Autor: ELSA PUNSET 26 abril 2010

Acabo de regresar de Barcelona, del día de Sant Jordi, la fiesta en la que todos se regalan una rosa y un libro. Allí compré dos enormes rosas de peluche en un puesto callejero para mis dos pequeñas. Las rosas parecían sacadas de una escena de Alicia en el país de la Maravillas. Las arrastré con determinación, alzándolas por encima del mar de cabezas mientras labraba mi camino entre la muchedumbre tras mi editora, camino de las casetas. “¿Por qué compras rosas de peluche?” me recriminaron a gritos algunos de los vendedores de rosas frescas. Es fácil: me encantan las flores, pero no me gusta verlas morir. Y hubiesen muerto mis dos rosas en el último AVE de regreso a medianoche, de no haber sido tan clamorosamente falsas…

Este año he podido saludar y conversar con muchos escritores. Me ha llamado la atención que aunque compartamos un mismo medio de expresión, somos infinitamente diferentes unos de otros. He hablado con escritores cómicos, con economistas pesimistas, con ensayistas sesudos, con novelistas históricos… todos plasmamos un sueño, una rebeldía o un temor particular en un libro. Nos reflejamos allí, dejamos nuestra esencia, lo que nos importa de verdad. Lo lógico sería por tanto que un libro se parezca a su autor.

La rosa y el libro son los iconos del Día de Sant Jordi en Cataluña. (Imagen: usuario de Flickr.)

Lo comprobé en uno de estos encuentros fortuitos durante la maratón de firmas. Me tocó sentarme al lado de un joven escritor extranjero que ha vendido, literalmente, millones de ejemplares de su última novela. No he leído la novela, pero me han dicho que es un canto magnífico a la soledad y la desesperanza. Y el autor tenía de hecho la mirada tan triste, que me afané, como una mamá bien intencionada pero ineficaz, en alegrarle durante el tiempo breve en el que coincidimos. Intento que la falta de tiempo no me impida hacer las cosas importantes, así que nada más saludarle y mirarle a los ojos le pregunté sin rodeos: ¿Por qué estás tan triste? Intuía que era un ser vulnerable y tierno, y efectivamente se le llenaron de golpe los ojos de lágrimas. Vaya, ¿es por un desamor?- pregunté como si fuese, no ya su madre, sino su mismísima abuela. Tardó unos segundos en contestarme. …Ah, me dijo lentamente, como recordando, …Si, hace 10 años tuve un desamor y dolió mucho. Ahora ya duele poco. Podría resultar incómodo hablar de algo íntimo con alguien a quien no conoces y con quien apenas compartes un idioma. Pero eso no nos desanimó. Durante una hora, el escritor y yo gesticulamos, entre firma y firma, comunicándonos por señas y con retazos de idiomas variopintos por encima del ruido y del ajetreo típico de una feria. Entonces, si no es por desamor, ¿por qué sigues con esa tristeza?- insistí. Él sacudió la cabeza. No lo sé. Es algo que arrastro siempre, me dijo. No sé bien por qué.

Tengo un lado muy práctico, lo reconozco, y ese chico lo exacerbó de lleno. ¡Me da rabia que la gente esté triste sin un motivo! La vida es un paseo tan corto… ¿Has intentado librarte de la tristeza?- le pregunté. Me miró con sorpresa. ¿Librarme?- repitió, como si la idea ni se lo hubiese ocurrido. Si no hay una razón de peso, sólo es una emoción la que te está perjudicando. ¡Una emoción es como una corriente de aire! Puedes ponerte a salvo. Puedes alejarte. Puedes abandonarla, dejarla plantada, allí sola, hasta que se muera de inanición. O puedes disolverla con otra emoción del signo contrario ¿Has tomado distancia de la tristeza? ¿Has buscado otras emociones con las que llenar tu mente, tu cuerpo? ¿Has meditado, has viajado por el mundo, te has enamorado, has bailado, has cantado o has hecho algo que te alivie? ¿Lo que sea? ¿Nada te alivia? Y aquí puse cara de incredulidad absoluta y agité las manos lo más expresivamente posible, (si no fuese yo tan flaca, hubiese parecido una verdadera “mamma” italiana.)

Pero de nada sirvieron mis sugerencias. Él volvió a sacudir la cabeza con pesadumbre infinita. Nada, nada aliviaba a mi joven, inteligente y exitoso camarada de firmas. Era como si en sus ojos verdes y soñadores se hubiese congelado para siempre la parte oscura de la vida, como si le hiriese una y otra vez la apatía, el cinismo, la agresividad o la desesperanza que le rodeaban- que nos rodean, inevitablemente, a todos. No cabían en sus ojos el destello de esperanza, la capacidad de sobrevolar la tristeza. No conocía la alegría de quien vislumbra la belleza a ráfagas de la vida, por efímera o frágil que resulte. Tal vez haya que ser algo frívolo, o muy visionario, o simplemente menos joven, para escapar de las garras de la tristeza documentada, lógica y persistente. Para haber aprendido a darle la espalda, deliberadamente.

