Autor: JOSEP LOPEZ 11 mayo 2010

Cuando una pareja se separa o se divorcia, se suele escuchar a alguno de los protagonistas (o a los dos) decir cosas como: “¡Es que me faltaba el aire!”. O bien: “¡Necesitaba mi propio espacio!”. O incluso cosas más concretas del tipo: “¡No me dejaba ni escuchar la música que quería!”. O: “Se enfadaba si salía una noche con mis amigas”.

En estos casos, como en la inmensa mayoría de separaciones, sean por mutuo consentimiento o tras ver volar los platos por encima de las cabezas de los respectivos, la realidad es que uno de los dos abandona el hogar común y trata de construir uno nuevo, buscando ahí el espacio y el aire que al parecer le faltaban. Lo cual, como es fácil de suponer, lleva asociadas toda una serie de consecuencias, por supuesto emocionales (las más difíciles de digerir y gestionar, máxime si hay hijos de por medio), pero también sociales y económicas.

Muchas veces la añoranza o la inexistencia de ese “espacio propio” es esgrimida como un argumento de peso, como una razón que al parecer justifica la separación. O bien, sin llegar a la separación, esa falta de espacio aparece indirectamente en forma de agresividad o tristeza, e incluso de enfermedad, según las diferentes estructuras de personalidad, o dicho de forma más sencilla, según la forma de ser de cada uno.

En su libro, George Escribano y Josep López exponen los
beneficios de tener espacios propios, al margen
de la pareja, para el desarrollo personal y social.

Acaba de llegar a las librerías un libro titulado “Los jardines secretos”, escrito a cuatro manos por el prestigioso psicoterapeuta parisino George Escribano y por un servidor vuestro. Lo que hemos tratado de exponer en este libro es que ese espacio, al que hemos llamado el jardín secreto, es no sólo algo bueno para el desarrollo de la persona, sino incluso imprescindible para que sus relaciones, especialmente las de pareja pero también las familiares, las laborales y las sociales en general, sean adultas, sanas y constructivas.

Hay un espacio de intimidad que es necesario respetar, un jardín secreto (o privado, si prefieres esta palabra) emocional y creativo, que nos hace crecer como personas, que nos permite refugiarnos sin huir, desear sin miedo a los juicios, y hasta reinventarnos, si es preciso. Cada uno/a de nosotros/as tiene que velar por su jardín secreto, una parcela de nuestra vida que es básica para nuestra estabilidad emocional.

La mayor novedad que, modestamente, creo que aportamos es la constatación empírica y la explicación científica de la necesidad de ese espacio propio en todas las personas. Y la descripción, a partir de casos reales, de cómo se puede lograr una mejor relación de pareja (independientemente del origen, el nivel social o la orientación sexual), lo que extrapolado puede servir también para las relaciones entre países o culturas.

Las neurociencias, junto con la Psicología en sus diferentes variantes, han aportado datos y experiencias suficientes en los últimos años sobre el ser humano y sobre el funcionamiento de nuestro cerebro como para poder afirmar, con una sólida base de conocimiento (es decir, más allá de lo que nos dicta el frecuentemente engañoso sentido común, teñido de cargas culturales ancestrales), que los seres humanos necesitamos, para serlo de verdad y de forma adulta, construir nuestro propio jardín secreto, físico y/o psíquico. Dicho de otra forma, el jardín secreto es una necesidad humana, y su existencia, cuidado y respeto permite relaciones sanas y equilibradas en las parejas. Es más, la creación de ese lugar es indisociable de la evolución del individuo hacia la madurez y un síntoma de buena salud mental.

Alguien podrá decir que éste es un invento más de la sociedad egótica (centrada en el ego) del siglo XXI, una creación intelectual al servicio de unos impulsos poco o nada intelectuales. Dicho de otra manera: la justificación de algunas personas para no tener que comprometerse, o para “hacer su vida” sin tener que dar explicaciones a la pareja. Nada más lejos de la realidad, que se encarga pertinazmente de demostrar, tanto dentro como fuera de la consulta del psicólogo/a, que el respeto absoluto hacia el espacio íntimo del otro o la otra no sólo es compatible con el amor, el altruismo y la compasión, sino que es una condición sine qua non para que una pareja funcione verdaderamente como tal. Y es así porque la persona que conoce su propia intimidad y la valora es capaz de construir desde esa intimidad, mientras que la que no la posee, porque la ignora o porque renuncia a ella, poco o nada puede aportar a la intimidad de la pareja o al desarrollo de la sociedad.


57 Respuestas to “Los jardines secretos”

  1. Leia:

    Creo que vuestro libro ha llegado en el momento justo a mi vida. Yo no creo en las casualidades, después de varios acontecimientos he dejado de creer… pienso más bien que uno recibe lo que necesita y lo único es que ha de ser lo suficientemente hábil para aprovecharlo. Voy a leer tu libro, al igual que he leído tu comentario. Yo no tengo jardín secreto y al no tenerlo no sé donde acaba el espacio que otra persona comparte y donde empieza su intimidad. Durante décadas mis relaciones personales, sociales, laborales han fracasado a parte de otro motivos creo que era por mi falta de tacto al no respetar las intimidades de otras personas.

