Una de las cosas maravillosas que he descubierto a través de mi experiencia con la meditación es que yo no soy mis emociones. Como os podéis imaginar, no me he convertido en un vegetal, me sigo enfadando, pero con una diferencia: ahora soy consciente de que yo no soy mis emociones, de que las puedo observar. Este sencillo hecho lo cambia todo, y lo he aprendido a través de la única forma posible: la experiencia.
No ha sido un camino fácil, tampoco puedo reclamar la total maestría, pero sí puedo decir que esta pequeña conciencia me ha ayudado a convertirme en mi amigo más cercano y mi compañero más fiel.
Para obtener esta conciencia es de gran ayuda comenzar a explorar nuestra propia geografía emocional. Y hay muchos pequeños trucos que nos pueden ayudar. Me gustaría compartir algunas de estas experiencias en este blog.
Imágenes sobre “meditación” recogidas por la comunidad de Flickr.
Creado con flickrSLiDR.
Hay un antiguo proverbio sufí que dice que la existencia siempre está ahí esperándonos, y que cuando damos el primer paso hacia ella, ella automáticamente da mil pasos hacia nosotros. Para comenzar pues esta andadura es importante hacerlo de una manera lúdica, no seria. Si queremos empezar a conocernos, recordad que no estamos tratando de sacar unas oposiciones, sino de encontrar algo más íntimo, más cercano y forzosamente más divertido.
Por ejemplo, uno de los trucos que nos propone Osho en este camino, en su obra Tónico para el Alma, es éste:
Hazle sitio a la Alegría. Y nos dice:
Conocerse a uno mismo es elemental. No es difícil, no puede serlo. Para saber quién eres no necesitas aprender nada, solo tienes que desaprender algunas cosas.
La primera: tienes que desaprender que te importan las cosas.
La segunda: tienes que desaprender que te importan los pensamientos
La tercera, se da por sí sola: eres un testigoLa clave es, ante todo, empezar a observar las cosas. Sentado en silencio, mira un árbol y observa. No pienses en él. No preguntes: «¿Qué tipo de árbol es?». No juzgues si es hermoso o feo. No digas «es verde» o «está seco». No crees ondas de pensamientos alrededor de eso, sólo mira el árbol.
Puedes hacer esto donde sea, observando cualquier cosa. Sólo recuerda: cuando surja un pensamiento, déjalo a un lado. Apártalo y sigue mirando lo que veías. Al principio será difícil, pero después de un tiempo empezarán a darse intervalos en los que no habrá pensamientos.
Verás que a partir de esa sencilla experiencia, surge una gran alegría. No ha pasado nada, es sólo que los pensamientos han dejado de estar ahí. El árbol está ahí, tú estás ahí y entre ambos hay espacio. El espacio no está lleno de pensamientos. De repente, hay alegría sin razón aparente, sin razón alguna.
Has aprendido el primer secreto. La alegría es un resultado de no pensar.
La alegría ya está ahí, pero reprimida por tantos pensamientos. Cuando los pensamientos desaparecen, sale a la superficie. Comienza con los objetos, con lo tosco. Después, cuando hayas entrado en sintonía y empezado a percibir momentos en que desaparecen los pensamientos y sólo están los objetos ahí, haz lo siguiente:
Cierra los ojos y observa cualquier pensamiento que surja, sin pensar en él. Si surge algún rostro en la pantalla de tu mente o se mueve una nube o cualquier otra cosa, limítate a observarla sin pensar.
Esto será un poco más difícil que lo anterior porque las cosas son toscas, pero los pensamientos son muy sutiles. Sin embargo, si ha sucedido con lo primero, te sucederá con lo segundo; sólo necesitas tiempo. Observa el pensamiento. Después de un rato, semanas, meses, años –depende del empeño y la entrega con que lo hagas- de repente, el pensamiento ya no está ahí. Estás solo. Surgirá una gran alegría, mil veces mayor que la primera que sentiste cuando el árbol estaba ahí y el pensamiento había desaparecido. ¡Mil veces! Será tan inmensa que desbordarás de alegría.
