mi ” Tanto el bien como el mal siempre cojidos de la mano asi que la pregunta es ¿Quien no pasa sin tropezar?
    La historia, quien la escribe los ganadores o los perdedores o aquellos
    que miran desde el tendido,hablar del bien asi como del mal al final sera
    algo relativo que nos concierne a todos en el tiempo solamente nos queda esperar a que nosotros ,vosotros ,ellos y aquellos cambiemos a mejor. Y como punto final el unico trabajo que tenemos es estar alegres y felices la cual cosa es dificil.

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