Como las emociones son contagiosas, lo reconozco: él me contagió algo de su serena y sólida tristeza. Tal vez por eso, y porque me abruman los lugares muy concurridos, aquél me pareció un día nublado, por dentro y por fuera. Por ello desde aquí quería agradecer a los lectores que se acercaron a saludarme que me trajesen un poco de su luz. A cambio, espero que yo lograse dejarles a ellos, y tal vez también a mi joven y triste colega escritor, un soplo de mi incombustible esperanza.

Elsa Punset


45 Respuestas to “Un Sant Jordi nublado”

  1. José Carlos Maguiña M.:

    .
    Hola Elsa, te escribo desde Perú. Te leo en tu blog hacen ya 8 meses y días (los voy apuntando en una línea de tiempo) así como otros referentes tales como Eduardo Punset, Nassim Taleb, Gary Marcus, Phillip Zimbardo, Carl Craver, Robert Trivers, Louanne Brizzendine (en ese orden de tiempo), entre otr@s que me han cambiado (literalmente) muchas partes (imagino) de la materia rosada.

    Hoy leo este post sobre “Un Sant Jordi melancólico” y me has tocado el corazón (del que queda mucho, de aquél jovenzuelo palpitador ante lo bello y bueno de la vida) y no he resistido el querer escucharte , encontrando en los podcast de Rtve aquél programa del 20 de Nov 2009 “Inocencia radical” -el que ha terminado de redondear- mi primera impresión cuando leí este tu presente post: Cuánta ternura!

    Me recuerda a mi madre aquella parte cuando dices”…me afané, como una mamá bien intencionada pero ineficaz…” aunque ya no se me humedezcan los ojos (pero sí susurre en mis oídos aquella melodía Joe Cocker “With Little Help From My Friends” que me dice la wiki es original de los Beatles)

    Y seguí leyéndote (y escuchando el pod), encontrando -a cada paso de firmas y gestos- luz, esperanza y sobre todo -lo repito- ternura.

    Y me sorprendo de verte aquí (en alguna parte de mi amigo Caín) delgada (y no flaca como dices) tal como la mamma mía, no he podido más y buscando-buscando, he encontrado una pequeña colección de fotos tuyas que han corroborado mi sospecha: Bellissima.

    E inteligente, en todas y cada una de tus afirmaciones, cuando hablas de M. Riccard, o las hermanas Bronté, incluso al cerrar el post, iluminas cada paso que das (y muestras) con esa esperanza que ya muchos quisieran (mos) practicar.

    En fin; me has dado una razón más para leerte, y navegar con libertad a bordo de mis emociones (como a veces me digo: Las emociones forman -y reforman sutilmente- mi cerebro), y me he dicho: Debo encargar ya tu libro “Inocencia Radical” que ya encontraré forma de enviarte el mío: “Papá Maternal” que está por ahí guardado (pues por aquí aún rige en algunas cabecitas el index censor-opresor-)

    Alas Elsa, que los vientos lleven tu incombustible esperanza a más mieses, que pueblen y alimenten tanto más, mentes melancólicas y bellas aún.

    Un abrazo. JC.

    PS: Aquí hay una luz de PapáMaternal: http://www.bebesymas.com/ser-padres/el-mes-del-padre-historia-de-un-papa-maternal-1ra-parte

  2. virginiawoolf:

    Puede parecer un ser frío, pero a veces como tú misma decías de los monjes budistas y sus prácticas contemplativas, no son seres fríos, ni mucho menos, sino que son seres llenos de amor, pero que de alguna forma no focaliza ese amor en un punto, en una persona, en una circunstancia, sino que agrandan su visión y bueno ven todo como un gran paisaje y eso está en ese paisaje.

    Y supongo que si es un escritor extranjero, probablemente en su país habrá muchas nubes y tendrá ese semblante en el rostro que le queda pero como algo que impregna el paisaje y no puede parecer algo chocante sino mimético. Es como si uno se desperdiga en porciones en ese paisaje. Cosa distinta es si el escritor sale de ese paisaje hacia otro, entonces pierde fuerza mimética, se desentona o disgrega. Para él un día soleado tiene que ser lo mismo que para nosotros un día nublado.

    Yo creo que como dice Virginia Woolf “cuando escribo soy tan sólo una sensibilidad”. Le gusta ser Virginia pero solo cuando está dispersa, gregaria y diversa. Pero mientras no. Entonces un escritor hay que dejarle más que a ningún otro que pueda percibir, y que se camufle con su paisaje o la visión de fondo. Si no luego se resigna, se hace gregario.

    Y esta actitud de resignación creo yo que es la que tú has apreciado bien, que te gustaba trastocar.

    Pero yo creo que realmente más que la tristeza lo que tú temes es la caída en la melancolía, que esto sí puede parecer ya algo como una enfermedad crónica.

    Te dejo una cita de Cioran:

    “…Cuando ya la vida sólo está
    presente en la esclavitud de alguna pesadumbre uno crea una sinietra autonomia y rompe todos los misterios…
    Querríamos vivir y no podemos «vivir» …pues tenemos la conciencia separada de la vida..