Éste es el segundo paso. Cuando esto empiece a suceder, pasa a hacer la tercera cosa: observa al observador. Ahí ya no habrá objeto. Se han desechado los objetos y los pensamientos; estás solo. Entonces, simplemente, observa al observador, sé testigo de que estás siendo testigo.
Nuevamente, será difícil en un principio porque sólo sabemos cómo observar algo: un objeto o un pensamiento. Pero incluso un pensamiento es algo que se puede observar. En ese momento no quedará nada, será el vacío absoluto. Sólo queda el observador. Tienes que volverte hacia ti.
Ésta es la llave más secreta. Simplemente, continúa estando ahí solo. Descansa en esa soledad y llegará un momento en que sucederá. Tiene que suceder. Si han sucedido las dos primeras cosas, sucederá la tercera; no te preocupes por ello. Cuando esto pase, sabrás por primera vez qué es la alegría. No es algo que te esté sucediendo y pueda irse. Eres tú, en tu ser auténtico, es tu ser verdadero. Entonces no desaparece. No hay manera de perderla. Has vuelto al hogar.
De modo que tienes que desaprender las cosas y los pensamientos. Primero observa lo tosco, después observa lo sutil y después observa lo que está más allá de lo tosco y de lo sutil.
Como lo explica Osho, resulta sencillo: sin necesidad de cuestionarnos grandes cosas o responder a grandes preguntas, si lo intentamos, habremos adquirido una valiosa herramienta para darle unas pequeñas vacaciones a nuestra actividad mental. Con ello, conseguiremos funcionar después mucho mejor en nuestra vida diaria.
Estoy convencido, y seguro que coincidimos, de que no existe mejor combustible para nuestras vidas que la alegría.
Luis Martín-Santos




22 marzo 2010 a las 12:06 pm
Me parece genial, voy a ponerlo en práctica
Muchs Gracias
22 marzo 2010 a las 12:45 pm
Realmente cierto, me ha gustado mucho!! Sencillo pero efectivo. Claro.
Gracias por recordarmelo.
22 marzo 2010 a las 1:13 pm
a mi me pasa al correr durante 40 o 50 minutos, entrar en un estado de total mente en blanco y de no pensamientos, que podría seguir así durante tiempo… puede que esté relacionado con ese estado de meditación zen que tu propones.
22 marzo 2010 a las 1:16 pm
es tan sencillo y a las ves tan dificil pero en realidad todo es efimero hay una frase oriental que siempre me a gustado y me gustaria compartirla dice solo soltando podras tenerlo quizas sea verdad
22 marzo 2010 a las 1:27 pm
Será por eso de la sincronicidad pero respondiste a una cuestión que me rondaba, y era si el hecho de poder contemplar nuestras emociones no nos convertía en seres tipo zombies.
Me interesa mucho tu experiencia porque en este momento necesito una mano con mis emociones, sobre todo dos que me tienen a mal traer, turnándose a lo largo del día.
Me gustaría ampliarte más la pregunta pero preferiría hacerlo por mail,
si tienes ganas: daniwai@gmail.com
22 marzo 2010 a las 1:28 pm
Con la prisa olvidé agradecerte.
Gracias por el post!
22 marzo 2010 a las 2:34 pm
No parece fácil, pero por intentarlo que no quede..
22 marzo 2010 a las 2:47 pm
Para mi, aquello que llamas alegria yo lo llamo contento, descubrir que las cosas estan bien ahi donde estan,aunque al principio, desde el enredo mental nos peleamos con ello,con los pensamientos, emociones..y todo aquello que nos trae la vida. Gracias por tus comentarios, si es maravilloso descubrir ese espacio..
