Autor: admin 28 Enero 2010



 

 
A raíz de la publicación de su último libro, Inocencia radical, “La Contra” –la popular sección del periódico La Vanguardia– entrevistó a Elsa Punset. La gestión de las emociones, la necesidad de aprender a reconocerlas, la felicidad y el sentido de la vida son algunos de los temas tratados en la entrevista.
 
Destacado:
En las escuelas todavía no enseñamos a nuestros niños a gestionar sus emociones; hacerlo reportaría fabulosas bendiciones para ellos y la humanidad.
La tristeza es el temor por una pérdida. Si comprendes eso, lo llevas mejor. Si no, esa tristeza puede agobiarte, angustiarte… y hasta llevarte a medicarte sin necesidad.

Descargar el texto “Ante el mundo hay sólo dos actitudes: o miedo o amor”.


30 Respuestas to “Elsa Punset en ‘La Contra’ de La Vanguardia”

  1. Henry:

    Absolutamente de acuerdo.
    Usando una expresión que aprendí en España: Es de cajón.
    Gracias y felicidades. Mis respetos, señora Punset.

  2. ameba:

    “Que nos enseñen a amar”-Elsa PUnset
    Destaco esta frase.

    Este año aprendí de dos personitas de 2 y 3 años lo que es el amor incondicional, mis dos sobrinos fueron mis dos “grandes maestros”, me enseñaron el amor sin esperar nada a cambio, la gratitud de dar es inmensa. Tener aprendizaje mutuo con ellos de tipo emocional es fantástico, te das cuenta lo fácil que es sonreir.

  3. Daniela:

    Estimada Elsa. Cuanta razón tienes en decir que los maestros son los niños.Ellos nacen libres, con esa inocencia radical abierta al
    misterio, a la confianza en la vida y al amor
    al mundo. Si la conservásemos…, ¡seríamos
    siempre creativos y felices!

    Pero como hacer para conservar esa inocencia?, un abrazo desde Bs.As. una amiga que vive en BCN me regalo tu libro: inocencia radical, que ganas de que llegue a mis manos!!!

  4. Marian:

    Chapeau!! Me quito el sombrero ante usted!!

    Se nota que le viene de familia. Me entristece saber que hoy esta realidad para muchos de nosotros llega tarde, aunque me entusiasma la idea de que mañana es un día mejor y es un mundo mejor para nuestros hijos!!!
    Gracias

  5. Maribel:

    Estoy totalmente de acuerdo contigo Elsa, en las familias y en las escuelas se debería enseñar a gestionar las emociones. Y por supuesto los niños siempre son verdaderos maestros, deberíamos aprender más de ellos, somos los adultos los que vamos quitando esa inocencia en ellos a medida que se hacen mayores.
    Por cierto he leído tus dos libros y me han encantado, gracias por escribir ambas joyas. Me serán de gran ayuda en mi camino, a nivel personal en mí día a día y en mi meta de ser psicóloga algún día.
    Un besazo muy fuerte.

  6. Araceli:

    Estoy de acuerdo con Maribel,que en las familias y en las escuelas se deberia enseñar a gestionar el mundo de las emociones. Pero desde ya cada uno de nosotros podemos empezar tambien.
    Hoy hay muchos caminos para descubri y conectar con nuestras emociones y poder ser mas felices.
    Yo en la practica diaria de la meditacion he encontrado el camino de conectar con las emociones y ha mejorado mi vivir
    Gracias Elsa

  7. Mercedes:

    Quisiera ver el resultado de esta “nueva globalización” que no es sino una ola tremenda, que cada vez somos más y que esta vez sí vamos a conseguir cambiar el mundo, a traves del cambio de mentalidad basado en la empatía, el amor y la inteligiencia emocional. ¿no lo notáis?.Es como uno de esos cambios sociales que van forjando el mundo.

    No lo veré porque este tipo de cambios llevan mucho tiempo en comparación con la duración de la vida de una persona, pero me iré feliz por el legado que mis hijos disfrutarán.

    Gracias familia Punset por hacernoslo llegar.

    Mucho amor para todos.

  8. Luis:

    Muy interesante la entrevista y tus opiniones. Me encanta especialmente como te defines en él: “Soy adogmática. Me permito sentir el misterio.”…. Un abrazo

  9. agustin fernandez del castillo suardiaz:

    Estimada Elsa,

    Te agradezco los comentarios que has incluido en tu blog ( La crisis de la desproporción) y que tu padre de vez en cuando, me incluye en el suyo.