    La melancolía es el estado soñado del egoísmo: ningún objeto fuera de sí mismo, no más motivos de odio o de amor, sino esa misma caída en un fango languideciente, ese mismo revolverse de condenado sin infierno, esas mismas reiteraciones de un ardor de perecer…

    Mientras que la tristeza se contenta con un marco de fortuna, la melancolía precisa una orgía de espacio, un paisaje infinito para desplegar en él su gracia desagradable y vaporosa, su malestar sin contornos, que, por miedo a curar, teme un límite a su disolución y sus ondulaciones. … ”
    ~

    Entonces ¿qué se puede hacer contra el desamor? Florece la flor más extraña del amor propio, alimentándose de lo que la corrompe. Aunque para ti parece una tristeza efímera o separada en un punto, tú mismo la has suspendido en una abstracción del devenir, creo que para que no te afecte o para que no la sobredimensiones de su proporcion real.

    Y ahora una ya no tiene ese intranquilidad y parece que las cosas llevan su tiempo, pero es cierto que una no puede volver a amar, como un presentimiento trágico en la adolescencia.

    Esperemos que entre todos podamos superar ese sueño del angel de la melancolía. Te mando muchos besitos!!
    ~

  3. Laia:

    a mi me pasa lo mismo con las rosas…..no me gusta verlas secarse! supongo que lo puedo enlazar con el no querer ser testigo de la fugacidad de la vida…..el querer ver como dices, lo bello por efímero que sea….pero aunque una rosa me parece bella, una condenada a morir es demasiado efímera….qué clase de símbolo de amor es una rosa que marchitará en dos días?? Prefiero, sinceramente, que me regalen una planta, en su maceta…para cuidarla y que crezca, como debe hacerse con el amor. Quizá a ese escritor se hubiera alegrado una rosa de peluche, algo que contemplar sin tener que verlo morir….también quizá, su tristeza alimenta su narrativa….pero seguro que tus palabras dejaron semillas en él….a ver si le crecen flores por dentro, de las que no se marchitan!

  4. Pilar:

    :) linda.

  5. Aleix:

    Tal vez empatizaste demasiado con él… Por algo los médicos mantienen las distancias! ;) Aunque, sí creo que las emociones se contagian, a mi me han contagiado risas, tristeza, inquietud… y supongo que también al revés. ¿Por qué se da esto?

  6. Vanessa:

    Elsa!! Por fin me atrevo con los comentarios en tu blog.
    Éste es sólo para darte las gracias por tus líneas, tan llenas siempre de emoción y de emociones (ésas que a mí tanto me cuesta controlar a veces, ya lo sabes). Y por esa “incombustible esperanza” que, por cierto, sí se contagia: conseguiste que hiciera finalmente el viaje a las Fallas en busca de mis raíces;))
    Así que supongo que también al triste escritor le quedó algo de tu maternal intervención.
    Un beso grande y espero que un café pronto ¿no?
    Vanessa

  7. Elsa Punset:

    Respecto al contagio emocional, os dejo estas palabras de DAVID FISCHMAN (del “Beyond Leadership Group”.)
    “Daniel Goleman menciona en su último libro, Inteligencia Social, un conjunto de estudios sobre el contagio emocional… Ahora el emergente campo de las neurociencias sociales, que estudian cómo actúa el cerebro de las personas cuando éste interactúa con otros, agrega a esta información una pieza que estaba faltando. El descubrimiento más importante fue el hallazgo de “neuronas espejo”, una clase de células cerebrales ampliamente dispersas que operan como “redes neuronales inalámbricas”. Las neuronas espejo rastrean el flujo emocional, el movimiento e incluso las intenciones de la persona con la que estamos, y reeditan en nuestro propio cerebro el estado detectado, al alborotar en él las mismas áreas que están activas en el de la otra persona.
    Las neuronas espejo ofrecen un mecanismo neuronal que explica el contagio emocional, esto es, la tendencia de una persona a adoptar los sentimientos de otra, particularmente cuando éstos se expresan de manera vehemente…. Semejante coordinación de emociones, reacciones cardiovasculares o estados cerebrales entre dos personas ha sido estudiado en madres con niños, en matrimonios e incluso entre gente que se reúne. Al revisar décadas de este tipo de información, Lisa M. Diamond y Lisa G. Aspinwall, psicólogas de la Universidad de Utah, ofrecen el término “unidad de regulación psicobiológica mutua” para describir la fusión de dos psicologías discretas en un circuito conectado…. Tanto la buena vibración como la mala se contagian tan rápido como los virus del resfriado. A un grupo de personas le mostraron una fotografía de una persona con expresión de angustia. Pocos segundos después de ver la fotografía, las personas sintieron la misma emoción: angustia. Habían sido contagiados. Al conducir un análisis de tomografía cerebral del sujeto de la foto y de las personas que observaron la fotografía, encontraron que tenían las mismas áreas del cerebro activadas. En otro estudio, mencionado por Goleman, actores profesionales aparentaron ser empleados en diferentes equipos de una empresa. Algunos actores tenían el rol de ser negativos y pesimistas, y otros tenían el rol de ser optimistas y positivos. Encontraron que, en los grupos de actores con rol negativo, el ambiente terminó siendo negativo. Y en los grupos donde los actores actuaban de forma positiva, el ambiente terminó siendo positivo…. Si en su casa, está predominantemente negativo, con ira, rabia y pesimismo, contagiará a sus familiares estas emociones. Contribuirá a que sus hijos aprendan que vivir así es normal y esa terminará siendo su forma normal de ser. Si en su trabajo está negativo, saboteará su potencial, sus capacidades intelectuales y, sobre todo, su salud.”