22 marzo 2010 a las 3:17 pm
Creo que incluso la actitud de “observar”, puede entorpecer nuestra meditación. Según mi experiencia, cuando me abandono a la meditación e intento “observar”, percibo tensiones que no son beneficiosas. Al pretender un objetivo, aunque sea tan simple como “observar”, estoy condenado al fracaso. “Mierda, no estoy observando… venga, kisko, observa….”. Por eso, me gustaría comentar, que en mi caso, disfruto más sentandome, o tumbándome y simplemente “estar”. Ahí es imposible fracasar. Sin embargo, y después de haber leido tantas cosas , a la hora de meditar comienzo a percibir un chorro de pensamientos del tipo: “Estoy pensando, no debo pensar, no, no debo obligarme a no pensar, ¡No! no debo plantearme ningún “debo o no debo”… no! debo observar, pero no estoy observando! mejor dejamos los debos, pero me estoy distrayendo con otra cosa…. Este discursito como ven, termina siendo una paradoja sin solución. Pero lo que sí que me he dado cuenta, es que cuanto más pretendo hacer algo “meditar” “observar” “no pensar”… más tenso me siento, y por eso me parece que quizás “estar” sin más, sería una actitud más adecuada. Por otro lado, si nunca antes alguien me hubiese hablado de en qué consiste la meditación y la observación, probablemente nunca me habría dado por quedarme sentado un rato y “estar” por estar. Bueno, espero haberme explicado más o menos. Me gusta mucho el tema y estas eran algunas de mis reflexiones. Chao!!!
22 marzo 2010 a las 3:21 pm
Ni caso a lo de antes
22 marzo 2010 a las 3:34 pm
Al leer el post no puedo evitar recordar el relato que hace Hermann Hesse en su libro Siddhartha, en cierta manera propone algo similar a lo que relata Osho, y esto se ve sobre manera cuando Siddhartha se hace barquero y su maestro le enseña a escuchar lo que el río le dice.
Me parece un ejercicio maravilloso, pero dificil de conseguir, habrá que ser tenaces y no decaer en la desesperación.
Un saludo.
22 marzo 2010 a las 3:43 pm
No estoy para nada de acuerdo. Si es para un momento de estrés lo entiendo, pero estar toda la vida meditando no es nada práctico y positivo. Se propicia el atontamiento de los sentidos, y a mi parecer la felicidad tal como se explica aquí llega de desentenderse del mundo exterior para centrarse sólo en el mundo interior. Mientras a seguir beneficiándose de todos los adelantos, tecnología y comodidades que otros inventan reventándose las neuronas todos los días.
22 marzo 2010 a las 3:45 pm
Lo voy a intentar, aunque lo veo muy difícil, hay tantos pensamientos hoy en dia que te llenan la mente, preocupaciones, pero lo voy a intentar.
22 marzo 2010 a las 4:14 pm
¿Osho? Se podría haber puesto otro ejemplo, hay muchas personas que son muy buenas en esto de la meditación, pero ¿osho?. Quizás, al principio, Osho fuera coherente pero terminó creando una secta en la que había que hacer “donaciones” con las que se compraba coches de lujo, poco más o menos porque era “el elegido”, y lo peor no es eso. Lo peor es que debían practicar amor libre, tenía relaciones sexuales con menores de edad de su secta y enseñaba ciertas prácticas sexuales a alumnos suyos que debían poner en práctica mientras él los miraba. ¿Osho? ¡Por favor!
22 marzo 2010 a las 4:17 pm
Gracias por compartir!!
22 marzo 2010 a las 6:30 pm
bueno creo que esta menditación es demasiado zen, el camino esta hacia dentro si, pero sin dejar sentidos ni conciencia de lado, el sentido a conocerte y la conciencia de saber lo que eres y para que eres.
22 marzo 2010 a las 6:43 pm
Dejar a un lado la importancia de uno mismo para reencontrarnos con amor y alegría. Me ha gustado mucho el artículo!. Gracias.
22 marzo 2010 a las 6:49 pm
Si el continuo pensar nos da más inteligencia nos hace más habiles porque crea más sinapsis, el no pensar nos involcinaria. ¿es el involucionar lo que nos plantean para la felicidad?
22 marzo 2010 a las 6:58 pm
…sin tener ni idea de esto …me he dado cuenta que yo esto lo practico muy a menudo…es una forma de relajar la mente despues de una jornada dura de trabajo …y sí … consigues obtener un descanso agradable que se traduce en una gran sonrisa interna y externa…
22 marzo 2010 a las 7:44 pm
Vaya, parece que sin saberlo, muy de vez en cuando me dedico un tiempo a dejarme llevar por mis ideas, sin prisas y ello me conduce a una calma que se traduce (creo) a ese estado de vacio mental o yo que se. Gracias por la información.