    La democracia, se estructura a partir del voto y el voto, debe ser un voto de confianza a la forma de encarar profesionalmente la pobreza , el tercer mundo, la educación, los miles de problemas que ahora mismo, por nuestro inadecuado posicionamiento ante la vida, tenemos por delante.

    No somos conscientes todavía, de que todo que aquello que yo veo mal hoy o que ya intuyo una solución para crecer para mejor, su fuerza, precisamente, no es la acción inmediata, sino el silencio de mi corazón y el silencio de mi voto que no se moverá , mientras no haya posicionamientos claros y a corto plazo, del profesional al que luego, se le paga para que los resuelva.

    Es utópico pensar que porque seamos capaces de hacer comentarios lucidos sobre los problemas, estos se resuelven. Detrás de definir los problemas hay que implicarse hasta el final con la firmeza y el silencio, para asegurarse que el que está obligado profesionalmente a resolverlos, no solo los cumple y los encara, sino que está dispuesto además a responder por su ineficacia si esta se produjera.

    Nos sobra capacidad en el mundo y por descontado en España, para no temer de momento lo que se avecina. Las crisis pasan como los años pasan. Ahora, hay que transformar radicalmente la sociedad, porque a nuestros hijos, les hemos dejado “Esto es lo que hay” y no hay nada ; porque los dioses y los valores están prejubilados anticipadamente.

    La acción, la firmeza y el posicionamiento desde un corazón agujereado de cornadas, de sufrimiento y de digerir realismo, traerá las soluciones inevitablemente para mejor.

    Lamento la extensión.

  10. Inma Serrano:

    MAGNÍFICA ELSA!! de verdad que nos enriquecen muchísimo todas y cada unas de tus reflexiones y/o conclusiones experimentales…
    Me quedo con lOs DOS PUNTALES de la FELICIDAD:
    1.- AFECTO
    2.- SENTIDO DE CONTROL sobre tu VIDA
    Más acertada no puedes estar… ¡¡FELICIDADES!!

  11. isabel:

    desde que leí la entrevista el lunes no paro de pensar. Simplemente genial.

  12. Rafael:

    Buenas amig@s……….soy profesor de secundaria y me gustaría conocer alguna técnica donde pudiera enseñar a los alumnos a controlar y gestionar sus emociones. Gracias.

  13. Beatriz:

    Me halaga el saber que son importantes las emociones y los sentimientos en un mundo tan desnaturalizado como este, y sobre todo darles la importancia que se merecen a los niños que para mi es lo más importante de este mundo pues nos enseñan muchas cosas día a día. Lo malo es que pierdan su inocencia.

  14. elsa:

    Hola, Rafael. ¿Qué materia impartes? Lo pregunto por centrar un poco el tema. Un saludo.

  15. Lourdes CH:

    Hola soy maestra de Primaria e intento hacer cada semana alguna cosilla para que mis chicos y chicas expresen sus emociones, que en lugar de enfadarse le hagan saber a su compañero que esa conducta no les gusta, que nos miremos a la cara cuando hablamos…. a veces creo que funciona, pero he empezado este año….

    Desde esta semana en lugar de ser yo la que decida el aspecto a mejorar les voy a proponer que ellos elijan una meta y poner en marcha los cinco pasos que hablas en tu blog.

    No sé si das cursos para trabajar estos aspectos en el aula o tal vez me puedas recomendar alguna técnica (ya sé que la quimera no existe) yo de momento tiro de lo que leo, lo último inteligencia emocional infantil y juvenil.

    Trabajar estas cosas en el aula es un poco complicado, muchos padres se empeñan en llenar las cabezas de sus hijos de conocimientos y conocimientos, y que sean los primeros, pero después cuando hablen de ellos solo dirán qué tipo de personas son, cómo se portan., no si saben las tablas o tiene tal título.

    Sinceramente, me gusta mucho lo que haces.

    Un saludo

  16. julia:

    Yo me creo que me agarré a una mirada amorosa, pero todavía no se de quién. Necesito devolverlo: ser la mirada amorosa de algún niño tratado horriblemente porque remontar es fundamental. Me falta mucho, pero si no hubiera remontado…

