Autor: PALOMA ROSADO 6 julio 2010

En el mundo mueren 105 personas cada minuto… ¡Cuánto dolor! Y mayor es el dolor cuanto menor sea la apertura a esta experiencia. Hoy la muerte es el gran tabú de nuestro mundo. ¡No sabemos ni siquiera cómo enfocar el tema! Y la realidad es que si profundizáramos aunque sólo fuera un poquitín más en esta realidad, multiplicaríamos la intensidad de nuestra vida y la de los niños.

Afrontar la muerte para incorporarla a nuestra vida nos hace vivir con más intensidad, con más sensibilidad, con más belleza… qué curioso ¿no? La muerte da valor a la vida, a lo que hacemos, a lo que somos… invita al amor. Y nosotros nos empeñamos en evitar esta sensación, para nosotros adultos y más aún para nuestros hijos creyendo protegerles.

Los niños de entre 3 y 9 años viven la muerte como la viven sus padres. Unos padres bloqueados por la muerte, dejarán en sus hijos esa huella, aunque no hablen de ello. Los niños lo aprenden como por ósmosis. Este contexto debería revisarse, por la salud de todos. Pero en cualquier caso, cuando un niño pregunta acerca de la muerte, cuando saca el tema, cuando un día hablando del abuelito pregunta si no lo va a volver a ver hay que darles una respuesta sincera, la que nosotros creamos verdadera (si sienten que no se les dice la verdad, se asustarán y se imaginarán lo peor). No debemos adelantarnos en el ofrecimiento de datos, pero tampoco negarle información -desde su óptica, no desde la del adulto-. Lo que ocurre es que a menudo en este contexto hay un desfase: que el niño pregunta y que el adulto aún no tiene clara su postura frente a la muerte… y frente a la vida.

Se puede recurrir al extravío de un peluche o de un juguete para cultivar actitudes para una vida más consciente (imagen: usuario de Flickr).

Dice el profesor de educación Agustín de la Herrán: “la cultura que no valora la muerte, no valora la vida (…) y el tabú que envuelve este tema se refleja ineludiblemente en la educación como si así estuviéramos protegiendo a los niños/as cuando lo que realmente estamos haciendo es impedir que se vayan enfrentando “a pequeñas dosis” a las situaciones difíciles o críticas por las que, ineludiblemente, todos pasamos más tarde o más temprano. Llevar esto a la educación no es nada más que facilitar el espacio para que los alumnos expresen en momentos de sufrimiento, dolor o fracaso”.

Este puede ser un buen momento para retomar la tarea.

P.D. Cinco apoyos para hablar de la muerte con los niños:

En la vida cotidiana pueden darse (o provocarse) situaciones que ayuden a ir cultivando actitudes para una vida (y una muerte) más consciente (hay quien dice que uno muere como vive…). Ponemos aquí unos ejemplos prácticos.

  • Ciclos vitales a partir de semillas: cultivar con ayuda del niño una planta de temporada, explicitando sus ciclos vitales.
  • Pérdidas parciales: el extravío de un peluche, un juguete, cambio de casa en los mayores…
  • El paso del tiempo: visitar unas ruinas o un yacimiento arqueológico…
  • El cine: ver juntos El rey león reforzando que en la película se ofrece la confianza como un desenlace (tras desarrollar la independencia y la búsqueda de la felicidad, entre otros)
  • Experimentos: quien crea en la vida después de la muerte, puede utilizar el agua/cubitos de hielo/agua para hablar del cambio de estado sin perder la esencia.


47 Respuestas to “El tabú de la muerte en el entorno familiar de los niños”

  1. VICTORIA ULICNA:

    hOLA POR FAVOR ME PUEDEIS DAR UN EJEMPLO CONCRECTO COMO EXPLICAR A UN NIÑO DE 4 AÑOS MUERTE DE SU ABUELO QUE EL INCLUSO PRESENCIO.GRACIAS
    VICTORIA

  2. Eneida:

    Soy una chica de 25 años, y la verdad nunca me he enfrentado a este tipo de situaciones, de hecho uno de mis mayores temores es la muerte y no se muy bien porque, ya que mis abuelos maternos cuando murieron, en el caso de mi abuelo yo no habia nacido, mi madre solo tenia 10 años, y mi abuela murió teniendo yo 2 años… mi madre nunca nos ha ocultado esto y nos ha explicado como sucedió todo (claro a cada edad, pues nos ofrecia los datos necesarios)… yo espero saber dar una buena educacion a mis hijos respecto este tema, porque la verdad no me gustaria que sufrieran como yo lo he hecho, simplemente por pensar que algún día llegara la hora de que uno mismo o alguien cercano fallezca…. Los ejemplos para ayudar a los niños a entender la muerte me gusta mucho, y el de la pelicula me encanta, fue la primera vez que vi la muerte con otros ojos… Muy interesante el articulo.

  3. Isabel Mª Diaz:

    Yo pasé por el trance de explicar a mis hijas la muerte de su padre y para mi fue de gran ayuda los libros de la doctora Elizabeth Kubler-Ross. Explica con claridad ejemplos que son faciles de asimilar por los niños y ayuda a los adultos a enfrentarse tanto a la muerte en si, como a la noticia de su proximidad. Compartir…. siempre es bueno y hacerlo desde la sinceridad, la honestidad y la valentia, es un gran paso para vivir esa circunstancia de la que ninguno nos libramos.