    Me alegro de haber leído este comentario porque como dice un refrán “ha llegado como agua de mayo”

    Leia

  2. Eli:

    Me gusta la diferencia entre comprometerse y respetar el espacio intimo, la pena es que actualmente la gente no sepa distinguir una cosa de la otra.

  3. marta:

    Creo que son los miedos lo que hacen irrumpir en la intimidad de los demás y olvidarte de la tuya.

  4. Sara:

    Me alegra mucho ver que la sociedad avanza y que hay personas suficientemente tolerantes y abiertas de mente como para darse cuenta (y en este caso explicar a la sociedad) que los seres humanos somos “animales” y necesitamos espacios para nuestra libertad personal individual. Pasar todo el tiempo con alguien no significa querer más y despues de muchos años de oirme críticas de cómo llevaba la relación, este libro es todo un alivio :)

  5. Tweets that mention Inteligencia Emocional y Social » Los jardines secretos -- Topsy.com:

    [...] This post was mentioned on Twitter by Gerardo Cardona, microMegas. microMegas said: Los jardines secretos http://shar.es/mhqgD Cuando una pareja se separa o se divorcia, se suele escuchar a alguno¡Es que me faltaba el aire! [...]

  6. Javi:

    Es de lo mas acertado traer al consciente una situación que se repite una y otra vez sin que las personas se den cuenta de ello. En esta sociedad que ha degenerado tanto en individualismo exacerbado y ególatra, es recomendable tener una referencia de donde se establece el compromiso de pareja, y donde empieza nuestra individualidad inviolable…

    Enhorabuena

  7. Blucho:

    Desde luego el Jardín secreto es necesario. Un espacio en el que somos nosotros. Incluso yo iría un poco más lejos, es un espacio en el que somo nosotros con nosotros mismos. Un lugar donde nos reencontramos y nos rehacemos. Pero… ¿somos capaces de encontrarnos a nosotros mismos? Cuando dos personas comparten un vida en común necesariamente tienen que interactuar en el mismo estorno. Esa es la base de la convivencia. Hay que ir rellenando un espacio físico con las pertenencias de ambas partes. Obviamente es más sencillo donde hay hueco material para distinguir sitios comunes, sitio de una persona y sitio de otra persona. Aunque, como he dicho anteriormente, la convivencia no es el mejor o peor reparto de ese epacio, sino de la capacidad de cada persona para estar y estar bien en ese espacio.

    Conozco cantidad de familias, que conviven dos o tres personas en hogares de 3 y 4 dormitorios, pisos de 120 metros cuadrados o chalets de varias plantas, y son incapaces de disfrutar, crecer y convivir en el espacio que se les da ( y no digo con esto que no ayude). Preo lo que yo planteo es… ¿No habrá primero que encontrar un jardin secreto dentro de nosotros mismos? Si no se yo estar conmigo, será imposible que esté bien vaya donde vaya, o tenga el espacio que tenga.

    Definitivamente no es el lugar lo que importa, sino como se esté en el. Mi crecimiento parte desde dentro y hay tengo mi jardin secreto.

  8. diana:

    Muy de acuerdo!!!
    Formará parte de mi biblio y de mi jardín secreto…

  9. Montse:

    Es necesario un espacio propio, solo nuestro, para crecer, y poder ofercer el resultado de ese crecimiento a todo lo que nos rodea.

  10. Alex:

    Muy acertado el libro. De todas formas, sobre algunos comentarios que dejaron lectores, he de decir que, muchos de nosotros estamos acostumbrados a que nos den las cosas hechas y… la creatividad en el 100% del desarrollo personal/sentimental, está casi olvidado.

    “Ese Jardin…”, ( suspiro ) …bonito espacio donde con mis pensamientos hablo, como si fuera un lago, un lugar donde detengo efímeramente el tiempo y lo plasmo en mi libreta…. o en mi corazón.”

    Peace !

  11. sergio:

    el problema es que no nos enseñan este tipo de inteligencia…y luego vienen los problemas.
    Los hombres y las mujeres tenemos diferencias biológicas pero también psicosociales que nos influyen en gran medida.
    Lo importante está en aprender de la experiencia.

  12. Lo acabo de aprender:

    Y os lo quiero contar:

    Según psicólogos como John Lee, Clyde Hendrick y Susan Hendrick, existen seis estilos amorosos básicos:

    —Eros (amor pasional o romántico): relaciones apasionadas, con sentimientos intensos, cercanía, intimidad y un fuerte componente de atracción física y actividad sexual.
    —Ludus (amor juguetón y de gourmet): interacciones casuales con parejas cambiantes y diversas, con poca implicación emocional, ausencia de expectativas futuras y evitación de la intensidad.
    —Storge (amor amistoso): un compromiso duradero y a largo plazo que se desarrolla lentamente entre personas que comparten actitudes y valores; se basa en la intimidad, la lealtad, el compañerismo y el cariño.
    —Pragma (amor pragmático = Ludus + Storge), se basa en la búsqueda racional (planificada, milimétrica, exhaustiva, con la cabeza en vez de con el corazón) de la pareja ideal.
    —Manía (amor obsesivo o posesivo = Eros + Ludus), se caracteriza por la intensidad y la intimidad, pero también por los celos, la incomunicación y la dependencia perenne del amante (propio de personas con baja autoestima).
    —Ágape (amor altruista = Eros + Storge), para los generosos y abnegados que lo dan todo por el bienestar máximo de la pareja (amor maternal y espiritual).