  17. Elsa Punset:

    Hola, Lourdes (y Rafael). A menudo en el aula se sigue trabajando desde el contenido, no desde la competencia. Es como lo hemos hecho durantes décadas, y cuesta un poco introducir metodologías eficaces (aunque soy optimista, creo que es solo cuestión de formación y de un tiempo de adaptación). Aplicar determinadas competencias e inteligencia emocional y social en el aula sería más fácil si más escuelas y más administraciones ofreciesen pautas claras a sus maestros… pero tienes mucha razón, desde la intuición y el sentido común ya puedes ayudar a guiar a tus alumnos para que desarrollen determinadas habilidades sociales y emocionales (incluidas en las competencias básicas que marca la ley). Por ejemplo: en lengua, trabajamos la comunicación, desgranada en escucha, habla, lectura y escritura. Centrémonos ahora en la escucha, una habilidad básica que ocupa aproximadamente el 45% de nuestro tiempo de comunicación. ¿Enseñamos a nuestros alumnos a escuchar? ¿Y por tanto a ponerse en la piel del otro (empatía)? Gran parte de la escucha es inconsciente, y no oral. ¿Trabajamos esta habilidad en toda su riqueza? Oír no es lo mismo que escuchar de forma activa. La escucha puede trabajarse de mil maneras, y eso implica fortalecer muchas otras habilidades: reconocer, seleccionar, interpretar, anticipar, inferir, retener… se pueden desarrollar estas habilidades con juegos mnemotécnicos, de aprendizaje cooperativo, a través de medios audiovisuales, adivinanzas, búsquedas del gazapo… cuando no te centras únicamente en el contenido, sino sobre todo en la finalidad de un aprendizaje, se abre un abanico muy grande de posibilidades metodológicas, centradas en torno a la competencia que estás ayudando a fortalecer. Y la vida de tu alumno se enriquece enormemente, porque lo que le enseñas podrá trasladarlo a todos los ámbitos de su vida. Esa es la idea de las competencias básicas.

    Me preguntas si doy cursos- de momento, colaboro en un proyecto de gestión emocional y social desde mi Universidad. Espero que poco a poco podamos trasladar experiencias y herramientas valiosas al resto de la comunidad educativa.
    Un abrazo muy fuerte.

  18. Ricardo Kurylski:

    No cabe duda de que las emociones desempeñan (y deben desempeñar) un papel importantísimo en nuestras vidas. Pero también es verdad que todo relacionado con la Inteligencia Emocional es muy reciente y la primera pregunta que surge es ¿quién debe enseñar la nueva asignatura escolar? ¿Cuántas Elsas Punsets tiene España? Los padres no saben hacerlo, porque nunca han aprendido, pues ellos tampoco pueden estar como soporte para sus hijos. Sería necesario “reciclar” prácticamente toda la sociedad de consumo y de consumismo.

    ¿Cómo se puede deshabituar a los padres de su perniciosa educación de sus hijos si los padres ni siquiera la consideran como tal? La permisividad en la educación ha llegado demasiado lejos. Muchísimas personas no entienden de qué se trata: “¿qué es esa cosa de las emociones?” – preguntarán.

    ¿Todo eso es realizable? Soñar siempre podemos y debemos pero hay ciertos límites. ¿E importar a los profesores que nos puedan ayudar a desarrollar la inteligencia emocional no entra en juego, porque en el extranjero hay también una escasez de los profesionales en este ámbito.

    Y aún si pudiéramos tener los recursos humanos suficientes para esa gigantesca tarea, los que deciden son los políticos y para ellos la educación nunca, en la práctica (no hablemos de los discursos políticos) ha sido una prioridad. Para ellos ha siempre otras prioridades. Pues, como todo, la introducción de la nueva asignatura exigiría medios financieros añadidos. ¿Quién cubrirá los gastos en la situación en la que 20% (si no, más) de la sociedad vive en la pobreza?

    Y todavía habrá más encargos para los alumnos. ¿Quién aguantará ese peso añadido? ¿Cuál es la asignatura dispensable que se pudiera substituir?

    Finalmente, a pesar de que soy a favor de la enseñanza de las emociones, quisiera avisar que no debemos ir de un extremo al otro. Si el columpio de las emociones se va columpiando demasiado y toma un impulso fuerte, podremos perder la cabeza. Vamos a ser totalmente felices en el mundo sabiendo cómo gestionar nuestras emociones, pero los edificios y los puentes nos se van cayendo encima no a consecuencia de los terremotos, sino de malos proyectos hechos por ingenieros o por mala ejecución de buenos proyectos debido a nuestra felicidad que nos obnubilará la realidad pura y dura.

    ¿Quién nos enseña que la felicidad es lo más importante en la vida humana? El filósofo Gustavo Bueno prueba que ella no existe, que se trata apenas del mito.

    Espero que España no caiga en el otro extremo. La sociedad ya tiene la experiencia reciente: qué gran precio ha tenido que pagar la sociedad (estoy pensando exclusivamente en los cambios sociales y no políticos) pasando del autoritarismo directamente para la permisividad exagerada en la educación de las nuevas generaciones.