22 marzo 2010 a las 7:59 pm
me encantaria que en las escuelas les enseñasen estos ya a los niños os imaginais que futuros adultos tendría nuestro país?….como cambiaría todo si el yoga y la meditación estuvieran de asignatura en la escuela
22 marzo 2010 a las 7:59 pm
no estoy de acuerdo contigo, Carmen. Tú lo has dicho “reventándose las neuronas todos los días inventando cosas”, cuando lo importante, lo esencial ya lo tenemos. Está en nosotros mismos, en cada uno de nosotros y mediante la meditación lo encontramos. .
22 marzo 2010 a las 8:50 pm
creo que la excesiva introspecccion nos puede conducir a ignorar hasta que tenemos un ser sufrienten al lado pero lo negamos para alcanzar el nirvana del no existe si esta fueracreo que la excesiva introspecccion nos puede conducir a ignorar hasta que tenemos un ser sufrienten al lado pero lo negamos para alcanzar el nirvana del no existe si esta fuera
22 marzo 2010 a las 9:29 pm
Seguro que estos enlaces sobre Osho® (o más conocido como el gurú de los Rolls Royce o más conocido como el responsable del primer ataque bioterrorista de la historia) interesan a más de uno http://charlatanes.blogspot.com/2007/08/osho-nueve-y-diez.html y http://www.documaniatv.com/social/osho-victimas-de-la-sectas-video_16ce36d24.html Más información en la página oficial del FBI sobre este pedereasta degenerado y sin escrúpulos que, afortunadamente y para descanso de los mortales, está muerto.
Un saludo.
22 marzo 2010 a las 10:59 pm
Acabo de leer tu artículo… que bello… gracias por compartirlo… gracias por recordarme que la alegría es mi estado natural… wow!! Siento calorcito en mi corazón, gracias otra vez.
22 marzo 2010 a las 11:04 pm
No entiendo que la neuro-ciencia acabe siempre sus grandes hallazgos en historias milenarias que hasta hace menos de una década era cosa de “colgados” … En fin. Yo no creo en nada … Dudo que si medito se solucionen muchas cosas de mi vida, bueno y de la de nadie.
Pero reitero mis primeras líneas: no es nada nuevo.
22 marzo 2010 a las 11:06 pm
Con todos mis respetos no estoy deacuerdo con CARMEN (número 12).. Como han comentado, la poseesión y el conocimiento de lo que el ser humano posee de forma natural (como animal que es) es más que suficiente, no solo para alcanzar la felicidad, sino para ser personas compleras, activas, despiertas ante las cosas realmente importantes, incluso productivas (si no hablamos de beneficios sociales-materiales) . QUiero decir que, el ser humano derrocha en actividad que considera productiva para su rol en la sociedad y se olvida de su ser animal fuera de la contaminación; siendo seguramente éste último el que importa realmente hacia la persona, desarrolla y propicia su alegría y beneficia a su entorno (social y cultural). POR TANTO, COMO HAN COMENTADO, sería muuuuuuy correcto inculcar esto a los niños en asignaturas escolares.
22 marzo 2010 a las 11:06 pm
coge el mensage y deja al mensagero…cuando alguien señala la luna, solo los tontos miran el dedo!
22 marzo 2010 a las 11:41 pm
me da igual quien lo haya escrito, la técnica de meditación que propone me parece un buen comienzo para conocernos a nosotros mismos. gracias!
23 marzo 2010 a las 12:51 am
Me ha gustado es sencillo y claro. Gracias por compartir este texto. Creo que voy a dejar las Aspirinas…no parecen tan efectivas.
23 marzo 2010 a las 9:47 am
¿Por qué el pensamiento tiene que ser necesariamente fuente de dolor? Es algo de la filosofía oriental que no entiendo.
23 marzo 2010 a las 12:16 pm
Voy a citar un texto de Osho también muy ejemplificativo sobre la alegría, me gustaría despúes compararlo con la filosofía spinozista de las pasiones alegres, para trazar un puente con nuestra filosofía cultural occidental:
“El canto y la danza son con certeza el lenguaje de la
alegría, pero tú puedes aprender el lenguaje sin saber qué
es la alegría. La humanidad ha hecho esto: las personas
han aprendido a hacer gestos, gestos vacíos.