    Interesante, ¿verdad?

  13. Kayele:

    ¿Dónde está el límite?

  14. Jardines secretos « Por 25 pesetas:

    [...] Saltar a Comentarios Os invito a leer esto. Se trata de la publicación de un libro que versa sobre la importancia de los “jardines [...]

  15. sandra:

    Blucho, estoy mas de acuerdo contigo que con el autor del libro, hay que profundizar mas en esta cuestión ya que las necesidades de espacio son muy relativas e igualmente a veces las necesidades de espacio de alguno/as pueden considerarse y con mucha razón egoismo.
    Es dificil establecer los límites y es solo dentro de la propia pareja o convivencia donde se establecen los terminos. hay parejas a las que le pudes parecer inaguantable porque se sienten presionados, pero dando con otra persona puedes ser tu el que te sientas ahogado. Creo en el acuerdo. Cada pareja establece sus terminos y si coinciden en comportarse de alguna manera concreta, lo que entra en juego es el respeto. En este acuerdo puede entrar inlcuso la infidelidad (conozco parejas en esta situacion) gozan de muchismo espacio ambos pero no se han entendido con muchas otras parejas que se han sentido engañadas ante su jardin secreto.
    Hay que ser sincero e intentar llegar a acuredos en las convivencias, donde cada uno exponga lo que es, lo que necesita y el otro este dispuesto aceptarlo o no. Si no lo esta, “a otra cosa mariposa”, pero ante todo hay que ser sincero, trasparente. Esta creo que es la clave.

    Saludos

  16. Martina:

    Pero qué sucede con aquellos que se sumerjen tanto en su jardín secreto que se olvidan que tambien hay cosas que compartir con la pareja? Con aquellos para los que incluso las conversaciones o el intercambio entre la pareja sobra? para los que estando en instantes al lado del otro se mantienen taciturnos, profundizando en sus ideas e ignorando la presencia de quien los ama y quiere convivir con él o ella en cuerpo y mente presentes, para los que ya sienten que no tienen mas nada que decir. Se pueden respetar esos espacios, pero si los instantes de estar juntos son tan breves e impreceptibles, si los momentos de compartir son pocos o vacíos en contenido, entonces que es lo que está sucediendo allí, o que es lo que puede llegar a suceder? Vale salvar esta relación y de que forma?

  17. Manmen:

    Yo aprendí a tenerlo, en un principio me costo trabajo saber que se trataba de eso, de mi espacio personal, empecé a utilizarlo sin saberlo cuando mi marido se iba a practicar deportes, lo cual a mi no me apetecía, me enfadaba con el por los ratos de soledad que ello me causaba, pero despues empece a usar esos ratos para mi, me dí cuenta que yo tambien tenía cosas a las que dedicar ese tiempo las cuales antes no las hacía por falta de tiempo, ahora no puedo pasar sin esos espacios personales, los necesito, los busco y los disfruto.

  18. Alfonso:

    No creo que todos los casos sean por falta de espacio, demasiado espacio en las pareja las alejas, el espacio es una escusa, para no decir que el tiempo y la monotonía la han distanciado.
    Cuando las parejas no marchan en paralelo el final será el distanciamiento, y para seguir unidos por los hijos y otros intereses buscamos nuestro espacio.

  19. Luisa:

    Estoy de acuerdo con Alfonso, este espacio a veces aleja demasiado, y es una escusa para evadirse de su situacion actual.creo que en una pareja debe de compartir esos espacios, si realmente funcionan, esto tampoco quiere decir que se esté todo el dia juntos, pero realmente la pareja esta todo el dia trabajando, apenas se ven para comer, si encima el poco espacio que tienen,lo privatizan, pues realmente no hay nada que compartir, o bastante poco..Como dice nucho es un tema de limites, bastante delicado, no se como será el libro, pero a veces como todos estos libros de autoayuda, no ayudan a nadie.

  20. Sandra:

    Me parecen muy interesantes todos losa puntos de vista que se han vertido, pero yo soy de la opinión de que no se puede pedir lo que no se es capaz de dar; con esto quiero decir que en muchas ocasiones ni siquiera somos capaces de ser honestos con nosotros mismos, muchas veces por miedos a los que nos cuesta enfrentarnos. Preferimos acallar esa consciencia interior que de vez en cuando se escapa a nuestro control para recordarnos que hay algo por ahí dentro que no va bien. Por tanto, tampoco podemos construir una relación absolutamente limpia y honesta con otra persona, si primero no lo somos con nosotros mismos.
    Comparto la idea de que todo parte de dentro, de nuestro yo más intimo, de nuestro jardín interior. Reflejamos lo que somos, pero no siempre vivimos una vida acorde a nuestro yo.

  21. Sandra Levea:

    Creo que definitivamente es la falta de compromiso y decisión de la gente. Cuando uno tiene necesidad de su propio espacio, es mejor estar solo. La intimidad, el jardín secreto, es una parte connatural al que nadie tiene acceso. Esa parte espiritual nos hace crecer, evolucionar y compartir con nuestra pareja.