    La gestión de las emociones es importantísima y se siente el déficit de las emociones positivas y nos sobran y bastan las emociones negativas que no sabemos gestionar. Pero, cuidado, no conviene que nos pasemos de la raya, porque la vida no son sólo las emociones.
    Un cordial saludo de Madrid.

  19. Elsa Punset:

    Ricardo levanta una serie de cuestiones que voy a matizar aquí, aunque sea de forma muy esquemática (podemos ir ampliando estos temas a lo largo de próximos post):

    1. Tenemos un cerebro emocional. A mi entender, las emociones no “desempeñan un papel muy importante en nuestras vidas”, sino que son la columna vertebral de la vida. Estamos hechos de emociones, y gracias a este sistema de motivación extraordinario los seres vivos se mueven, aman, odian, dudan, sufren y gozan. Los datos actuales indican una tasa de fracaso escolar insostenible que raya el 30% y un avance galopante de las enfermedades mentales que nos obligan a enfrentarnos a la necesidad de plantearnos qué podemos hacer para vivir y convivir mejor. Las emociones son claves en estos ámbitos.
    2. Si el cerebro es plástico, podemos entrenar nuestras emociones. Nuestros conocimientos respeto a las emociones están dando saltos de gigante en los últimos 15 años. No se trata de “una nueva asignatura”, sino de que por fin empezamos a vislumbrar cómo somos por dentro, qué nos mueve, cómo tomamos decisiones, cómo nos relacionamos con los demás… Es un momento histórico apasionante. Ahora sabemos por ejemplo que podemos entrenar nuestro cerebro emocional- véase el trabajo de neurocientíficos punteros como Antonio Damasio o Richard Davidson. Esto no es una utopía, es algo científico y que abre posibilidades hasta ahora insospechadas: si tenemos un cerebro plástico, somos capaces de aprender y desaprender. ¿Cómo lo hacemos? Es el reto al que se están enfrentando los educadores desde todos los ámbitos.
    3. Faltan formadores y metodología. Cierto, debido a que hasta hace muy poco apenas se tenía en cuenta la emoción en el sistema educativo, ahora mismo hay una falta de metodología y de formadores en el nuevo paradigma educativo. Pero este nuevo paradigma no es ni siquiera una propuesta utópica, sino que ya está contemplado en la educación por competencias que nos viene de Europa. No se trata pues de crear nuevos espacios en un sistema caduco, de añadir otra supuesta “asignatura”, sino de repensar la educación y las necesidades educativas desde un prisma distinto. Para ello, no hace falta necesariamente añadir fondos, sino redistribuir los que ya tenemos y de marcar prioridades acordes a las necesidades actuales.
    4. La educación no puede estar solo en manos de políticos y sindicatos. En España, en lo relativo a la educación, todo lo deciden los políticos y los sindicatos. Qué pena no contar además con el resto de la sociedad- universidades, asociaciones, escuelas, terapeutas, pediatras, neurocientíficos, federaciones de maestros, ONGs, asociaciones de padres, etc… voces fuertes y claras que comprendan y defiendan los intereses de los niños, no los intereses de los adultos en las escuelas. Voces que puedan sugerir formas eficaces de fomentar el desarrollo de las habilidades personales y sociales de los niños y su amor al conocimiento.

    Y un inciso respecto a los sueños: aceptar límites, es decir, encajar los sueños a la realidad social, es un aprendizaje necesario a la largo de la vida, un proceso de maduración que cada ser humano que cruza la tierra debe enfrentar. Pero madurar no implica ni mucho menos renunciar a los sueños. Los cambios sociales y personales se hacen a base de visión, de sueños, de ideales, de disconformidad constructiva. Es precisamente una sociedad dura y consumista, cerrada al sueño y al misterio, la que causa pobreza y desamparo en el ser humano.

    Un abrazo a todos. Es un placer poder hablar de todo esto aquí.