Pero Confucio se engaña. Dice: “Maestro, ¿cuál es el
motivo de su alegría?”. La máscara ha engañado a
Confucio; puede que el hombre esté contento, puede que
no lo esté. Se tiene que mirar al hombre directamente; su
naturaleza, no su expresión. La expresión puede ser falsa:
las personas tienen expresiones aprendidas. Algunas
veces… ¿lo has observado? Alguien sonríe; en los labios
hay una hermosa sonrisa, pero mira a los ojos, y los ojos
dirán justamente lo contrario. Alguien te dice una cosa:
“Te amo”. Pero mírale a la cara, a los ojos, a la vibración
misma de la persona, y ¡parecerá que te odia! Pero sólo
por cortesía te dirá: “Te amo”.
Confucio miraba sólo la apariencia: esto es lo primero
que debe recordarse. Además, se engañó; se engañó hasta
tal punto, que llamó al hombre “maestro”. Le dice:
“Maestro, ¿cuál es el motivo de su alegría?
Ahora bien, una vez más, la alegría no tiene motivo,
no puede tener un motivo. Si la alegría tuviera un motivo
entonces no sería alegría en absoluto: sólo se puede gozar
sin motivo, sin causa. Una enfermedad tiene un motivo,
pero ¿la salud? La salud es natural. Si le preguntas al
doctor: “¿Por qué estoy saludable?”, él no podrá
responderte. Si vas al doctor y le dices: “¿Por qué estoy
enfermo?”, él te puede responder, porque la enfermedad
tiene una causa. Él puede diagnosticar tu caso y encontrar
la razón de tu enfermedad; pero nadie ha sido aún capaz
de hallar el motivo por el cual una persona es saludable.
La salud es natural, la salud es lo adecuado. La
enfermedad es lo no adecuado, la enfermedad indica que
algo ha estado mal. Cuando todo está bien, uno se siente
saludable. Cuando uno está en armonía con el todo, uno se
siente saludable. No existe un motivo para ello.
Si le preguntas a un buda: “¿Por qué estás feliz?”, él
se encogerá de hombros. Si le preguntas a Lao Tzu: “¿Por
qué estás dichoso?”, te dirá: “No preguntes. En vez de
preguntar por qué estoy dichoso, averigua por qué tú no lo
estás”.”
Me gustaría meditar este texto y compararlo con la filosofía spinozista porque ésta es una filosofía de la potencia y de la acción, aunque parezca que la pasión es defecto de una causa o de un conocimiento; aquí es donde quizá encontramos una dialéctica con la filosofía de Osho sobre la no acción. ¿Es realmente una no-acción?
Yo creo que no. Veamos también lo que dice Spinoza.
23 marzo 2010 a las 12:17 pm
“Obramos -dice Spinoza- cuando ocurre algo, en nosotros o fuera de nosotros, de lo cual somos causa adecuada, cuando de nuestra naturaleza se sigue algo, en nosotros o fuera de nosotros, que pueda entenderse clara y distintamente en virtud de ella sola”. Por el contrario, “padecemos, cuando en nosotros ocurre algo, o de nuestra naturaleza se sigue algo, de lo que no somos sino causa parcial”. Eso que nos ocurre deriva, en última instancia, de la causa primera e inmanente de todo lo que hay, la sustancia, el dios-sustancia.
La pasión está pues conceptuada como deficiencia respecto de la acción y respecto al conocimiento. Pese a lo cual debe diferenciar entre pasiones que elevan nuestro conocimiento, nuestra potencia de hacer y en general nuestra puissance, las llamadas pasiones alegres, y otras pasiones que deprimen y entorpecen nuestra potencia de conocer y obrar, las llamadas pasiones tristes. Ya que la alegría es el afecto que registra el alma en todo aumento de puissance, mientras la tristeza expresa una disminución de fuerza o de potencia.