  22. CRIPTANA:

    Me parecen los comentários todos muy ilustrativos y desde el punto de vista personál, acertados. Pero yo pienso,,,y tengo muchos años de experiencia, que el exceso de expacio vital en las parejas es señal inequíboca de alejamiento, aburrimiénto y desilusión. Lo contrário tambien puede agobiarnos, debemos tener siempre en consideración aquello que creámos que a nuestro compañero-ra le resulte mas llevadero, sin pensar demasiado en lo que nos gusta a nosotros mismos, de está forma generósa de comportamiénto, la vida sería mucho mas dulce y llevadera, no pareciéndo que nuestras parejas son como “verrugas” a las que no te los puedes quitar de encima, ni ta lejos que no las veas casi nunca.

  23. Ana:

    Por favor, escriban algún articulo sobre las personas violentas que no lo parecen. Aquellos que aún trajeados están continuamente minando la autoestima de la persona a la que tienen al lado a la que insultan, desprecian, echan de su casa y desprecian de forma continua sin que nadie se pueda imaginar que son así.

  24. M Carmen:

    Me parece interesante… pero y cuando esa intimidad agrede a la pareja???? Y cuando falta sinceridad a pesar de haberlo propuesto ante todo???? Y cuando esa intimidad particular es un vicio ..como la adicción a la pornografia virtual y tú te sientes humillada, despreciada, engañada y vas perdiendo la autoestima… No es fácil… la intimidad de cada uno no puede herir al otro.. el respeto, la sinceridad y la honestidad hacen con que el amor crezca no al contrário….

  25. maria:

    Es un tema muy apasionante, muy habitual en las consultas de hoy,..me falta espacio..es delicado, y dificil de expresar, pero los secretos no creo que sean buenos, como nos recuerda el poeta libanes, Jibran Halid, ..comed del mismo pan pero no del mismo trozo, mantenerse cerca pero que la sombra de uno no tape al otro,tomad del mismo vino pero no del mismo vaso.
    Necesitamos un espacio, pero creo que hay que tener mucho cuidado, y tener las alertas abiertas, para que este espacio no sirva de distanciamiento de la pareja. seria algo triste.

  26. esther aguilera:

    Me gusta mucho tu reflexión, estoy de acuerdo que por muy enamorados o entregados a otras personas que estemos ( entiéndase amor de hijos etc..) todos necesitamos sentirnos con nosotros/as mismos/as un tiempo cada día. Yo consigo hacerlo muy pocas veces, estoy en época de crianza con un trabajo muy absorbente pero no podría sobrevivir sin mis cuarenta minutos leyendo y paseandome por páginas que me ayudan a reflexionar y entender mi realidad.
    Y a todo eso hay que añadir, que por muy enamorado que te sientas, las personas cambian y, por tanto, también el amor. Y al final descubres que en la lucha por la vida y las tareas cotidianass has perdido la conexión con la otra persona y muchas de las emociones que os unían.
    Ahora estoy en el punto de saber si es posible volver a recuperar algo de todo eso.

  27. Josefa Fernández Moreno:

    Estoyde acuerdo con la mayoría de los comentarios.Tenemos que tener un espacio íntimo para nosotros, porque sino nos asfixiamos . y terminamos anulados como ser individual que somos.Es de vital importancia tener este espacio para nuestro desarrollo personal.

  28. feli:

    pienso que la perdida de intimidad debilita no solo la autoestima sino que todas las relaciones se veran afectadas, por circunstancias personales he sentido la intromisión constante de mi parcela intima con la contradición de sentir que no era así, desde entonces no he logrado un sentimiento sincero hacia la otra persona incluso en relaciones fraternales ya que los lazos se han visto dañados de forma considerable. Por este motivo mi espacio es disfrutar de mi soledad .aunque con las personas de mi entorno guardo un enorme cariño porque pienso que no seria quien soy sin ellos y me refiero a mi familia y amigos. Y sin embargo a veces pienso que es un amor egoista pues yo disfruto de paz cuando ellos son felices.

  29. Sandri (L):

    Creo que ante todo vivimos en un mundo demasiado egoísta, todos queremos que nuestro jardín secreto sea grande. Cuanta más amplitud nos da nuestra pareja, mas y mas y mas queremos…
    Cuando estas con alguien y por tanto le quieres más que a tu vida, no buscas tener más espacio, puesto que tu espacio es él.
    Lo importante en todo esto es saber bien lo que se quiere y si se quiere de verdad.
    Me parecen muy interesantes los 6 estilos amorosos básicos que ha puesto “lo acabo de aprender”. El mejor el Storge.

    Alguien me comento en una ocasión: En el momento en el que te paras a pensar si quieres a alguien, ya le has dejado de quererle para siempre.
    Un abrazo enorme para todos los que buscan el verdadero amor (yo creo que aun no lo he conocido). ;)

    PD: Muchas gracias al amigo que me ha mostrado esta página.

  30. agustin fernandez del castillo suardiaz:

    Hola a todos,

    Creo que casi siempre, llegamos a la convivencia sin haber completado un ciclo previo, que es el estar y sentirnos completos primero nosotros. Lo cual es normal, pues la vida es madurar. Me refiero a que a medida que siendo hombre, siento mi cuerpo y desarrollo la mujer que llevo dentro, en el sentido de ser sensible a ayudar a crecer mis estados interiores, siendo hombre, aprendo a vivir y a convivir con mi mujer interna. Y con ello, la ayudo a que crezca desde mi interior, no con mi cabeza, sino con la energía del corazón que ha tenido que interesarse primero para SENTIR lo que mi femenino es en cada circunstancia, circunstancias que indicarán lo que la vida estará tratando de actualizar en mi interior y a partir de ese interior.