  20. Jordi mc:

    Hola Elsa, la verdad es que para mí la Inteligencia Emocional está empezando a ser una revolución. Desde hace varios años en los que he ido buscando información sobre este tema además de haber caído en mis manos tu primer libro. Si hay una cosa que tengo clara es que la gestión de las emociones nos hace felices, lo he experimentado en mis propias carnes unas veces con más éxito que otras pero tengo claro que es fundamental para la felicidad.
    Tengo 32 años y 4 sobrinos que me tienen loco (de 10, 9, 5 y 2 años) y con los que me lo paso genial. Una de mis actividades favoritas (desde que tienen capacidad para tener una mínima conversación) es el hacerles hablar…simplemente eso, de cualquier cosa. ¿Para qué? Pues con el fin de que se sientan escuchados, y eso les lleve a abrirse en la conversación, por tanto a que cuenten lo que realmente piensan sobre cualquier tema sin corregirles y que se abra debate entre ellos y yo. También aprovecho el juego para esto. Es algo supergratificante para mí y sé que para ellos también es muy positivo. Por eso y a raíz del programa de Redes (los programas 49 y 50 emitidos el mes pasado) he pensado en hacer una experiencia domestica que consistirá en intentar hacer una especie de “clases emocionales”. La verdad es que no tengo formación para educar, estoy estudiando psicología en mis “ratos libres” y eso me hace pensar que puedo enseñarles algo sobre las emociones. Primeramente he pensado en definirles las emociones (la parte externa e interna de las emociones) para que posteriormente sean capaces de reconocer las emociones propias y de los demás, y finalmente aprender a gestionarlas. Tengo muchas ideas en mi cabeza pero a la vez me da miedo no tener suficientes recursos a la hora de la verdad, en el momento justo. También habrá mucha improvisación, ya que no es será una clase tradicional sino un intercambio de ideas. Lo quiero enfocar como una rutina, para formalizarlo un poco. Esta experiencia la empezaré en un par de semanas y he pensado que en principio sea una vez al mes (para tampoco agobiarlos demasiado o poner demasiadas expectativas y que no sepa motivarlos suficientemente).
    Muchas gracias por leer el mensaje y la verdad es que, CUALQUIER CONSEJO SERA BIEN RECIBIDO. Y prometo contar en breve mi experiencia aplicada a mis sobrinos.
    Saludos para Elsa y lectores.
    Jordi M. C. jandco20@hotmail.com

  21. Elsa Punset:

    Jordi, ¡suerte que tienen tus sobrinos! Me pides sugerencias: mantener los juegos cortos y variados; contar cuentos y hacer teatrillos con marionetas o con niños es una forma estupenda de poder luego comentar las emociones de los personajes, las decisiones que han tomado, etc… Y una herramienta básica es practicar 5 o 6 minutos de relajación muscular y/o concentración mental (si no pesa demasiado, intentaré enviarte un ejercicio de relajación muscular que tengo a modo de ejemplo; también puedes grabar uno tú mismo con la música relajante que quieran los niños). Un abrazo

  22. karmen:

    Gracias Elsa, creo que el ser consciente de tus propias emociones e ir moldeando los pensamientos en positivo, es lo que más me ha ayudado a crecer y ser más feliz, creo que se debe enseñar desde pequeño a ser conscientes de ese universo que cada uno tenemos y el gran potencial sin límites que tiene, dejar que la creatividad se desarrolle libremente observando el don de cada uno, para orientarlo debidamente.
    Sobre el temor, que todos tenemos,cuando eres consciente, coges las riendas con fortaleza, sales victorioso, a mí me ha ayudado a vivir más intensamente.

  23. Lourdes CH:

    Hola Elsa, para mí es una satisfacción que me hayas respondido.Yo tb he puesto hoy en marcha mi tarea,han decidido decir delante de todos lo que íbamos a cambiar,lo han escrito y tb entre ellos unos a otros se han guardado sus “Propósitos o ideas”….ya veremos que pasa…..

    Mis alumnos tienen 7 años, y les cuesta un poco, a veces me dicen que no me entienden,o si les pregunto cómo se encuentran, pues me dicen bien, mal, me preocupa esto, prefiero hacer tal tarea en casa… .Antes les preguntaba ¿Qué tal estás?, pero creo que les sonaba más a frase hecha y me decían:bien, y punto.

    Oye si te hace falta un grupo para llevar a cabo alguna técnica , me lo dices….sería una satisfacción.

    Un saludo

    Lurdes

  24. agustin fernandez del castillo suardiaz:

    -

    Uno siempre se encuentra cómodo, cuando trabaja con lo QUE FUNCIONA. Si tu sabes que el sentido de la vida, es encontrarte con tu corazón y con lo mejor de ti mismo que surge precisamente cuando ese corazón se pone en marcha, veréis que funciona el pensar, que las emociones, son las raíces de un árbol necesarias para retener todos los intentos de las ramas de ese árbol ( la mente) de crecer desintegradas.

    Tu quieres irte para arriba, pues yo retengo abajo . Tu quieres ir al cielo sin mí, pues yo me retuerzo y me bloqueo más abajo. Todo esto es inevitable hasta que la mente está dispuesta a llevarme con ella a todos los bailes, llevando por supuesto la estufa del corazón ya encendida porque lo de arriba y lo de abajo se han hecho uno.