En cuanto al amor es entendido por Spinoza como pasión alegre, sólo que de una alegría acompañada de una causa exterior. Padecer, en consecuencia, expresa un déficit de acción y de razón. Siempre que subsiste lo pasional, algo que permanece en nosotros como barrera o frontera de finitud e inadecuación: somos pasionales en la medida en que somos finitos. El esfuerzo ético consiste en reconvertir las pasiones tristes en pasiones alegres y éstas en acciones, es decir, en progresar en la escala del poder, que es a la vez progreso en la escala de conocer.
Mientras padecemos mientras somos sujetos de pasión, mientras estamos sujetados al dominio de las pasiones, somos cautivos, dependientes, carecemos de autarquía y de libertad. La causa de lo que nos pasa no es concebida, en consecuencia, por nosotros, no haciéndosenos presente la razón del afecto que condiciona el curso de nuestra actuación ni de nuestra reflexión.
~
23 marzo 2010 a las 12:28 pm
En conclusión, yo destacaría lo que dice Osho de que no es necesario aprender, que a veces es más necesario desaprender algo, remover un obstáculo para descubrirse a sí mismo, y que el misterio de la alegría es casi siempre canto y danza, y muchas veces cantamos sin tener ningún motivo.
Por otra parte, no creo que la meditación sea no-acción; en este sentido yo continuo un poco más allá con la filosofía spinozista; no es defecto de una causa, o de lo que somos causa parcial, de una causa original, en fin, realmente el mal parece ser que está en la causa, esto también lo dice Osho, cuando Confucio le pregunta a Lao Tzu por la causa de su alegría. En la causa pues está la infelicidad o el defecto, siendo la causa casi siempre una acción de causa-efecto, que es adecuado cuando se da plenamente de acuerdo con nosotros.
Yo creo que Osho sabe que esto es muy difícil de que se dé plenamente, y lo que hace es prescindir de este concepto de “causa”, que sin embargo en la filosofía occidental ha sido tan fructífero después para su desarrollo por la ciencia.
Lo cierto es que tenemos que seguir batallando con estos conceptos porque no hay otros. Y también está el vacío, porque el vacío si recurrimos a un físico, nos dirá que es lo que más abunda en la naturaleza, el vacío que traspasa todo el universo, y que traspasa a la propia materia. El hombre siempre ha tenido miedo al vacío, pero es lo que más abunda, la inmensa oscuridad del espacio, yo creo que ese vacío, ese misterio, utilizarlo como hace la filosofía oriental, es sabiduría en sí, porque es esa materia “oscura” que está ahí, y de algún modo nos condiciona.
Lao Tzu le respondió a Confucio:
-Tengo muchas alegrías. Entre las innumerables cosas que
engendró el cielo, la humanidad es lo más noble, y tengo la
suerte de ser humano. Ésta es mi primera alegría. Hay
personas que nacen y no viven un día o un mes, que nunca
han abandonado los pañales, pero yo he pasado ya de los
noventa. Ésta es mi alegría. La pobreza es común a la
humanidad, y la muerte es el final. Así pues, siendo parte
del común de la humanidad, y a la espera de mi final, ¿qué
sentido tiene preocuparse?
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Es decir uno se da cuenta de lo que es la alegría en cuanto toca los límites de ese final o de ese vacío, entonces todo cambia, o cuando ha dado todo de sí y se conoce a sí mismo en esencia.
~
También me gustaría citar a Elsa: “La inocencia y la pureza no implican la represión o la eliminación de los deseos. Barrerlos al inconsciente significa que pasan a ocupar un lugar donde se tornan sigilosos y compulsivos. Hay que desenmarañar los deseos para poder dar respuesta a las necesidades profundas con alegría, con compasión y con inteligencia.”
Voy a citar finalmente a Virginia Woolf:
“Esto es lo peor de escribir, el tiempo que se pierde. ¿Qué puedo hacer con la última hora de la mañana? Dante otra vez. Con cuánta alegría salta mi corazón al pensar que jamás volveré a imponerme la carga de escribir un libro largo. No. En el futuro todos mis libros serán cortos.”
Para ella la alegría es también desnudez, algo que puede soltar y descubrir, la falta de una identificación o de una carga o de algún trámite, pero al mismo tiempo es positividad o acción, es que es un desaprendizaje que ha costado tiempo, dice ella, de algún modo.