    Mi masculino y mis ideas, se ponen pues al servicio de mi femenino, para que esas ideas, actualicen todo lo que hay dentro y que siempre busca actualización y expresión fuera. Esto no lo hace la cabeza, lo hace un corazón fortalecido en la práctica diaria en lidiar con las ideas y con lo que viene de la oscuridad de la materia, tratando de abrirse paso. El amor, siempre debe ser dinámico y debe actualizarse en lo que me gusta y en lo que me viene a robar lo que me falta por soltar.

    Es posible que a partir de que uno de los dos, esté completo, se produzcan las proyecciones del otro, tratando de cubrir con ese otro, lo que el que proyecta, se niega a desarrollar de su interior. Mi sugerencia en estos casos, es subir a esa capacidad inherente que ya tenemos de poder atestiguar nuestra mente, pues es desde ese testigo, desde donde uno percibe el equilibrio resultante de haber puesto en orden su masculino y su femenino interior.

    Si yo he aprendido a reconducir los vaivenes y las peticiones, tanto de mi masculino como de mi femenino interno, que solo demandan atención, actualización y expresión fuera, en una vida siempre dinámica, ese testigo, desde el equilibrio, pondrá en marcha el corazón, para anularse como masculino y poner la energía resultante a disposición del crecimiento del otro; lo cual no tiene por qué significar de sus proyecciones. Pues a veces, desde el silencio, la firmeza, o el bocinazo, si procede, se obliga al crecimiento y eso, es actualización de lo que somos en esencia, amor maduro en la acción. El amor tengo la impresión de que es un reto diario que se hace a base de entrega y errores.

  31. Laura Martínez:

    Es magnífico el comentario que aportaís acerca de vuesto libro. Como todo en la vida se puede pensar igual o discrepar, en este caso creo QUE ES UNA NECESIDAD un libro así! porque una vez que alguien comparte consigo mismo/a su espacio personal( intimidad), la valora y disfruta de ella da la espalda a el mal llamado miedo y cuando ese ser comienza a evolucionar! esta actitud o dinámica es el paso previo y necesario, incido en la segunda palabra para evitar cualquier TIPO DE DEPENDENCIA EMOCIONAL y poder crecer en todos los ámbitos de la vida no se si libre pero si desde la tranquilidad y el crecimiento inter y sociopersonal

  32. sara:

    No se exactamente si en las relaciones de pareja, necesitamos nuestro propio espacio, lo que si es verdad es que las personas cambiamos y las relaciones evolucionan, y muchas veces por los estereotipos de la sociedad y por los roles que se supone nos toca vivir, nos sentimos aprisionados en relaciones que ya han dejado de aportarnos, pero sin embargo tenemos un miedo atroz a dar el paso, a vivir lo que en ese momento deseamos y anhelamos,Yo también estoy en ese punto de no saber para donde ir

  33. marisa:

    Me ha gustado lo que acabo de leer. Y ese jardín secreto, ese espacio íntimo y también, y por qué no decirlo, “sagrado”, estaría íntimamente ligado a un concepto que debiera ser básico: El respeto.

  34. jan:

    imprescindible la lectura del libro de Michel Onfray TEORIA DEL CUERPO ENAMORADO (ed. Pre-Textos)

  35. virginiawoolf:

    Virginia Woolf ya escribió “A room of one’s own”, (Una habitación propia), claro que ella estaba pensando en la condición social de muchas mujeres, pero aquí se nos dice que no, que es indiferente la condición social.

    Por otro lado, bueno, yo creo que se nos quiere sumir a todos en una especie de “estado de sueño” o de letargo. Realmente cuando estamos con las parejas, ya no somos nosotros mismos, a veces porque queremos ser perfectos o nos exigimos con respecto al otro.

    A veces incluso yo he compartido piso con personas de otras culturas, porque esto también me compensa; y así también creo que lo mira el autor de este artículo cuando habla de que se puede extrapolar a otro tipo de relaciones.

    Lo cierto, es que eso. Estamos más allá del jardín, porque esperamos una trascendencia que nos ligue al mismo tiempo.

    Y es que me ha recordado la novela de Antonio Gala “Más allá del jardín” de la que extraigo una cita:

    “Puede que sólo me quede ya de la vida una breve noche -breve e inacabable, porque no se mide con el tiempo-; pero, en ella, este amor mío y suyo es un irreprimible impulso que no destituye la individualidad de ninguno, sino que la subraya, porque yo lo quiero a él exactamente como es, y él a mí exactamente como soy. Y los dos queremos también como son a los que cohabitan nuestro mundo… Sólo de este amor, de este inesperado y sorprendente amor, puede afirmarse que es el motor del universo, que es la causa que mueve el sol y las demás estrellas. »

    El jardín en este caso representa no una libertad sin orden, sino el propio orden que quiere imprimir el autor en su vida y ligarla a la naturaleza de algún modo; pero él dice que no podemos vivir sin una cierta organización y esta viene o brota de la razón; de ahí que nos limitamos, en nuestra madurez.

    También me recuerda el jardín de Epicuro pero este estaba pensado mas bien para la amistad entre hombre y mujer, y es que esto es una base fundamental para todo lo demás.