  8. Elsa Punset:

    ¡Hola, JC! Menos mal que esta semana he escrito el post, llegaba muy cansada de Barcelona y a punto estuve de no hacerlo… ¡me hubiese perdido tu comentario, tan especial y cariñoso! ¡Me has alegrado el mes de abril y el de mayo! A cambio, y si me lo permites, como encontrar mis libros en Perú debe ser misión imposible, escríbeme a mi página web con una dirección y te envío Inocencia Radical donde quieras. ¡Me gustará mucho que lo leas! Un abrazo fuerte y esperamos en el Blog que nos vayas contando tus aventuras de “papá maternal” (suerte que tienen tus niños). Abrazos.

  9. olga:

    Teniendo las necesidades mínimas cubiertas, cada uno tiene la vida que se merece, esto se lo escuche a un psicologo del que no recuerdo el nombre.Y este escritor triste, que parece que no acepta consejos para salir de su pena, no se ha parado a pensar que “el motivo de su pena” esa novia de hace 10 años, puede estar disfrutando de la vida como una loca? no le veo sentido a estar mal por alguien que es posible este estupendamente disfrutando de la vida.

  10. David:

    Los mejores peluches son los que no se pueden comprar.
    De pequeño, yo dormía con un osito de peluche muy parecido al popular “Mimosín”. Ahora entiendo el sentido que tenía para mi. Me reconfortaba, me alejaba de los miedos, me daba su calor, me acariciaba y acompañaba en los viajes del inconsciente al mundo de los sueños. Mi sobrino Sócrates, hace pocos años, dormía con un delfín de peluche. Me fascinaba verle cada noche (arrastrándose con cansancio del día agotador de juego, con los ojos semicerrados) buscar a Raúl, sin olvidarse de él bajo ninguna circunstancia. Me encantaba el nombre que le había puesto, ya que era coincidente con el de su mejor amigo. Formando una mezcla de lo fantástico, lo onírico… con lo real, la amistad verdadera.
    El peluche de los adultos, ¿no es, acaso, toda aquella persona que se preocupe por ti, que intente salvarte cuando te encuentras en el fango del pesimismo vital?
    Por eso creo que, Elsa, fuiste el tercer peluche del día de Sant Jordi. El peluche del escritor abatido.
    ¡No sabes lo que has hecho! ya me imagino la entrada a su próximo libro, pidiendo disculpas por el cambio drástico de estilo a su séquito de fans y con la dedicatoria: “A Elsa, el peluche que me hizo ver la luz”.
    Un contrincante más en la sección de autoayuda, para más inri joven y con los ojos verdes. :) ))

    ¡¡¡¡Fabuloso post cargado de emoción positiva!!!! Un abrazo.

  11. Elsa Punset:

    David, qué genial el nombre de tu sobrino… :) ¿los hermanos cómo se llaman? ¡Es difícil mejorar lo de Sócrates!

  12. David:

    En realidad se llama Álvaro Sócrates (no hubo consenso entre sus progenitores por el nombre), lo de Sócrates lo aportó mi hermano. No tiene hermanos, pero comparte juegos en el domicilio paterno con una niña de bonito nombre: Naishla (creo que significa princesa).
    A mi sobrino “le viene el nombre al pelo” puesto que es un niño muy reflexivo y especial, hasta peculiar. Por ejemplo, los deportes que practica son: ajedrez y hockey patines.
    Recuerdo una noche que me dijo, mientras dialogabamos en la hora de acostarse “Mi mamá me dice que todos llevamos un Dios dentro de nosotros”. Se me humedecen los ojos al rememorarlo.