23 marzo 2010 a las 1:52 pm
Para LuisFer:
El pensamiento no es una fuente de dolor, sino energia. Dependiendo del huso que hagamos de el, puede ser constructivo o destructivo…
Saludos y enhorabuena por el articulo.
23 marzo 2010 a las 2:42 pm
Me ha gustado el articulo, corto, sencillo y parece haber sido escrito con ganas de sumar y no de restar. Por lo menos asi me llego..gracias! Supongo que todos los que nos da por atisbar por aqui podemos diferenciar el pensamiento operativo del opresivo, aunque le demos distintos nombres.
23 marzo 2010 a las 7:46 pm
Todo esto podéis leerlo en la Transformación Tántrica, de Osho. Lo que pasa es que es complicado llevar todo esto acabo, por lo menos yo necesitaría más pautas, porque la teoría la he entendido y de hecho estoy de acuerdo, pero la práctica…
24 marzo 2010 a las 6:16 pm
Lo encontre una practica de relajacion, ya que el pensar lleva a hacer
un esfuerzo voluntario(deducciones, relacionar ideas, imaginar, etc.. ) que producen una alteracion durante el tiempo que lo hacemos. si dejaramos esos procesos por los ejercicios q recomiendas en el texto, logicamente, obtenemos quietud y calma en la mente, eso es bueno.
Pero tambien EL pensar lleva a descubrimientos y revalaciones que al entendimiento dan una gran alegría. es decir, tb es fuente de alegria
si se sabe pensar bien.
Ahora el proceso de La observacion se da en la mente, soy esceptico
a que podamos abstraernos o alejarnos de ella, ya que es necesario su uso para observar el “ser verdadero” o objeto de la observacion.
en resumen”el observar” es un uso mas pacifico de la mente que “el PEnsar”
saludos.
saludos.
24 marzo 2010 a las 8:21 pm
que interesante me parece todo lo que he leido, comparto la filosofia de Lao Tzu, y me identifico con el pensamiento de Osho, pero mi vida real exterior es estresante y caótica, solo logro la paz en momentos de meditación, por desgracia no logro parar del todo mi olla de grillos, (pensamientos) ya que tengo un pesado y largo equipaje de emocines, y seguro que tengo una grave enfermedad emocional, no conozco la alegria. tengo la esperanza de que algun día sere parte de ese gran vacio, que yo detecto como mi casa. Gracias a todos por espresar vuestras ideas, es grata vuestra compañía.
26 marzo 2010 a las 5:43 am
Me da verguenza escribir un comentario despues de leer todo lo que han escrito los demás, pero me obligo.
Tengo un problema muy serio en casa co una hija adolescente con tca y tlp.
He estado 1 año de baja hasta que he conseguido aceptar la situación, he luchado mucho porque soy muy luchadora y lo que másme ha ayudado ha sido el yoga.Nunca hubiese pensado que mi mente pudiese parar un segundo y lo he conseguido. Me concentro en mi respiración ,y dejo pasar mis pensamientos,esos segundos entre pensamiento y pensamiento me aportan una gran serenidad.Cuando termino siento
mucha paz, sonrio,floto.Veo los arboles en flor y soy feliz, aunque mi problema siga en casa yo estoy mejor afronto todo con más serenidad.
Necesito momentosde felicidad más que respirar y lo estoy consiguiendo.En mi trabajo, que es vertiginoso, me esta ayudando a no perder la calma.Era poco dada a las demostraciónes afectivas y ahora abrazo a mis compañeros apretandoloscontra mi y me trasmiten su amor lo noto .
Gracias por darnos tanto Eduardo Punset
26 marzo 2010 a las 11:37 am
Fany 28: coincido plenamente contigo!
27 marzo 2010 a las 5:20 am
Hoy estoy muy triste muy triste.Perome he propuesto hacer algo,ver lo q me rodea y dejar de sentirme yo para sentirme parte de un todo.Ver la belleza q esta en todas partes y olvidarme , ser arbol en flor, niebla ,oscuridad y luz.Necesitoo reir ,reir se me esta olvidando.
No quiero pensar ,solo necesito paz.
27 marzo 2010 a las 9:30 am
muy dificil, pero afortunadamente no es imposible,gracias por recordarmelo.