    El mismo autor citado antes, Antonio Gala, dice:

    “No deseo engañarme más: mi jardín, el pequeño jardín en el que me he movido, es lo contrario de la naturaleza, como lo contrario de un río es un pantano. Quizá el pantano sea más práctico y más útil, pero el río no es él; el río, con sus avenidas y sus estiajes, es algo vivo y fluyente. La naturaleza es la selva, la jungla, la aridez o la feracidad: lo opuesto a los recortados macizos de un jardín, lo opuesto a la artificialidad domesticada de los setos y de las podas. El desorden de fuera no lo entendemos porque es más grande que nuestro corazón. Lo que entendemos es el orden del jardín, siempre tan confortable.”

    ~

    Por otra parte, cuando yo he hablado antes de sumirnos como en un “estado de sueño”, tal vez sea para engañarnos. Porque no podemos tampoco soportar el orden de la razón.

    La liberación sería liberar en cierta manera a la persona de su pequeña historia sacrificial, y en cierta manera emanciparla de ese estado de sueño, de ese letargo histórico que ha construido precisamente con las categorías racionales de la razón, donde se ha sumido; de ahí que vive en pareja, ese concepto del matrimonio que da tanta tranquilidad; al fin y al cabo, ¿qué se busca cuando nos casamos -aunque no es mi caso-? En ese letargo ocurre la inmolación de los ídolos de la razón; de ahí que sea necesario “despertar soñándonos”, asumiendo los rincones oscuros de nuestra historia y dialogando con ellos. Lo que se busca es una razón que dialogue con nuestros “ínferos” -como diría la filósofa María Zambrano-, es otro tipo de diálogo; porque en vez de querer subyugar a la naturaleza y sujetarla, lo que hacemos es darle salida a la realidad interior o “inférica”. Es como un estado de sueño provocado pero al mismo tiempo ensoñado, donde estamos nosotros. Y lo que es nuestro infierno o nuestro paraíso se doblega ante nosotros.

    La seguridad que nos da vernos insertos en un relato y esas grandes verdades pues ahora ya la relativizamos y nos vemos como somos por dentro, seres contingentes, tanto como lo es el tiempo humano. Y salimos a pasear y a disfrutar por el poco tiempo que ya nos queda.

    Muchos besitos!!!

  36. la historia sacrificial « Estherllull's Blog:

    [...] 14 Mayo 2010 a las 1:34 pm  Véase “nuestro jardín [...]

  37. nuestro jardín secreto « Estherllull's Blog:

    [...] virginiawoolf: 14 Mayo 2010 a las 1:34 pm [...]

  38. juan sebastian baena:

    … simplemente me encanta este tema..

  39. juan sebastian baena cock:

    … puedo hacer una referencia y promover su libro en mi Blog…

  40. monica:

    Creo que cuando una pareja esta en armonia, existen esos espacios propios sin problemas, porque todo lo demas anda bien y hay confianza y seguridad.
    Pero lamentablemente la excusa de “faltar el aire y necesitar espacios propios”, es sinonimo de aburrimiento, inmadurez e infidelidad.
    El espacio personal, no es secreto-trampa … es propio y sin nada que esconder.
    El consensuar mutuas infidelidades, es solo rescatar lo poco que queda (normalmente por conveniencias), pero no lo veo como defensa del “espacio propio personal”.
    Como experiencia, vean lo que pasa en esas listas virtuales de encuentros y chat de mayores de 40… el 80% son hombres casados (que dicen ser separados) y solo buscan amantes ocasionales sin compromisos, para sacudir su aburrimiento marital. Un espacio propio ???

  41. monica:

    Me falto decir, que el espacio personal es respetable si guarda una buena proporcion.
    Si es inferior a la mitad de los compartidos, son necesarios .
    Si te la pasas todo el tiempo con “espacios propios”, en realidad estas huyendo de tu pareja.

  42. pol:

    llegará el dia en el que hacer de la fidelidad una causa de honor quedará tan trasnochado como hoy en día lo es el tema de la virginidad, de importancia fundamental hace sólo unos años, y aún en la actualidad para ciertas culturas/religiones

  43. esthel:

    El tener un espacio propio en pareja, en familia es poder disfrutar de un momento contigo misma cargarte de energias analizando tus pensamientos, no influye o no debiera influir en ninguna relacion. Cada ser o persona es unico. Lo que ocurre que cuando se dice necesito mi espacio puede se entendido como “dejame estar”

  44. pol:

    otra lectura “imprescindible”: EL NUEVO ARTE DE AMAR de Serge Chaumier (Alianza Editorial)

  45. GUIPER:

    Es de admirarse como nosotros como personas nos empeñamos en buscar cualquier excusa, cualquier forma de poder llegar a tener ese tipo de Relaciones Perfectas que a mi parecer no existen, siempre habrá algún roce que muestre alguna diferencia. Esa revolución continua en búsqueda de las buenas y llevaderas relaciones de pareja, ha sido el tema que por años hemos venido analizando y que aún no vemos respuesta concreta. Vayamos más a la búsqueda de nuestro interior o nuestro “jardín secreto” con la finalidad de derribar esa falsa imagen social de pareja y reconocernos como seres independientes que podemos experimentar el amor a través de muchas otras cosas más fuera de una simple “relación de pareja”. La sociedad egotica carece mucho de un fundamento amoroso sin embargo conlleva preceptos de una aceptación libre y autónoma que refleja un principio más claro de nuestra autoaceptación como seres humanos. Como yo siempre lo he dicho, el secreto está en la fórmula exacta que cada ser humano hace sin necesidad de clichés sociales, los cuales cada vez son menos pero que, sin embargo, todavía rigen muchas de las conductas modernas dentro de nuestra sociedad.