    Todo el trabajo de las emociones, es un camino sencillo de ir llevando lo limitado en volandas y hacerlo grande. Propongo aquí dos juegos que son fáciles de practicar. Uno es como dice Elsa, practicar simplemente la escucha.

    1.-Escribí hace 15 años algo, que como es breve, lo pongo a continuación.

    Aprender a permanecer en silencio consciente y encajar las palabras del otro, nos permiten

    - adecuar nuestra respuesta al otro o al estado mental desde donde habla el otro

    - escuchar lo que de espontáneo me trae la vida respecto a esa situación. Esto, permitiría, ser el vehículo de una situación fresca, nueva.

    - dar un espacio desde el que pensar, que sería lo adecuado para que el otro crezca como persona.

    - Permitir con mi silencio que el otro salga desde donde está y se movilice.

    Simplemente practicar y entender esto, da de sí para muchos juegos en que el alumno debe ser el que descubra las respuestas y con ellas, nos diga cómo y donde están sus emociones bloqueando el fluir de lo que tendrá que llegar a ser en su día sentimiento y un interés real porque lo que dice el otro, me penetre, me enriquezca y remueva mis entrañas.

    2.-El otro ejercicio es para educadores que se quieran mojar un poco y que supone enseñar a cualquier persona a que vea abiertamente como la Vida desde lo oscuro, lleva todo hacia la claridad y hacia esa expansión que reporta el sentimiento, como energía que ya toca lo de fuera y lo transforma para mejor.

    Poner a un chico y a una chica en frente uno de otro. El Amor antes de llegar a ser claro, viene siempre teñido de dudas, miedos, bloqueos y emocionalidad por descubrir. Las raíces, solo retorciéndose y bloqueándose entre sí, sostendrían la estructura de una mente desintegrada y evitarán que el árbol se cayera durante las tempestades.

    El alumno debe comprender que esa mente, está al principio desintegrada hasta que encuentra y descubre el Amor y necesidad de integración con el cuerpo propio. Hay que dar un sentido global a este descubrimiento por parte de la mente del Amor en la acción.

    Hacemos que esa personas se miren y como nosotros sabemos que las raíces están retorcidas, les vamos preguntando qué sale del simple hecho de mirarse.

    Primero como es lógico, sale el miedo al otro, el miedo al contacto, el miedo a que me miren , el miedo a gustar, etc. etc. etc. Hay que invitar a las personas a que desarrollen completamente la alfombra de ese miedo inicial.

    Incluso, que lo describan de 30 formas distintas. Cuando ya las hemos escrito, en la siguiente clase, habrá que pensar que hacemos con esos 30 miedos iniciales y los convertimos en energía que siga subiendo. Jugando, ya hemos pasado del miedo y las dudas, a campos más abiertos.

    El que ya conoce al sentimiento y sabe que él, solo es tal, cuando se expresa fuera, todas las formas anteriores que supongan que la energía se retenga DENTRO , serán aprendices de sentimiento y por tanto, hay que espolear al alumno, a que desde niño, llame pequeño a LO QUE ES PEQUEÑO, LA EMOCIÓN, que es un simple aspirante a convertirse en SENTIMIENTO.

    Dejar que fluya la sexualidad , como algo sano, como simple expresión de la atracción por el otro y ser capaz de definirla y objetivarla, permiten de nuevo dar un salto importante.

    Aquí cada uno, como pueda, tiene que empezar a hablar de lo importante de una Conciencia integradora y ver que esa atracción por el otro, los otros, lo que me gusta, no es más que el embajador de esa Conciencia integral a la que debe aspirar el alumno.

    Si yo me quiero quedar solo con lo me gusta o la que me gusta, ya estoy limitando eso que viniendo desde abajo. Hay que motivar para que se haga lo más grande posible. Veréis que con juegos, estamos ya hablando de conciencias integradoras, de no tenerer miedo a desarrollar la alfombra de la sexualidad, y no sigo porque esto es demasiado largo y sobre todo invita a práctica.

    Un apunte más: nunca la emoción pasará del ombligo para arriba si no me hago amiguete de la respiración consciente; que va dar ese impulso final para que lo que son calores, se aireen y por qué no, llegar a ser y vislumbrar desde la tierna infancia esa útopia del Amor de los 5 elementos, todavía por descubrir en el ser humano y que sin el no conocemos como se mueve el universo, no como teoria sino como vivencia.