  13. Juan Antonio:

    No vale perder la tristeza ni la alegría por un amor. Ahora me doy cuenta de ello. Viviíacon una persona que no la queria y no era feliz con ella. Siempre pensaba en un amor de juventud idealizado que vivia en mi ciudad y que nunca conseguí decirle nada por mi timidez. Y durante muchos años fui infeliz en la vida. Mientras esa persona sería seguramente la más feliz en su vida. Pero cuando la vida te da garrotzos de verdad como perder la vida casi por una depresión clinica de casi tres años, un divorcio, una enfermedad digestiva y vuelves a ver la luz después de estar en una cueva profunda y no ves la la luz. LLega un momento que si resistes como dice el poeta empiezas a verla y la felicidad te llega a ti que nunca la habías conocido. Y si que es verdad y lo creo afirmativamente que la positivida o la tisteza se contagian. Sólo como dice el poeta: ¿Quien habla de victorias? El resistir lo es todo. Resiste a un desamor, a una enfermdad, a un divorcio, etc y entonces vas a ver la vida de otra manera y vas a luchar por ella con mas verdad y mas felicidad. Porque como vuelve a decir el poeta: “estar aquí es maravilloso” Asi que al escritor triste.: Si no le falta techo y dinero para subsitir que parece que no. Que viva la vida!!! Que el amor más importante es que tiene uno dentro de su corazón. Si lo consigues tener y mimarlo entonces van a llegar otros amores porque estás preparado para dar amor del verdadero. Que viva el amor por la vida!!! El de las personas llega para quedarse a veces y otras se va. Pero nosotros a seguir viviendo teniendo sueños nuevos.

  14. Petrus:

    Sé del libro del que hablas, tanto del tuyo como el de él…sencillamente inmejorables, bastantes especiales. Que una persona joven pueda hablar de la soledad, através de una tristeza sincopada da pena, o al menos a mi me la produce. Supongo que la razón de la empatia está en esas neuronas espejo, que a mi de pequeña me hacía llorar cuando lo hacía mi hermana pequeña, ya fuese por el motivo que fuese.

  15. Petrus:

    P.D. Gracias por todo esto y por tus dos libros.

  16. BERNA:

    Yo estuve allí, quiero decir que fuí a Barcelona para pasar el día de s. Jordi con mi amor catalan, y a mi me parecio un día muy soleado,sobre todo por dentro.
    Gracias por el blog

  17. Gata:

    Hola Elsa,
    Hice el camino a la inversa, es decir de Madrid a BCN para no perderme Sant Jordi. Por desgracia llegué demasiado tarde para que me firmaran el libro (de tu papi, por cierto ;-) ).
    Vi las rosas de peluche y me encantaron.
    Este Sant Jordi fue el primero en muchos años que me hacía ilusión. Quizás en general se supere pero hay días concretos, que por el motivo que sea, aún se notan las heridas y Sant Jordi, quizás para algunos, sea uno de ésos.
    Buen Sant Jordi y buen regreso a la “capi”

  18. Josemi Blanco:

    Creo reconocer tras tu descripción innominada al autor de La Soledad de los números primos, Paolo Giordano. La lectura de la novela me produjo no poco desasosiego y paradógicamente, a la vez, tranquilidad al ver como mero espectador el mundo de los personajes gracias a la exquísita descripción que de sus emociones hace el autor. Aunque me equivoque te recomiendo su lectura.

  19. Jaume:

    Creo que la tristeza y la melancolia son emociones de primera magnitud que han dado lugar a numerosas obras de arte, libros, poesia…..es un precio que hay que pagar en la vida por cosas que nos pasan a todos. Hay que dejarla fluir y relajarse en ella….es como cuando en un dia de lluvia y frio te refugias en tu casa, te sacas las zapatillas y pones música o lees un buen libro junto a la chimenea….hasta cuando? hasta que hayamos pagado el precio de nuestros avatares, que los hay que lo pagamos a plazos y alternamos la alegria con la tristeza…..pero todos tenemos deudas que saldar, heridas que cerrar….rehabilitación emocional lo podriamos llamar.

  20. Elsa Punset:

    Josemi, conozco la novela que mencionas, ¡es muy especial!… pero no era ese mi escritor. Al de verdad le dejo allí, entre el recuerdo y la ficción. Un abrazo.

  21. Sants:

    “¿Por qué estás tan triste?” Me gustaría poder hacer este tipo de preguntas a bocajarro a alguien que acabo de conocer, que me atrae o me llama la atención. El instante me recuerda, tal cual lo has contado, la frescura o la ingenuidad o la espontaneidad de Alicia o del Principito o la de un crío con desparpajo de cinco o seis años y tiene el mismo encanto.
    Dices que de nada sirvieron tus sugerencias. Yo pienso que ese escritor famoso no debió de resultar inmune a esa pregunta -a ese instante- y quizá te esté agradecido. Y quizá la recuerde aún aunque las firmas de San Jordi ya se le hayan desdibujado en la memoria.

  22. Margui:

    Hola Elsa!!! Después de haber leido toda tu experiencia en el día de la rosa… Te prometo que leeré tu libro: “Inocencia radical”… Me has llevado a una reflexión sobre las emociones que para mi son las que mueven el mundo. Desde que nacemos, ya en el vientre de la madre experimentamos las primeras emociones, y aunque somos puros y limpios sin ser contaminados por el mundo de los adultos…ya tenemos el germen de la “emoción”…Yo comparo al ser humano con una rosa con sus espinas…Cuando crecemos, no somos coscientes de nuestras propias espinas y al inter-actuar con otros, inevitablemente salimos heridos por otros… eso se queda registrado en nuestro
    ” disco duro “…como “dolor”…Y surge “la emoción” Y es ahí cuando creo que perdemos la inocencia…Nos recubrimos de multitudes armaduras, caparazones, y sólo con un objetivo, evitar ser dañados de nuevo… Ante esta experiencia unos se aferran al recuerdo del dolor que mantendrán latente, se olvidaran que además de las espinas está la rosa y toda ella es igualmente pura… Como lo somos todos en esencia cuando somos capaces de vernos más allá del dolor, cuando tomamos consciencia de nuestro ser más profundo y somos capaces de nacer de nuevo, de recuperar la pureza y la transparencia de un niño, Y volver a nuestra esencia, que al igual que habita en una rosa, igualmente está en nosotros…Tal vez me he liado un poco pero es así como lo siento…Gracias por estar aquí!!! Un abrazo…Margarita