  4. Juan:

    Al final del artículo mencionas que para quien crea en la vida después de la muerte, puede utilizar el agua/cubitos de hielo/agua para hablar del cambio de estado sin perder la esencia. Para los que no crean…que se puede decir? Que el paso que tenemos por aqui no sirve para nada? Que da igual porque después no hay nada? Que sentido tiene todo entonces? Qué cruel es darse cuenta que uno está vivo cuando se sabe que después no hay nada. Una tortura diaria.

  5. Paloma:

    Hola Victoria,
    Antes de poner más ejemplos… ¿qué te dice tu experiencia, tu sensatez, sobre lo que le puedes contar al niño? ¿cómo viviste tú la muerte del abuelo? ¿qué crees tú que le pasó al abuelo al morir?… Entrando en contacto con ese sentir tuyo seguro que sabrás expresárselo al niño. Otra cosa es que si por presenciar una agonía lenta o dolorosa -si es que hubiese sido así- el niño se muestre intranquilo. Entonces habría que evaluar si necesita un apoyo específico y puntual…
    Pero bueno, dejo aquí una recomendación de un cuento: ‘Así es la vida’ de Ana-Luisa y Carmen Ramírez, Editorial Diálogo.

  6. Javier P.A.:

    Lee esto VICTORIA ULICNA.
    Yo he vivido la muerte de cerca de un ser querido, cuando apenas tenia 7 años mi hermano falleció de un accidente de moto y nunca lo he superado, no se a que se debe, ya que ahora con casi 30 años he vivido muchas mas veces esa experiencia de la perdida de un ser querido, amigos, familiares… y en todos los casos he sabido llevarlo como es debido, pero ahora leyendo este articulo, gracias ha enlazarlo EDUARD PUNSET vuelvo a comprender que era una edad difícil para que un niño lo entienda sin una explicación lo mas clara posible. No, no es que me lo ocultarán, ni mucho menos, pero es posible que no supieran explicármelo de la mejor y más clara forma posible.
    Por eso VICTORIA ULICNA te pido que si quieres que tu hijo no sufra mas de lo necesario tienes que ser muy muy sincera con el. No se darte un ejemplo… pero si se “creo” lo que es mejor para el niño.

    PD: Si eres creyente como yo, háblale de dios, de otro lugar mejor, que no se ha ido para siempre, que estará en vuestros corazones, (que se ha ido con otros abuelitos…) pero aunque suene filosófico, no debes olvidar que es real, y el lo tiene que entender y muy muy importante, el niño tiene que decirte que lo entiende.

  7. Afrontar la muerte, disfrutar de la vida | Osho Sabroso:

    [...] al perfil en una red social de internet de Eduard Punset, he podido leer este artículo sobre el tabú de la muerte en el entorno familiar de los niños. Muy interesante y de gran ayuda para aquellos que tienen niñas y niños a su alrededor y no saben [...]

  8. Susana:

    En realidad, el que la vida tenga un final rotundo no tiene por qué significar que carezca de sentido, porque el que algo termine no significa que no fuera importante. Hay muchas cosas que trascienden aunque nosotros ya no estemos. A los niños, especialmente a los pequeños, les cuesta pensar en que algo deje de existir, igual que les cuesta entender el concepto del número 0; pero probablemente no sea tan angustioso para ellos si nosotros somos capaces de explicarlo serenando nuestra propia angustia. Los que no creemos en la vida después de la muerte, sí creemos que las vidas de los que nos faltan tuvieron sentido.

  9. Tweets that mention Inteligencia Emocional y Social » El tabú de la muerte en el entorno familiar de los niños -- Topsy.com:

    [...] This post was mentioned on Twitter by Iñaki Parrado, Mari Cruz . Mari Cruz said: Aprendizaje por ósmosis http://bit.ly/bV7ZVK :D [...]

  10. Irma bañuelos:

    Pues yo quiero contar mi caso: mi marido murió hace dos años y medio repentinamente( de un aneurisma cerebral) y me quedé con una hija de 4 años y embarazada de 4 meses…y para mi ha sido un proceso mu dificil explicarle a la niña la muerte de su padre, por fortuna parece que mi hija es una niña muy resilente ( no sé si el término se pueda aplicar así) y ha continuado más o menos con su vida cotidiana sin mayores problemas…pero ahora el niño que ya tiene dos años y habla un montón, empieza a hacer preguntas como ¿dónde está mi papi? y yo no sé qué responder; yo soy atea y la respuesta está en el cielo no es válida..pero tampoco creo que un niño de dos años lo entienda..en fn, si pudiesen recomendarme bibliografía o darme algún consejo.
    Muchas gracias

  11. Paqui Alcaraz:

    Es importante educarnos en el concepto y proceso de la muerte para poder educar a nuestros hijos.Debemos vivir la muerte como algo natural dentro del ciclo de la vida.No es facil pero nos ayudara tambien a nosotros a saber morirnos, a elegir nuestra muerte si no nos sorprende y a despedirnos de los nuestros.