  25. Ricardo Kleine:

    Es muy cierto, sobre todo desde el punto de vista biológico, que las emociones anteceden la razón. No se puede pensar bien sino hay motivaciones orgánicas. Sobre todo porque así fueron hechos todos los organismos, con mayor o menor complejidad. Pero si las emociones fueron hechas satisfacer la vida, el cerebro fue hecho para ver la realidad. Es decir, si estoy en el medio de una carretera puedo pensar que lo que viene es un camión o un ángel. Si veo la realidad me puedo salvar de ser aplastado y correrme o puedo seguir pensando que es un ángel mientras “elevo” al cielo mi alma aplastado por las ruedas del camión.
    Para gobernar nuestras vidas es necesario conocer y templar las emociones. La tristeza cierra la posibilidad de generar imágenes mentales positivas, mientras que la alegría hace lo contrario. Es fácil reconocer la tristeza de la alegría, pero muy difícil es saber que los pensamientos que gobiernan nuestras vidas en cualquiera de estas situaciones es la correcta.
    Las emociones fueron hechas para advertirles a los organismos que las poseen lo que les esta pasando ahí adentro en relación al medio en el que viven. En el fondo creo que es imposible ser dichoso si en ese proyecto no esta incluido no solamente nuestro bienestar sino también el del prójimo.
    Pero advierto que cada vez mas y mas gente se preocupa por si mismo y su prójimo inmediato al desconocer y descreer los mandatos impuestos en la sociedad que en definitiva son los que entorpecen los proyectos de vida de la mayoría de la gente. Es un trabajo lento, que empieza a tomar sentido a la luz de los últimos descubrimientos científicos.

  26. Ricardo Kurylski:

    Gracias, no he esperado la respuesta tan rápida. Debo decir que a mí me gusta
    a) desempeñar el papel del abogado del diablo
    b) ver las cosas de una perspectiva más amplia.
    c) Si me permites, quisiera polemizar un poco con tu respuesta a mi comentario.

    1. ¿Las emociones son la columna vertebral de la vida? Con permiso, pero yo no diría así, porque no estoy seguro si la flora tiene emociones para no hablar de los insectos… Si piensas en la vida humana, tampoco estoy seguro. Todo depende del punto de vista. Las personas muy involucradas en el asunto tienden a atribuir demasiada importancia en lo que hacen, tienen una visión sesgada. Si representaras la neurociencia, la columna vertebral sería otra, te garantizo. Dejemos ver las cosas de las perspectivas diferentes.
    2. No saquemos las conclusiones precipitadas (lo del cerebro plástico). El cerebro no debe ser tan plástico como se afirma. Es un secreto de Polichinelo: la experiencia nos dice que nuestra capacidad del aprendizaje disminuye con el tiempo. Eso confirma la sabiduría popular en varias lenguas con la traducción al pie de la letra.
    PT O burro velho não aprende línguas. “The donkey old not learns languages”
    ES Lo que en la mocedad se aprende, en el vejez real se entiende
    UK You can’t teach an old dog new tricks. / There’s no fool like old fool
    DE Was Hänschen nicht lernte, lernt Hans nimmermehr.
    “What little Hans not learnt, learnt Hans never-any-more”
    SE Man kan inte lära gamla hundar sitta “One can not teach old dogs [how to] sit”
    PL Czego Jaś się nie nauczył tego Jan nie będzie umiał.
    “What little John not learnt, that [thing] John not will know”
    RU Ne utchili, pokuda poperjok lavotchki ukladyvalsja, a vo vsju vytjanulsja – ne
    nautchish “Not you learnt when across bench you lie-yourself and [when now you have] stretched yourself, you will not learn”.

    Supongo que eso se debe al hecho de que la gran mayoría deja de estudiar a los 20 y tantos años o más temprano. El cerebro humano no se ejercitaba aprendiendo cosas nuevas a los 50, 60 hasta hace poco tiempo. Ahora se debe estudiar toda la vida, si no, tenemos enormes dificultades para adaptarnos a los cambios rápidos de nuestra realidad.

    Sin duda, evolucionamos, pero lo del (des)aprendizaje todavía a los 80-90 años suena hoy como chiste. No dudo que eso cambiará, pero con el tiempo. Sólo la ciencia nos da los primeros indicios que es posible aprender y desaprender. Pero eso será viable a los 50, 60, 70 años?

    No debemos agarrarnos a las descubiertas científicas, porque no son dogmas.
    ¿Qué es lo que se decía hace 20 años sobre el papel determinante de la genética? Y desde hace 10 años se habla de la epigenética. Eso que era tan revolucionario ha pasado (aunque no todo) al trastero científico. Estimo mucho los trabajos de António Damásio (hace 15 años me impactó su “Erro de Descartes”), los de Richard Davidson no conozco.