  23. Elisa:

    Dices que los libros reflejan lo que son sus escritores … pues lo grave será que el “escritor triste” tenga muchos seguidores … :)

    Y quizás no deberías implicarte tanto con desconocidos así el Sant Jordi no te hubiese parecido tan nublado ;)

    Saludos.

  24. el sueño del ángel de la melancolía « Estherllull's Blog:

    [...]  Elsa Punset: 27 Abril 2010 a las 11:03 am [...]

  25. Elizabeth:

    Elsa, me gusta tu manera de escribir, empecé a leerte porque soy admiradora de Eduard, lo conocí en Puebla, y es un ser diferente , estupendo………….dentro de un mes aproximadamente estaré por Madrid y quería saber si ,están en algún lugar donde se pueda visitarlos , para saludarlos. Liz

  26. belén:

    A mí tb me ha llamado la atención del niño Sócrates (a pesar de ser un nombre poco usual, me encanta como suena). Me encanta San Jordi, me fascinan los libros, me apasiona el mundo de las emociones una vez que las he descubierto de una manera sana y positiva. Por mis manos han pasado Brújula para navegantes emocionales e Inocencia Radical y… necesito más, quiero más.
    Con tu lectura he descubierto que he mal aprendido a sentir, a creer que mi melancolía es mi estado natural (que puede ser, pero me niego a seguir manteniéndola), que mi autoexigencia es consecuencia de mi ganas de ser aceptada y por supuesto que mi búsqueda y reivindicación de lo simple comienza usando la primera persona, YO.
    Espero que la fascinación que me trasmites en tus textos siga animándome en este mi camino hacia el reaprendizaje.
    Gracias

  27. Cristina:

    Me gustaría que el pesimismo dejara de resultar interesante e inteligente. Porque, sabes, no lo es. Lo consideran una forma de vivir -prevenida y menos frustrante que la mentalidad positiva-; pero se trata de incapacidades correlacionadas: la de saber vivir y la de saber amar.
    El apellido Punset lleva el legado de sus conocimientos a todos sus hijos que somos los que os leemos con pasión y eso contagia, cala y empapa.

    Sólo un apunte más: este artículo, al igual que las personas con vidas sin rumbo, me recuerdan al libro “Verónika decide morir”, de Paulo Coelho, al que le resulta curioso que, en épocas de guerra, los índices de personas que sufren depresión desciende de forma significativa porque esta inmersa en sobrevivir; y cómo aumenta el número de ingresos en sanatorios mentales, paradójicamente, cuando se vive en sociedades del bienestar, sin preocupaciones vitales ni causas aparentes. Tal vez haya aquí una clave para ti, para tu curiosidad y para el chico de mirada triste, aún vendiendo muchos libros. Espero que sí.
    Un abrazo… muy emocional.

  28. Pablo:

    A eso yo le llamo tristeza patológica, ese hombre necesita un buen psicólogo. Ahora bien ¿merece la pena para disfrutar de una obra que inspira la melancolía pura pagar ese alto precio emocional? Aunque mi sentido cultural me dice lo contrario, me parece que no merece la pena.

    Un saludo.

  29. capesa:

    Querida Elsa, eres un ser lleno de vida y alegria, eso se lleva en la constitución mísma del ser, me esplico, todos recibimos al ser concebidos una información genética y emocional de nuestros padres, y ellos a su vez de los suyos, con lo cual el estado de ánimo de una persona biene programado junto con el resto de características de ese ser, sólo con un tratamiento llamado Biodescodificación hay la posibilidad de solventar algunos problemas de salud física y emociona heredada, digo todo esto, porque yo no sé lo que es alegría, naci triste y sin ganas de vivir, sin embargo he asumido el deber de cuidarme y respetar la vida que se me ha otorgado, así que arrastro mis pobres huesos día tras día hasta que se caduque mi estancia en este lugar, no por ello dejo de admirar la belleza incoparable del cielo y la naturaleza, y soy consciente del regalo que es la vida, pero no lo valoro, pues para mí la vida siempre ha sido una obligación. pero eso sí me encanta la gente como tú. Gracias por ser como eres.