  12. Alberto Amortegui:

    desde tiempos muy remotos el humano ha sentido gran curiosidad por la muerte, y desde esos mismos momentos, se han iniciado una serie pensamientos y actos que han desembocado en rituales y visiones subjetivas que han transformado este evento propio de las leyes de naturaleza, en algo que produce temores y ansiedad; pienso que las diversas culturas a través de la historia han observado este fenómeno, y lo han utilizado para manipular las diversas formas de interpretar la existencia de cuanto organismo vivo habita en el planeta, esta influencia la podemos percibir en la actualidad observando como reaccionamos cuando muere algo o alguien que a representado algo importante a nuestras existencias, y ese emotividad tiene influencia directa sobre los infantes, quienes por encontrarse en su etapa de descubrimiento de todo cuanto les rodea perciben con aguda sensibilidad los estados que nosotros como adultos transmitimos; pienso que debemos empezar por demostrar que la muerte no existe, que lo que sucede es un transito normal como consecuencia de ser materia y que lo que ocurre es una transformación de la misma, pienso que se debe dar inicio al des-ligamiento progresivo de la idea que la muerte es algo doloroso, cuando en realidad es algo normal, que debe ser entendido, como ya lo dije antes en una transformación material. ademas pienso que no se le debe dar valor a la vida por medio de la muerte; la vida al igual que la muerte, también es consecuencia de una serie de eventos, y la cual nos sirve para comprender de manera conSCiente la organización de las leyes universales a las cuales estamos sujetos por ser habitantes del cosmos.

  13. Francis:

    Este tema es uno de los más fundamentales a tratar que hay en la vida. Como bien dices este es un aspecto al que no le vale el refrán “no se valora una cosa hasta que se pierde”. La filosofía puede ayudar mucho para este asunto. Pienso que es importante dar a conocer a un niño la naturaleza, su dinamismo, la muerte deja paso a la vida, sino habría estancamiento y desde el Big Bang dudo que lo haya habido alguna vez.
    Es tan grande la importancia sobre este tema que incluso hemos inventado las religiones para darle una solución, y estas siguen dominando la sociedad.
    La inteligencia en los seres humanos es como un libro en las manos de un mono, puede que lo utilize para llegar más fácilmente a los plátanos, pero no lo leerá.

    Saludos

  14. Azat:

    Enhorabuena, me parece un tema muy interesante. En mi caso, pasé por varias pérdidas y una muy dramática en la que tuvimos que explicarle a mi sobrino la pérdida de su padre…realmente traumático. Yo tampoco lo he llevado mucho mejor y según el día, la vida te permite verlo de manera más racional o queriendo perder la realidad de vista y todo por que en definitiva no nos han enseñado a vivir con la muerte, a que la vida lleva implícitame la muerte, nuestra cultura trata de anular cualquier tema relacionado con el final de nuestra vida cuando es tan natural como el mismo nacimiento. Gracias por tratar algo así.

  15. Ale:

    Uno de nuestros miedos ante la muerte es mi parecer lo que no quieres dejar, como tambien la negacion del dolor del otro, pues cuando alguien muere “usualmente” les decimos los niños “se quedo dormido”, pero en realidad algo que les creeamos a los niños es el miedo a ir a dormir, el miedo a estar solos en su habitacion, es el miedo a la noche y la oscuridad (porque cuando dormimos, donde lo hacemos?). Sin embargo los niños son sabios y recrean la muerte en sus juegos, lo cual ayuda a la introyeccion del concepto de MORIR, aunque durante este juego la muerte es parte de la “destruccion” (algo ademas de la muerte a lo que le tenemos miedo es a que nos destruyan, por eso destruimos). Ciertamente es dificil hablar con los niños sobre la muerte es dificil para cada uno de nosotros aceptar que somos “MORTALES”, que somo “PERECEDEROS”. Nuestra cultura occidental la muerte es una trancision innaceptable, es una negacion de lo sucedido (pero no solo queremos negarnos la muerte, sino tambien la enfermedad, pero algo que no sabemos es que “LA ENFERMDEDAD ES EL UNICO MEDIO DE CURA”) a lo cual hacemos mil cosas para evitar y postergar la concepcion de la MUERTE. Por que no hablamos de la muerte con nuestra familia, como queremos que nuestra familia enfrente la vida despues de nosotros, pero mas importante es, como queremos cada uno de nosotros vivir nuestra muerte.

  16. eba:

    Hola a todos!!
    Creo que se ha perdido la esencia de la vida, antes para todas las familias la frase típica (al menos en mi casa lo era)Lo único que tenemos seguro es la muerte. A pesar de eso, me enfrente a la muerte de alguien muy cercano con 7 años, el pensamiento fantástico prevalecia y lo lleve más o menos bien gracias a mis padres y otra vez tuve que encararla con 17 años, en ese momento fue mas duro alguien joven y una muerte inesperada, pero la gente que tenía cerca entendió el sentido de perdida y respeto ese dolor…, pero no me dejo ir más allá.
    La muerte forma parte de la vida, duele, se ha de respetar el dolor e identificarlo, vivirlo… pero encontrar el momento de una vez reconocido.. seguir y retomar la vida (cada uno como sea capaz, y si se es capaz transmitir a las nuevas generaciones que ellos siguen viviendo)

  17. marta:

    yo pienso que siempre es un trauma y nunca se esta preparado para esa esperiencia, se lleva como se puede y teniendo siempre cerca personas que te quieran para acompañarte en el duelo que es inevitable.

  18. WALDEMAR:

    yo perdí mi madre a los 8 años y al poco tiempo a mi abuelo, en el primer caso, borrè todos los recuerdos, sin embargo en el segundo aún recuerdo cosas qe me sucedieron con él, yá tenía diez años, no tengo traumas pero, me siento mal por no recordar nada de mi madre.soy ateo, porque me dijron que mi madre se la llevó dios, porque era muy buena, y dije y (yo que hago ahora, solo estaba mi madre entre las personas buenas)y a partirde ahí solo creo en el destino.si les sirve de algo?