    3. Aquí desacuerdo contigo, porque me parece que sería obligatorio crear el espacio en el sistema caduco. Lo mejor sería obviamente mandar todo el sistema educativo a la …, pero ya que esto es inviable, el espacio nuevo es indispensable, si no, los burócratas no van a considerar la nueva asignatura como algo serio y se quedará todo como parche o peor todavía: como “la quinta rueda del coche” como se dice en el alemán en el sueco y en el polaco. Tú, por supuesto, no querrías ver el problema resuelto de esa forma.
    4. ¡Bien dicho! Yo, de mi parte modesta, retiraría todas las competencias de los políticos. Ellos deberían jubilarse (con pensiones mínimas nacionales) o les dejaría ejercer sus funciones como voluntarios (99% automáticamente desaparecería de la escena, pero en discursos políticos qué altruistas son todos). Luego caería del cielo una lluvia de fondos inagotables (gracias a esa jubilación).
    Todos tenemos la memoria corta. Ortega y Gasset debe estar revolviéndose en su sepultura al ver el estado de cosas. Lo que los políticos hacían hace 100 años (que él tanto criticaba), hoy hacen lo mismo y peor y la caravana continua.

    Desacuerdo con tus palabras: “los intereses de los niños”. La expresión es muy infeliz, porque los intereses pueden ser confundidos (y muchos padres la entienden así) con la volición del niño. No faltaba más que los niños decidieran en que consisten sus intereses…

    Sobre los sueños: me he expresado mal. Claro que debemos guiarnos por nuestros sueños y por las utopías, porque constituyen la buena alimentación para las ideas. Pero estar siempre en las nubes es peligroso a causa de la queda vertical. No todos somos brujas que sepan flotar en el aire.

    Un cordial saludo

  27. Jordi:

    Muchísimas gracias por la contestación Elsa. Es “emocionalmente muy gratificante” que seas tan accesible a la gente y que contestes de forma personalizada. De verdad muchas gracias. Nada más que por eso, hoy me he comprado tu nuevo libro (jaja…), y también “Inteligencia emocional infantil y juvenil” en el que también has colaborado y que me ha parecido interesante de cara a esa práctica que quiero hacer con mis sobrinos…
    Muchas gracias.

    Jordi M. C. jandco20@hotmail.com

  28. Ángel Sebastián:

    Pienso que las emociones no se enseñan, en el sentido tradicional que empleamos este verbo en las escuelas; pienso que los maestros y maestras deben enseñar (=mostrar) sus emociones en las relaciones diarias con sus alumnos. Es así que las emociones se aprenden, aunque expresado de esta forma tan impersonal parezca un tanto deshumanizado. Es un proceso de construcción, de-construcción, re-construcción personal en un entorno social. Una emoción, si es algo, no debe ser otra cosa que un acto comunicativo primario, primero y, en cierto modo, primitivo. La base de las relaciones humanas. Es, a mi modo de ver, el elemento primero y génesis del conocimiento. Es la argamasa de los procesos cognitivos de orden superior.

  29. agustin fernandez del castillo suardiaz:

    hola a todos,

    Creo que es muy bueno dar mucha distancia a los temas para que quepamos todos y todos, nos veamos integrados en ese movimiento conjunto de crecimiento colectivo.

    Si situamos la codicia del ser humano, en el peldaño más bajo de la escalera, pues ya conocemos todos nuestra codicia colectiva y la estamos sufriendo en esta crísis.

    Si vemos como tenemos olvidado al tercer mundo, pues ya conocemos nuestra insensibilidad e irracionalidad que no la sufrimos en primeras carnes, porque alguien nos ha hecho mirar primero a la Luna y luego a Marte.

    En los últimos 25 años, toda la sexualidad ya ha salido del armario. Veréis que vamos subiendo para arriba y estamos delante de nuestros genitales cuestionándonos que hay que hacer para seguir subiendo.

    Lo que toca es las emociones. Ordenarlas, entenderlas, transformar visceralidad en emocionalidad positiva etc. etc. ¿ Y todo esto, adonde apunta? A una vez desbrozado lo anterior, ir a la conquista del sentimiento y después, como bien creo intuir apunta Angel Sebastian, ir a los procesos cognitivos de orden superior.

    Para estar a salvo de la agresividad de nuestras sociedad, el individuo construye el sentimiento de lo mío. Un sentimiento pequeño que solo mira por lo MIO. Todo eso, tienen consecuencias en la amplitud con que nos vivimos y ese calor excesivo en el vientre y las entretelas DE LO MIO, hay que clarearlo y canalizarlo hacia arriba.

  30. ESTEBAN CLAVER:

    es una maravilla el contenido de tu libro, gracias de toda la humanida-

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