7 abril 2010 a las 9:36 pm
Medito cada mañana y es la preparación del dia me relaja, me tranquiliza y desde esta aparece una inmensa alegria.
Gracias por estas hermosas y sabias palabras.
9 abril 2010 a las 5:36 pm
[...] Fuente: Luis Martín-Santos, Blog Inteligencia Emocional (lee el artículo completo) [...]
12 abril 2010 a las 5:19 pm
Yo estoy pasando mi propia crisis, depresión que estalló porque el vaso estaba casi lleno y rebosó por una circunstancia puntual. mi psicóloga lleva trabajando conmigo durante bastantes meses el tema de los pensamientos irracionales (piensa bien y te sentirás mejor). Y mis pensamientos y las conductas que he formado a base de ellos han sido la base de mi derrumbe. El enemigo está dentro, soy yo. Pero no soy culpable de haberlos tenido ( esto me llevó mi tiempo).
Estaba perdido… y me estoy encontrando. Y tengo 40 añitos.
Sentirse bien con uno mismo es fundamental. Ahora estoy intentando aprender que “asumir lo que nos rodea y la forma de ser de los que nos rodean” forma parte del camino hacia la felicidad. Y no es lo mismo que conformarse ni estar de acuerdo con lo que nos rodea.
Canciones como ” Puede ser” del canto del loco o “Hasta que cuente diez” de fito sólo pueden ser escritas por alguien que ha sufrido algo de esto, me dá que han estado amargados, y han salido del agujero y saben contarlo.
Porque cuando estás dentro del agujero no ves la luz, no duermes, sólo quieres llorar. Y reir. Y descubres ( si un amigo te lo recomienda) lo necesario que es ir a pasear, sin rumbo. Observar, sin pensar, sin juzgar, dejado la mente en blanco, escuchando los pájaros que durante años no sabías oír…alejándote de lo que te hace daño. Y sentirte solo. No necesitas a nadie, quires estar solo. Pero es un proceso, luego sentí la necesidad de contárselo a mis amigos, creí que tenia más pero solo “tenian tiempo” dos.
Te enseñan a ser un buen ingeniero, pero no te enseñan a decir NO, ni a ser asertivo, ni a saber ver los “deberías” que nos tiranizan y culpabilizan innecesariamente.
Gracias a todos los que hacéis este sitio,
22 abril 2010 a las 4:00 am
cuantas cosas aprendo cada día, todo lo que leía me hacía sonreir lo que he pasado estas últimas semanas!!!! que sufrimiento!……………, lo entiendo……. que no estoy sola, gracias por publicar todas estas cosas………….
15 mayo 2010 a las 4:21 am
Muy buen método.Gracias por compartirlo.
Creo que el gran problema de esta realidad, es que estamos demasiado apegados a las emociones. En vez de vivir sentimos y esto nos arrastra a una espiral infinita de sensaciones dañinas para nuestra mente y alma . No somos. Hemos dejado de ser simplemente para sentir y esto no es nada bueno. Hay que sentir, por supuesto que si, pero con la conciencia puesta en que todo es relativo y que lo realmente importante somos nosotros como ser y no como pensadores, para no convertirnos en esclavos de nuestros pensamientos y forma de sentirlo todo.
Un saludo a todos.
7 junio 2010 a las 12:48 am
Estas sencillas técnicas de meditación las estamos poniendo en práctica en el Área Externa de Salud Mental de Tenerife con pacientes allí ingresados diagnosticados de enfermedades mentales graves y, para mi sorpresa, están resultando de gran utilidad para estas personas, las cuales son capaces de dejar de lado su flujo de pensamientos y centrarse con gran facilidad, por ejemplo, en las diferentes partes del cuerpo, observándolas y tomando conciencia de las mismas.
Un saludo y encantada de haber descubierto este interesantísimo blog.
Esther ( psicóloga clínica y administradora del blog pro-salud mental Saltando Muros.
28 febrero 2011 a las 12:38 am
Os aconsejo a todos que leais el libro de El método DICEDIR, lo cierto es que me cambió la vida, tiene todos los temas en uno. Lo compré a través de la página http://www.serpersona.es