  19. Vincent:

    A Juan (comentario nº 4): para los que no creeis én después de la muerte, sirve el consejo de El rey León y el ciclo de la vida. Cada persona que muere alumbra un nuevo nacimiento. Servimos de semilla para que florezcan nuevas formas de vida que dan abundancia y color a la tierra que todos hemos de cuidar. Yo es lo que transmito a los míos cuando sale el tema y quiero cree que cuando los padres faltemos, realmente habremos sembrado una buena semilla en nuestros hijos. Así, que, aunque pueda ser metafórico, irse para permitir a los que vienen detrás florecer me parece una buena explicación, teniendo en cuenta que al menos a mí, tener hijos me ha hecho sentir más responsable (y por tanto más maduro y más arriba en miciclo vital y por ende mayor), y la falta de mis padres me hace sentir más próximo a la muerte y más conservador y cuidadoso con todo lo que quiero, incluyéndome a mi mismo. Bueno, y claro, todo esto tan bonito no significa que no duela muchísmo a todos cuando ocurre.

  20. Vincent:

    A Victoria: tanto si es creyente como si no, además de lo del ciclo vital que comento antes, creo sirve y es bonito decir que los que faltan nos miran y nos cuidan desde alguna estrella que vemos por la noche. Si podeis localizar una concreta con tu hijo ahora en verano que puedes tumbarte con él a ver el cielo puede ser un rato fantástico. Tal vez no haga falta digas el abuelo está allí. Tal vez conq ue digas que era su estrella favorita yq ue seguro que os mira a través de ella por un agujerito para cuidaros. Bueno, tal vez, lo descubrirá más adelante,… pero no creo te lo tenga en cuenta sino todo lo contrario, recordará como lo reconfortaste gracias a tu historia. Y es todo caso, si tampoco sirve, si que servirá para pasar un arto tú y tú hijo juntos, relajados, con confianza y seguro sentirá que le das el cariño que en este momento de desorientación necesita. Cuídalo mucho.

  21. Marta:

    Buenas tardes a todos, yo puedo hablar de mi caso, mi marido ha muerto hace un mes, tenemos tres hijos de 14, 11 y 7 años. Ha sido una larga enfermedad que nos ha permitido prepararnos a todos, los niños supieron que su papá no se curaría unas semanas antes de que falleciera. Nos pudimos despedir de él todos, cada uno a su manera, pero los niños ven la muerte de una manera más tranquila que los adultos, están y se sienten cerca de su papá, hablan con él cada día.
    Nos ayudaron mucho los profesionales del hospital. La muerte de un ser querido es dura, supongo que nunca te acostumbras a la falta, pero los ojos de los niños te ayudan a ser más optimista, a disfrutar de ellos, y a verlo de una forma más sana, sin enfados, sin culpables,…

  22. Lourdes:

    http://www.uam.es/personal_pdi/stmaria/agustind/textos/muerteymiedosei.pdf

  23. Lourdes:

    Hola a todos!
    Pido disculpas porque mi comentario anterior ha entrado como por arte de magia, y sin demasiadas explicaciones.
    Quiero dar las gracias por la cita y alusión a Agustín de la Herrán, uno de los mejores doctores en pedagogía de nuestro país y una de las mentes más lúcidas para temas educativos tan trascendentes como la muerte, el ego, la conciencia y la educación más allá de los valores…
    y como muestra, un botón: http://www.uam.es/personal_pdi/stmaria/agustind/textos/muerteymiedosei.pdf
    Felicidades!!

  24. alicia:

    Yo no soy creyente y para mí lo importante de está vida es lo que en sí misma se realiza, lo que podemos contribuir a que las personas de nuestro entorno e incluso a aquellas que no conocemos podemos ayudar a que su vida sea mas plena. No importa que no exista un cielo donde todos nos volvamos a encontrar, lo importante es hacer de esta vida el paraíso y lo que dejamos en este mundo es el amor que hemos dado a los demás.

  25. Anna:

    Mi experiencia con mis dos hijos ha sido muy distinta. Mientras que mi hija mayor canalizó sus miedos a la muerte con los típicos “terrores nocturnos” de los cuentos populares (hacía los 3-4 años se despertaba pensando que el lobo de la caperucita se la comía) pero nunca me preguntó nada relativo a la muerte y cuando falleció su abuelo (tenía 7 años) lo vivió de forma natural, mi hijo pequeño (al cabo de una año del fallecimiento del abuelo) cuando tenía unos 3-4 años (muy precoz a mi parecer) me preguntó abiertamente dónde ibamos después de morir. Como soy agnóstica respondí que no lo sabíamos ya que nadie ha vulto para explicarnoslo. La respuesta no le confortó y días y días siguió preguntándome y angustiándose. Un noche que se puso a llorar me rompió el corazón y intuí que necesitaba una respuesta que lo calmara y sólo se me ocurrió decirle: “Yo no sé si después de la muerte hay otra vida, pero si la hay te aseguro que volveré a ponerte en mi barriga y volveremos a estar juntos”. Nunca más me ha preguntado por la muerte; vivió al cabo de dos años la muerte de un companyero de clase con pena pero de forma bastante tranquila.
    Conclusión: hablar de la muerte con naturalidad sí, pero dar un espacio de seguridad y esperanza aunque no seas creyente.