  30. tony:

    Hola Elsa, te voy a confesar, que a mí me ocurre algo parecido. Me cuesta mucho admitir que la tristeza o la desesperanza puedan hacer que la vida sea un camino pedregoso. La vida es nuestro tesoro mas preciado y no se puede desaprovechar. ¿Sabes? yo siempre pregunto a las personas que veo tristes si son felices, porque así por lo menos reflexionan y algunas se dan cuenta de que no vale la pena sufrir. Algunos me comentan, ¡bueno! de vez en cuando… a veces…. no queridos, no!! hay que ser felices de por vida, no es un estado transitorio sino una filosofía de vida…. Sed felices y aprovechad este corto paseo ;-)

  31. ana:

    Hola Elsa, es cierto que las emociones se contagian. Este Sant Jordi lo he sentido más que nunca. Fue una dia algo extraño y lleno de añoranzas por amores pasados y todo y que no tuve la Rosa de la persona querida si tuve la compañia de grandes amigos que me contagiaron su alegria y optimismo. De eso se trata, de trasmitirnos unos a otros la vibraciones positivas dia a dia para disfrutar de las cosas bonitas de la vida. Me encanta leerte y tambien a tu padre un hombre tan inteligente como interesante! un saludo y un beso

  32. Rebe:

    Elsa, eres la ternura en su máxima expresión, gracias a dios que te ha dado el don para compartirlo y a ti que decidiste hacerlo. Un abrazo lleno de luz, fuerza y colores para ti

  33. Gema Sotomayor Represa:

    Quizás querida Elsa, tu colega estaba triste y eso ya es mucho , emociones que encubren otras tan puras como la tristeza , tipo ira , ya habian pasado .
    Quizás estaba en esa fase en la que podia tomar conciencia de que a la persona que le hizo tanto daño también le debía un “gracias ” ¿estará esa persona de acuerdo con todo lo que cuenta y no cuenta el libro en cuestión ? ¿ se ha reparado con ello el daño de una forma creativa y lucrativa ?
    Quizás le hiciste reflexionar sobre la gravedad o la levedad de su “sentir ” .
    Quizás vuestro encuentro no fué casual y todo lo que a ti te sobraba de esperanza , ilusión y lucha , le faltaba a él .
    Quizás no estaba tan aislado en su soledad , siempre hay seres de Luz que aunque “encarnados ” en un delicado cuerpo , como las rosas que guardas inmortales , saben escuchar y acudir a los anhelos de los dolientes que necesitan delicadeza, color , perfume y vida .
    Quizás hoy “NUBLADO ” esté mejor .

    Gema

  34. Cristel:

    Esa energia que todos tenemos, es tan libre que toma la decision de viajar a otras almas. Sin darnos cuenta, muchas veces copiamos los estados de otras personas, captamos su energia, positiva o negativa. Es un don del ser humano, tenemos una sensibilidad que cuesta pulirla.
    Demos paso a esas energia, y abramos nuestros canales para que entre y salgan cuando asi lo decidamos.
    Gracias Elsa.

  35. Me da pena...:

    … de esta fiesta que se compren tantos libros que después no se leen. Entonces, ¿es la fiesta del libro o de los libreros?

    (El perfil del lector español se consolida como mujer, universitaria y joven, que prefiere la novela, lee en castellano y en casa, por entretenimiento, pero un 45,4 por ciento de la población asegura que no lee casi nunca.)

  36. Ruth Espuny:

    Querida Elsa:

    Bonito relato el que nos has brindado en el blog.
    Sí, la tristeza existencial que siempre acompaña a todo ser humano y cuya raíz está tras ese sentimiento de separación y falta de contacto que sentimos con nuestro Ser interior….. aunque sea una ilusión…. Pero menuda tarea la de sobrepasar el Ego y llegar a ese contacto-fusión-transferencia definitiva…hacia la DICHA INFINITA

    Ruth

  37. amedina:

    Me interesan las emociones… las positivas, las negativas, todas esas que se viven apasionadamente. Quizás por eso siempre me he rodeado de artistas apasionados, como el que se topó contigo. Personalidades ajenas a cualquier estrategia sobre el control de sus emociones, que viven al extremo lo que sienten, lo que les mueve, normalmente en un duro abanico ausente de colores donde se pasa del blanco directamente al negro.

    En este contexto, el contagio de las emociones positivas provoca en mi un enorme deseo de vivirlo todo al máximo, y el contagio de las emociones negativas me enreta necesariamente a una lucha entre mis emociones y las ajenas, esperando ser yo la que contagie!. Desgasta, pero es apasionante.

    Ana

  38. Elisabet:

    Hola,
    Creo que hay personas, como el escritor, que ni siquiera son así por una cuestión de actitud y tampoco son así por una baja inteligencia emocional.
    Son así porque les corre por las venas , porque lo llevan en los genes.
    Te has preguntado porque eres como eres? Pues así son ellos. Es como la generosidad, no todos lo somos, es como el amor por el deporte, no todos lo tenemos.
    Hay gente con mil y una personalidades diferentes y con gustos e intereses diferentes.NO somos tan libres en la vida. Desde el momento en que nacemos con rasgos físicos diferentes , ambientes sociales diferentes, padres diferentes, etc… todo eso condiciona nuestra vida y si a eso le añades el hecho que gran parte de las cosas que haces no las estas escogiendo tu realmente , las están escogiendo los genes que son los que hacen que tu tiendas a ir por un lado y no por el otro. Lo que quiero decir es que hay gente que ha tenido la mala suerte en la vida de nacer con esta característica. Yo conozco a más de uno y durante años he luchado para que cambiaran de actitud ante la vida pero ya no lo hago ahora solo soy su amiga.