  46. Margarita:

    Completamente de acuerdo,es algo irrenunciable,ese jardin secreto, que todo ser humano lleva dentro, y que nedie tiene derecho a entrar en èl.A veces, en un arrebato de intimidad, abres la puerta, de ese jardin,viendo mas tarde que han pisoteado todas las flores que en el tenias,aprobechandose para plantar cardos……Bueno, en lo que no estoy de acuerdo, al margen de esto, es en esta moda, “feminista” de nombrar por seperado el genero femenino y masculino, y que se sale de las reglas gramaticales, al menos de las que yo estudiè.el plural del femenino y masculino va unido en uno solo.No creo que a un escritor tenga que darle yo clase al menos no es mi intenciòn.

  47. Meritxell:

    Me parece un artículo precioso, cargado de realidad y de sentido común.
    Felicidades.

  48. maria3:

    Creo que los jardines secretos han existido siempre, forma parte de nuestro ser,nuestros recuerdos, vivencias,de nuestra historia creo que el peligro está en quedarnos en ellos, o convertirlos en un Parque Nacional..

  49. edurne:

    Esperaba bastante más de este libro… y de lo que supone un jardin secreto. Me parece superficial que casi exclusivamente y durante la lectura de todo el libro se reduzca a relaciones sexuales fuera de la pareja que liberen puntualmente una pulsion, y que se diga que no guardar ese pequeño secreto afecte a la economía de los paises y a las relaciones sociales entre sus humanos. Claro, porque no le va a llamar jardín secreto a apuntarte a clases de macramé, eso no hace falta ocultarlo a nadie…

  50. andrea:

    Y algo que creo muy importante es ese respeto por el espacio intimo y personal del otro…creo que es basico, cuando es violado o roto la confianza se pierde y es dificil resarcir esa relacion…
    Creo que hay muchas cosas que no necesariament eson relaciones sexuales que vamos viviendo interiormente y que a veces son dificiles de compartir ya que somos unicos cada uno de la pareja y no siempre la relacion es lo suficientemente madura como para poder aceptar las diferencias…

  51. Fernando:

    Hola a todos:

    Gracias por todas las aportaciones, todas ellas deja ver los nobles sentimientos que hay detrás de todas y cada una de las experiencias que uno vive a diario en su propia vida.

    Dentro de mi, después de pensar, de leer y de reflexionar, surgen algunas preguntas sobre el tema:

    El sentido de la vida, por lo general, es uno: El amor hacia ha vida, hacia uno mismo y hacia los demás. Decía Eduardo Punset, o al menos así lo entendí yo, que para ser infeliz hay que saber hacerlo, pues la tendencia natural del hombre es el amor, la felicidad. ¿Qué es lo que nos hace en realidad alejarnos de lo que es el objetivo de nuestra vida y coger el camino de dolor, de la ruptura, de la desintegración? ¿Por qué tenemos esa tendencia a complicarnos la vida cuando lo más fácil es buscar la felicidad?

    Si la tendencia actual es a tener un equilibrio emocional, un equilibrio mente-corazón, razón-sentimientos y se enfatiza la necesidad de una educación emocional desde edades tempranas, ¿por qué esa educación y ese equilibrio no están en función de ayudarnos a vivir una vida de pareja-familia, donde los niños pueden ser los perjudicados de esa falta de equilibrio emocional que tanto se da y que tantas energías consume?

    Si la realidad es lo que hay, y así parece que hay que aceptarla, ¿no caeremos ante la pasividad de lo que tenemos que afrontar a diario ante la vida, ya que lo que día a día no encontramos es parte de la realidad y hay que aceptarla, pues es hacia donde nos lleva la corriente de la vida. ¿Donde está mi capacidad de ofrecer algo diferente a la vida, algo en lo que yo creo y algo que yo siento que me hace sentir persona? ¿Que sería de nosotros si no fuera de aquellos que han luchado contracorriente y que han sido tachados de herejes por proponer algo que podian ser consideradas aberraciones?

    La transmutación del dolor al amor, del dolor a la felicidad,,,,, ¿tiene que darse sólo a través de la ruptura, de la muerte afectiva? ¿Donde está nuestra capacidad de dar vida a lo muerto, de reparar las heridas dentro de un proceso que estamos viviendo? ¿La vida solo es posible después de la muerte, o también antes de que ésta se produzca? Aquellos que han estado al filo de la muerte física aprenden a valorar la vida de una manera totalmente diferente, relativizando aquello en lo que muchas veces se ha sido intransigente.

    Por ultimo, el amor es la capacidad de dar lo que uno lleva dentro, y lo primero que tenemos que hacer es SER nosotros mismos, no claudicar a lo que somos. Nos gusta recibir, pero lo primordial es dar, y damos porque llevamos vida. Cuando estamos a la espera de que nos den o de que acepten lo que somos, ¿no cojea algo por ahí? ¿no hay cierto vacío que esperamos que llenen cuando quien tiene que llenarlo es uno mismo para darlo después?