  26. Susana:

    Estoy de acuerdo en que los niños aceptan la muerte de un modo natural, hasta donde ellos entienden. Mi hija de 3 años fantasea con la idea de que despertarán cuando les den un beso (conoce Blancanieves!) y otras veces simplemente dice que ya no están. Supongo que lo que la ayudará en el futuro será vivir la experiencia de la pérdida (de perder cualquier objeto investido) por sí misma. La pérdida es dolorosa, pero es inevitable y forma parte de nuestra vida desde el principio.

  27. Voluptuosa:

    -“Muchas personas no llegan nunca a darse cuenta de que todos los que estamos aquí un día moriremos. Pero quien llega a ser consciente de esta verdad, resuelve sus conflictos de forma pacífica.” (Buda)

    -“Señor, dame serenidad para aceptar lo inevitable, valor para cambiar lo que tiene remedio y sabiduría para apreciar la diferencia.” (Francisco de Asís)

    -Una ola le dice a otra al dirigirse al rompiente:
    Mira, vamos a perecer.
    ¿Perecer? ¿Acaso no sabes que formamos parte del océano?

  28. Magda Paya:

    Hola, soy Magda. Mi experiencia con este tema de los niños sucedio hace aproximadamente 6 años, cuando el padre de mi sobrina María fallecio. Me quede bloqueada, gracias a Dios, siempre hay personas dispuestas a ayudar en momentos tan dificiles; y su profesor me ayudo a llevar la situación. Despúes fue parte de un juego, aprendimos ella y yo que la muerte no es el final, es el principio de la vida, de otra vida.
    Los niños son mucho más sabios y naturales y no son tan dramáticos como los adultos.
    Ahún hoy hablamos de su padre como si estuviera aquí, como si fuera a volver en cualquier momento, siempre teniendo en cuenta que somos conscientes de que ya se fue y que físicamente no va a volver.
    Gran reportaje, con mucho que trabajar para aprender a morir, para aprender a vivir.

  29. alicia:

    En mi vida he tenido la desgracia de ir perdiendo a muchos de mis afectos. La última pérdida, la de mi padre, me ha hecho reflexionar mucho sobre los errores que cometemos ante la ineludible situación de afrontar un final.
    El problema empieza con la educación errónea, desde las escuelas, desde la familia, desde la sociedad…
    No me parece lógico entender la vida permitiendo que el subconsciente anule totalmente la muerte. De ahí que siempre sea un duro golpe.
    Niños equivocados, mañana serán adultos equivocados que harán que sus hijos se equivoquen…

  30. oscar:

    El comentario de Francis es muy acertado, y lo pueden aceptar tanto creyentes como no creyentes. Todos podemos entender que la muerte deja paso a más vida. Eso es comprensible por cualquiera, y creo que consuela. El símil de una planta, la vida como un ciclo, es sencillo y potente. También ayudará pensar en que aunque durase poco, se aprovechó mientras duró.

  31. KARINA:

    hola: yo perdì a mi hijita de 3 años hace un año exactamente,y tengo un niño de 9, como no vivir con dolor la pèrdida de mi hija,para que mi hijo no la sufra,sè mucho de espiritualidad, sè que es solo un cambio de estado,pero en este mundo tan cerrado, tan estructurado, resulta difìcil,muy difìcil pasar por esta situaciòn, donde si no mostras dolor no sos normal y terminas con psicòlogos y psiquiatras…

  32. Marina:

    Cuando tenia 5 años murio mi abuelo.No se si llore o no pero sus vivencias que durante los pocos años que yo tenia hacen que me acuerde mucho de el, pero no con angustia sino como una vivencia muy importante en mi vida.

  33. virginiawoolf:

    yo creo que la muerte es como volver al origen.

    Esta es una idea que extraigo también de Joan Garriga: “La meta es como el regreso a casa, como enseñaba Kavafis, en Itaca. Ya no vivimos en nosotros mismos, sino que somos vividos por la vida. La vida deja de pertenecernos porque hemos depuesto la presidencia del yo y algo más grande nos ha tomado a su servicio. Entonces nos volvemos espontáneamente benévolos y amorosos, y sensibles al sufrimiento y a la belleza del mundo. ”

    Entonces podemos sembrar semillas para el futuro pero solamente si hemos sabido ser vividos por la vida, o por esa otra vida que nos hace ver lo diminuto y pequeño que es el yo, y lo poco que sirve. Así podemos comprender mejor esa transición.

    Uno ya parece libre de sí mismo, y al mismo tiempo pleno de algo más grande. Y la muerte pues es como esa gran liberación, que nos inunda de amor y de un silencio infinito.
    ~

    En el tema de Opeth : Harvest. La muerte se ve como una salida.

    ” En el huerto ando mirando detenidamente el camino por delante de la puerta.
    Escenas marchitadas para nosotros que no podíamos esperar.
    Agotado por la caricia más fría, acechando sombras delante.
    El halo de muerte, todo lo que yo veo es la salida.
    El lamento del doliente pero soy yo el que soy el mártir.”

    ~
    Into the orchard i walk peering way past the gate.
    Wilted scenes for us who couldn’t wait.
    Drained by the coldest caress, stalking shadows ahead.
    Halo of death, all i see is departure.
    Mourner’s lament but it’s me who’s to martyr.

    Es musica de black metal o de down tempo, doom metal, que es una música más suave o lenta pero que tiene ritmos oscuros que penetran esa idea lánguida de una cercanía con la muerte. Este estilo puede llegar incluso a tener grandes solos de guitarra y muchos temas armónicos, por eso a mí me gusta.
    ~

    Por otra parte, no siempre morimos en paz, no todas la muertes son iguales, aunque digamos que nos iguala. Hay también algo tocante a este punto oscuro y difícil de explicar. La muerte siempre nos confronta con la verdad. Pero yo creo que si superamos este dolor, como dice Joan Garriga, podemos amar con mayor facilidad.