  39. ameba:

    Creo que todos alguna vez hemos tenido la sensación de sentirnos indignados ante la postura deprimente de algun familiar, amigo…..sobre todo si has pasado la experiencia de poder transformar tus días grises en días felices, y es tan fácil!!!! Pero claro cuando sabes como hacerlo, y llega tú momento. Hay que estar convencido realmente de que eso es lo que quieres.
    Una cosa en contra que tiene el escritor es que gracias a sus melancolías ha sido reconocido, el falso romanticismo y los bohemios han sido erroneamente confundidos en la actualidad. Y te dejo aquí la cita que siempre me viene a la cabeza ante estas situaciones:
    “Que Dios (o yo misma) me conceda,serenidad para aceptar las cosas que no puedo cambiar,el valor para cambiar las que si puedo,y la sabiduría para apreciar la diferencia”

  40. Lina:

    Elisabeth:
    Una amiga mía se suicidó. Era una persona muy amada por bastante gente y llevábamos muchísimo tiempo luchando como locos por ofrecerle un motivo de alegría, por transmitirle sentimientos más allá de las palabras, y también por hacerla razonar y ser objetiva. Ella también se esforzó durante años por creerse lo bueno de las cosas… al tiempo que se encerraba más y más en un dolor que sentía incomprendido, aislándose de los demás. No sé si carecía de neuronas espejo, pero el contagio positivo apenas le duraba un rato, no sabía vivir la vida más que como una pesada carga. No creo que sea algo necesariamente innato, lo único que digo es que demasiadas veces parece imposible de evitar.

  41. Elisabet:

    Lina:
    Siento que tu amiga escogiese ese camino. Para los que no somos así parece un camino facil y cobarde y no podemos conseguir entender porque se toman este tipo de decisiones. Pero es bien cierto que hay gente que cada mañana cuando se despierta se siente muy perdida , sienten que no hay ningun motivo para vivir. Esto tiene que ser realmente insoportable! Un día tras o tro con este sentiimiento…
    De todos modos esto ya pertenece a casos de alteraciones despresiones cronicas y gente con ciertas enfermedades mentales.
    Para mi lo más duro de todo esto es ver como gente increible desperdicia su vida con esta actitud tan gris. Se siente tanta impotencia! Y encima la negatividad es tan contagiosa!

  42. Paloma:

    Me encanta tu visión de los hechos, Elsa. Siempre, siempre, siempre hay que aliarse con la alegría (inteligente) y la bondad (voluntaria). Acabo de leer esta cita en el blog de un amigo. La dejo para compartir, me ha encantado: “Los que aseguran que es imposible, no deberían interrumpir a los que estamos intentándolo”
    Thomas Alva Edison

  43. perla barreto:

    Elsa tu ternura me ilumina el alma , me encanta leer todo lo relacionado con elsa punset ,eduardo punset bello se crece mucho y te deja un camino lleno de esperanzas ,

  44. Mª José:

    Creo qué es bueno aceptar cualquier emoción, somos emociones, nos movemos por ellas y aprendemos de ellas. La tristeza es tan natural como la alegría, y hay que vivirla. En ese espacio se crea, se crece, se es.

    Lo que debemos evitar es quedarnos en ella, o en cualquier otra emoción, es como si nos quedaramos sólo en un paisaje, hay que conocerlos todos, buscar, investigar. Para ello se requiere coraje y ganas,
    también dejar de ser tan egocentricos y mirar hacia afuera.

    Este Sant Jordi, no tuve a mi pareja hace menos de un año que lo dejamos. Pero pensé qué podía hacer para no quedarme lamiendome las
    heridas y decidí pasar el día dando rosas y libros en una residencia de ancianos junto a otros voluntarios. Fué un día precioso !!!!!! mas que ninguno y cuando me fuí a dormir……era feliz.
    Creo que pensamos demasiado en nosotros mismos y rebuscamos el dolor, el pasado, la tragedia.
    Hay que salir fuera y pensar que ahí fuera hay mucha gente que nos necesita.

  45. Rosa Riubo:

    Hola Elsa, soy Rosa Riubo, consultora de feng shui, que estuve en vuestro programa creo que pudimos ver durante el diálogo que hay muchas similitudes entre Neuroarquitectura y Feng Shui, siendo quizás la diferencia primordial que uno es más psicológico y el otro trata con la energía, sin embargo llevado a la práctica, el modo de aplicarlo tiene muchos puntos comunes, en realidad creo que lo importante son los resultados beneficiosos que tienen para nosotros tanto uno como el otro,más allá del nombre que podamos darle.
    Felicidades por vuestro programa y por tu trabajo. Un abrazo.

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