    Gracias a todos y un saludo

    Fernando

  52. isabel:

    Creo que a veces se buscan subterfugios para no mirarse bien por dentro, si la relación merece la pena, esos espacios no se anhelan como algo indispensable, cuando estas huídas se buscan posiblemente uno está huyendo de encontrarse con lo que sabe, que no quiere estar ahí y que no quiere trabajar por mejorarlo.

  53. yuri:

    Si la infidelidad es inherente a la condición humana, ¿por qué tenemos que relegarla a “Un Jardín Secreto”? ¿Por qué justificar la mentira y preferirla a decir la verdad por temor a las consecuencias o a causar “un dolor innecesario”? ¿por qué no aprender a sobrellevar este dolor y admitir que los affaire de nuestras parejas son solo eso affaire?.

    Por supuesto que necesitamos nuestro espacio, hacer aquellas cosas que nos gustan sin que necesariamente tengan que ser aprobadas por nuestra pareja y aceptar (por supuesto) que ellas hagan lo mismo, pero cuando nuestro jardín se convierten huerto, o finca o simplemente en un mundo que no estamos dispuestos a compartir ¿para qué queremos tener pareja?

  54. Alberto:

    Lamento decir que el libro me ha defraudado mucho. Es más, me produce tristeza. No estoy en desacuerdo con la existencia de un espacio íntimo que se deba respetar por parte de la pareja. Esto es necesario para que la pareja crezca y ninguno de sus integrantes sienta que “le falta el aire”. Pero me parece lamentable que se pueda etiquetar como ético el mentir a tu pareja sobre tus devaneos o caprichos sexuales con otras personas, “para evitar hacerle daño” o que se produzca la separación o el divorcio, hasta el punto de justificar como positiva la propia conducta infiel. ¿Pero qué clase de sociedad estamos fomentando? ¿Dónde quedan los valores de respeto y compromiso? Me gustaría preguntarle abiertamente y con todos mis respetos a estos señores que han escrito el libro, si ellos permanecerían impasibles si sus parejas (es sólo un ejemplo, que nada tiene que ver con la realidad, supuestamente) salieran de copas con regularidad con otros señores y volvieran algo tarde a casa. Eso debe ser “positivo”, supongo, porque “respeta” el jardín secreto de tu pareja. Pero no sólo eso, sino que además, este libro parece invitarnos a decir a tu pareja: “Oye, si me eres infiel no se te vaya a ocurrir decímerlo, pero si consideras que es bueno para tu jardín secreto adelante…”. Insisto, la idea del libro es buena, pero en este aspecto de la infidelidad no me parece nada constructivo, sino una nueva reafirmación de esta sociedad a la que nos encaminamos en la que “todo vale”. No, señores, no.

  55. Jose:

    Se puede tener todo, el jardin, el amor verdadero, siempre que seas consciente en todo momento de que es el camino correcto que los dos previamente se a negociado

  56. Mercedes:

    Me alegro de haber encontrado por fin el libro. Vi cuando lo estaban promocionando en TV.
    Estoy de acuerdo. El espacio es vital para cada persona, si no es así, nos debilitamos, dejamos de crecer, nos hacemos un precioso bonsái para agradar al que tenemos al lado.
    Cuando tenemos un frondoso jardín es cuando estamos preparados para compartir

  57. Teresa:

    Yo creo que la necesidad y el objetivo principal del ser humano (al menos en nuestra sociedad) es ser feliz. Existen tantos tipos de amor como tipos de personas, por eso debe existir la libertad de que cada individuo viva la vida y en este caso el amor, a su manera. Si hay respeto, madurez, cordura, se es responsable… las partes están de acuerdo y la “cosa funciona”, todo vale. Valen los jardines secretos, los grandes y los pequeños, los éticos y los inmorales (para algunos), cada uno creará el suyo, a su medida, el que necesite para ser feliz y sentirse pleno.
    ¿Quien se atreve a definir la “relación de pareja ideal”? ¿quien se siente con el derecho a juzgar si la infidelidad está bien o está mal? ¿quien impone cuántas horas debes dedicar a tu pareja o a tu espacio individual??? … ¿existe un sistema infalible, con el que todos podamos ser felices?? parece ser que no, sólo hay que ver la cantidad de personas que sufren con el amor ¿no será que ese tipo de amor perfecto que nos venden va en contra de nuestra condición humana? Pensemos en esto.
    Creo que la clave es encontrar a alguien que comparta nuestra filosofía sobre el amor, así no habrá desengaños, frustaciones, falsas expectativas… porque creo que sólo nos han enseñado un tipo de amor, ese idealizado que debe ser puro, eterno, comprometido… pero yo sólo creo en el amor verdadero, en el mío, en el que yo construyo y disfruto cada día a día con mi pareja, quien tiene su jardín secreto (el que sea, el suyo) que le hace ser tan feliz, que le permite darme lo mejor, que está conmigo porque quiere estar, que vivimos, convivimos, nos amamos profundamente, sincera y desinteresadamente.. pero que nos gusta disfrutar de experiencias, de la vida, de nuestros cuerpos, de otros tipos de amor.. La vida es corta, hagámosla al menos intensa. Libertad y respeto para la vida y también para el amor.

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