    Por otra parte también es como bendecir la vida que también continua a través de los hijos, o de los seres que nos dan testimonio, como también se ha dicho en algun que otro comentario. Es una especie de amor transitivo que se va traspasando de unos a otros, y que se comunica.

    Pero la muerte no sólo verifica sino que nos iguala también, en el sentido de que descubrimos que todos somos iguales, y que lo otro era como una coreografía que nos había tocado danzar. Aunque esta idea, como las demás, pueden darse a interpretaciones personales. Aun así, nos verifica, es decir, nos pone en un juicio ante la verdad. Lo cual ya es un contrasentido, de la misma idea.

    En realidad todo esto se debe a tradiciones espirituales y de sabiduría. Porque como dice, vuelvo a citar al mismo autor, del que he quedado impresionada por su libro, Joan Garriga: “Logramos la paz a través del asentimiento y del movimiento emocional de amarlos a todos, con independencia de lo que nos dolió, o incluyendo precisamente lo que nos dolió.”

    ~

    Y también agradecer a Paloma y a Elsa esta manera o este espacio para poder responderos y poder reflexionar cada día sobre temas tan bonitos y profundos.

    muchos besitos!

  34. la muerte es como el regreso « Estherllull's Blog:

    [...] 9 Julio 2010 a las 11:00 pm [...]

  35. Alejandro:

    El sentimiento tras la muerte es más fuerte cuanto más quieres a la persona que pierdes, siempre se llorará una perdida, pero lo importante es no llorar la tuya propia. Ahora pienso que es absurdo temer la muerte, por que probablemente cuando llegue no te darás ni cuenta, bien porque es repentina o bien porque el ser humano más que pensar en su muerte próxima, lucha por vivir en todo momento hasta el final, lo cual en lo último que piensas en ese momento, es en que vas a morir, por que lo puedes pensar, pero no lo vas a reconocer. Por tanto, como dice Paloma Rosado, hay que aprovechar la vida y vivirla lo mejor que se pueda siempre; por que la muerte ya esta ahí, y la vida es un regalo a aprovechar. me ayudó a darle un tono alegre a la muerte el libro de nuestro reciente fallecido José Saramago “las intermitencias de la muerte” Penúltimo libro que escribió antes de morir.

  36. SILVIA:

    para victoriaulicna y a kien le interese hay un libro infantil k se titula la abuela d arriba y la abula d abajo(arriba el cielo abajo la tierra) a mi hija le sirvio bastante cuando perdio a su abuelo(MI PADRE) con 5 añitos ,espero k te ayude

  37. Montse:

    Para Irma:
    Te recomiendo leer “Lo que llamamos muerte” de Bibiana Balboa.
    Estoy segura de que te sera de gran ayuda.
    Muchos besos.
    Montse

  38. Argg:

    Me alegro que haya abordado este tema. A los 11 años perdí a mi padre y en años consecutivos a un tío y a mi abuelo…
    Aparte de la normal paranoia que se me creo con la muerte… en mi familia hicimos como si no hubiera pasado nada, como si hubiera sido normal.
    Ahora en la edad adulta me doy cuenta de todo el sufrimiento y carga que supone este tema hasta que lo analizas.
    Es difícil pero ocultar el tema no ayuda.

  39. MARLENE IGLESIAS GONZALES:

    queridos amigos: mi nombre es marlene iglesias gonzales, desde hace 4 años para aqui, he visto enfermarse, deteriorarse y morir a seres muy queridos para mi, de igual forma otros q se fueron intempestivamente en lo mejor de su vida.jamás imagine q existieran tecnicas para la elaboracion de un duelo, ya sea anticipado o accidental….apenas encontre la oportunidad en mi país perú, por la carrera q estudio, de seguir un taller de elaboracion del duelo, y haber calificado para un congreso del mismo tema, creanme q mi vision acerca de la muerte, no solo ha cambiado sino q estoy haciendo un estudio complementario para acompañamiento y asesoramiento a personas q atraviesan por este proceso……si uds. desean les ofresco mi ayuda desinteresada con material ya sea escrito o visual, si no les funciona mi pagina web, pueden contactarme a mi correo de hotmail.com….mi usuario es migcat2007………….con mucho cariño y respeto los estare esperando.Bendiciones.

  40. marco aurelio gonzalez:

    “hola” a todos muy interesante en el blog tratar un tema tan importante, como es el como influye la muerte en los niños. y si pienso que sepueden adoctar posturas para prepararles arresivir acontecimientos tan irreversibles como es el de la muerte. aunque sabemos que la mayoria de los seres humanos, tratamos de esquivar el tema, por que en realidad no es nada agradable, saber quetenemos que hacetar una realidad tan dura y desagradable pero es asi, la vida es cruel y dura. y hasta que no lo acptemos que nacemos solo para morir. si asi es nacemos y empesamos, a morir. como dice nuestro gran amigo y nuestra voz universal, eduard punset. somos muertos vivientes, y el losabe y lo constacta dia a dia. y solo espera el dia que llegue sin ningun temor y pienso que tiene muy bien preparada su familia, para ese dia y aunque es muy doloroso lo tenemos que hacetar como un momento de jubilo,gloria y descanso, para siempre en la vida eterna. eso es lo que dicen los curas en sus predicaciones religiosas. pero eso no lopodemos decir quienes hemos muerto en muchas ocaciones, si parece imcreible pero es verdad. podemos experimentar la muerte en muchas ocaciones, y lo podemos demostrar con la cantida de personas que estan en estado de coma, o que viven de forma asistidad, por mecanismos que nos proporciona la ciencia. pero quien quiere vivir de esas maneras, estoy muy seguro de lo que digo,la ciencia puede ayudarnos hacer mas longebos, si pero para que queremos vivir mas 80 años si ya no valemos,solo estorbamos.noqueria alargarme tanto pero es indispensable, ya no solo etenido que experimentar la muerte en muchas ocaciones,tambien etenido que soportar muchas perdidas, desde muy niño con solo 5 años sabia que mi abuela la que no consentia nada con su nieto preferido se me estaba muriendo de un cancer, no tenia ni idea de lo que era un cancer, pero sabia que mi abuela se moria y asi sucedio un dia fallecio y yo todabia no se lo que siento de ese momento, si luego fue mi abuelo, el que yo llevo sus nombres y apellidos, y yo solo sabia que medaban mucho miedo los muertos, y enrealidad no se loque siento es un dolor si un dolor inesplicable, pero la vida continua, con los que seguimos esperando ese momento. si porque despues de mi abuelo fueron muchos familiares y amigos, pero la muerte se volvio un pan de cada dia para mi, ya que tuve una adolecencia arraigada con la muerte, un dia si y otro tambien,y esto hasta llegar ala mili,dode combati a muerte para poder sobrevir, y estando alli en el año91 me llegaron noticias de la muerte de mi hermano, el cual acribillaron a balazos y luego le prendieron fuego dentro del coche, si muy duro pero no puedo explicar aun que se siente. termine la mili y siguieron callendo acribillados mis amigos, uno y dos al dia. como osdigo el pan de cada dia, la muerte esta alli donde quiera que estmos, si una vez ya esiliado aqui en europa mi cuñado, acribillado a balazos en la propia puerta de mi casa, mi madre mi familia todos vivimos con la muete en la puerta de casa, luego el hijo del vecino y asi todos los dias y ahora en abril perdi ami madre depues de un largo sufrir y no poder estar asu lado es algo que no puedo explicar lo que siento. solo espero el dia final para mi. solo les puedo dar mucha moral y resignacion para seguir. un beso y un abrazo

  41. ego41:

    Primero decirla que estoy absolutamente de acuerdo. Después contarle que mi experiencia está relacionada con la pasada muerte de mi padre el pasado 11-2-2010, después de unos seis meses de idas y venidas a la Paz. Descubrí muchas cosas durante la enfermedad y tras su muerte, aprendí de los demás y de mi misma. Tengo que decir que una amiga, en las horas duras de la enfermedad me dijo algo que no olvidaré nunca y que me ayudo mucho:”Siéntete bien y aprovecha de que estás junto a tus padres y puedes cuidar de ellos, aunque sea muy duro y triste, porque lo es más querer hacerlo y no poder por estar lejos”. Ahora ese periodo lo recuerdo duro pero maravillosamente bello, porque pude compartir muchos momentos especiales, en las salas de espera, en su casa;no olvidaré la mutua compañia. No lo ví, ni lo veo como una carga sino una oportunidad de vivir con el los últimos días de su vida.
    Cuando falleció en el hospital, lo hizo como vivió, dignamente, sin sufrimiento y rodeado de sus seres queridos, en un dia soleado.
    No le quise ocultar a mis hijos que su abuelo querido había muerto, fueron al funeral, y hemos ido al tanatorio. Mis hijos tienene 6 y 8 años. El mayor lloró enfadado cuando supo lo de su abuelo, estuvieron tristes, pero ahora viven felices, con el recuerdo de haber tenido el mejor abuelo del mundo,al que admiran, del que hablan y presumen con los demás niños.

  42. paula:

    Se que te va a ayudar. un abrazo

  43. María Luna Luna:

    Hola, no se servirá mi experiencia, yo perdí a mi padre cuando tenía 8 años y a mi familia me contó que mi padre se había ido al cielo, ya se que hoy la gente cree y no cree, así que a esas personas que no creen en nada no se que decirles, bueno si a sus niños que vivan el momento pq al final se acaba todo y a los que creen en algo yo les diría que solo existe la muerte física pero como contarle eso a un niño con solo 8 años no podría entenderlo? Yo desde mi esperanza lo que le diría a un niño sería que esa persona se ha ido pero que cuando pase el tiempo volverá a encontrarse con ella, de otra manera pero volverá a verla, yo creo que ya que nosostros somos los que educamos a nuestros niños que menos que inculcarles nuestros anélos en eso al respecto, yo tengo esperanza de volver a ver a mi padre y a uno de mis hermanos que tb murió. Un saludo.

  44. marta:

    Hola,
    he borrado tres o cuatro veces lo que queria escribir.
    Soy pedagoga y una persona inquieta, y he leído varias cosas sobre la muerte, así que me veia capaz de escribir teoria sobre todo lo que se está comentando.
    Pedia cariño y sinceridad a la hora de hablar de la muerte y el duelo con los niños y niñas, y esas palabras me han retumbado en la cabeza.

    Por mucho que haya estudiado y leído sobre la muerte, mi padre se murió cuando yo tenia 3 años. De él me quedan fotos y un vídeo en el que aparece durante un magnífico segundo. Y toda la información que tengo y que he ido devorando no me ha quitado nunca el dolor de dentro.
    Tenia 3 años cuando sudedió y la semana que viene cumplo 30. Y aún estoy así.
    En casa fué un golpe muy grande y a todo el mundo le costó mucho hablar de ello. A mi se me dijo que mi padre se habia ido a trabajar i luego que se habia ido al cielo. Todo el mundo hizo lo que pudo, sinceramente. Creo que cuando sea madre me daré cuenta de lo difícil que es serlo y lo complicado que resulta estar al pié del cañón si alguna vez se muere mi pareja.

    Eso sí, pase lo que pase me retumbarán en la cabeza las palabras sinceridad y cariño, por que el dolor debe vivirse así, sin negarlo y con mucho amor.

    Marta

  45. INMA:

    He leido algo sobre el tema, además de vivir en carne propia la pérdida de un hijo. La experiencia de su hermana que lo vivió todo, fue no hablar del tema, aunque en nuestra casa nuestro hijo sigue vivo, se habla con naturalidad y sin angustia.Ella lo encajó a su manera y continuo su desarollo con normalidad, aunque sin decir nada.

  46. felix:

    Trabajé como enfermero de urgencias durante 20 años, lo cual me llevaba a convivir con la muerte habitualmete, pero me impactó especialmente Lidia, una rubia preciosa que a los dieciocho años la recibí en la puerta de clasificación de urgencias de un hospital de madrid, y le pregunté ¿Por que has venido a urgencias, que te pasa?. Que me estoy muriendo, – me lo dijo llorando-, que el médico que me hizo unos análisis hace una semana ha llamado por teléfono a casa y como no estaban mis padres me ha dicho que tenía una leucemia incurable. Al cabo de dos horas realizadas las pruebas oportunas se demostró con certeza el diagnóstico, duró seis meses, con momentos de aceptación y otros de negación, porque seguí su evolución, tenía bastante que ver conmigo por lo que os voy a contar.
    A los doce años, – el año 1966- encontré muerto de forma accidental, posiblemente por ahogamiento en un barreño de agua, a un hermano mío de dieciocho meses. En ese momento estabamos en casa mi abuela materna, mi madre y yo. Lo enterramos y mis padres, especialmente mi madre pensó que si no se hablaba de ello no había existido, es decir se estableció una especie de pacto de silencio en torno a ese hecho, lo cual me llevó a mi a llevar una vida con un muerto a mis espaldas – nunca mejor dicho- . Mi madre debió enloquecer, nunca quiso hablar del tema, me CULPÓ A MI DE LA MUERTE DE MI HERMANO PORQUE SUPUESTAMENTE NO HABÍA CUIDADO DE EL, porque fuí quien encontró al niño muerto y los resultados son los siguientes:
    Madre que ha perdido cualquier atisbo de afectividad, que no permite que nadie le demuestre afectividad alguna, y que decidió que si no hablaba conmigo, cosa que lleva haciendo durante muchos años, yo no existía, con lo cual el problema de un duelo no realizado ahí sigue y seguirá hasta su muerte.
    Trató en un primer momento de intentar demostrar, o demostrarse a si misma que me había vuelto loco, por lo cual después de visitas al cura de la parroquia, y al psiquiatra cuando le dijeron que quien posiblemente tuviera el problema fuera ella decidió abandonar estas prácticas y decidió ignorarme, como si no existiera, cosa que hizo a partir de los veinticinco años, edad en que me casé y desde entonces han sido contadas las ocasiones en que ha querido hablar conmigo.
    Por mi parte después de cuarenta y cuatro años estoy en terapia, que me está haciendo cuestionarme no pocas cosas, ¡Hoy se abre una puerta!, mañana se enciende otro piloto de alarma, pasado me cuestiono alguna otra cosa, hasta el punto de que me cuestiono la fecha de su muerte porque no me coinciden “las fotografías mentales del día de su muerte con la fecha en que ocurrió, -según yo-, por lo cual he pedido un certificado de defunción para aclararme a mi mismo esta cuestión
    Y lo peor de todo es que para la terapia solo existe mi versión, porque mi padre falleció de un cancer de pulmon, mi madre no ha superado la fase de duelo, -o al menos eso creemos tanto el terapeuta, como yo- y no se te ocurra plantearle a sus 76 años que hable de ese tema.
    Después de esta experiencia personal y de las profesionales creo que además de morir dignamente hemos de hacer entender a los demás que la muerte, como la enfermedad, son hechos que existen y que no se pueden, ni se deben esconder porque están ahí.
    He leido sobre el tema, he hecho varios cursos sobre elaboración del duelo, muerte digna, etc, pero nadie ha sabido explicarme como se debe vivir la muerte.

  47. Nina:

    Yo he perdido a un abuelo, el materno, a los 8 años. No viví esa experiencia con un dolor exagerado, ni llegué a derramar ninguna lágrima, tan sólo cuando visitaba a mi abuela y veía el sillón donde se solía sentar él me daba cuenta de todo lo que le extrañaba. En mi cumpleaños, se me hizo muy raro leer, en la tarjeta de felicitación de mi abuela, el fragmento: “Y un beso que te envia el abuelo desde el cielo”. Pero, hasta ahora, en mi último cumpleaños, el nº11, he seguido leyendo en la tarjeta a mi abuela el beso que mi abuelo me sigue mandando desde el cielo. Y, no sé si podré comentar esto aquí, pero una vez creí ver su espíritu. No sé qué pudo significar, quizá me lo pareció o lo imaginé… No lo sé.

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