Esta semana escribe en el blog el psicólogo y director del Institut Gestalt de Barcelona, Joan Garriga. Como terapeuta o “ayudador”, como él mismo se define él a veces- una palabra que tan bien describe a todos aquellos que trabajan por ayudar a los demás en sus procesos de cambio y de crecimiento-, y como escritor, Joan expresa magníficamente las facetas del dolor y de las dificultades y sugiere maneras de superarlos de una forma directa y sabia.
Elsa Punset
***
Un estupendo regalo que recibí estas fiestas fue un libro: “Leonard Cohen. Un buscador de la verdad”. En él descubrí un poema tan bello y sencillo como pleno de sabiduría. Nos transmite horizontes de conciencia y de vida difíciles de aprehender en un lenguaje más discursivo. Ahí va:
Los pájaros cantaron
al hacerse de día.
“Empieza de nuevo”,
oí que decían.
No pierdas el tiempo
Pensando en lo que ya pasó
O en lo que aún no ha pasado.
Tañe las campanas que aún pueden repicar,
Olvídate de tu ofrecimiento perfecto;
Todo tiene una grieta:
Así es como entra la luz.

(Imagen: Rise Like The Sun, de Latyrx, usuario de Flickr.)
Aprendo que para vivir una vida gozosa y plena ayuda mantenerse en la esperanza de lo posible ahora, en el valor de empezar de nuevo a cada momento, en tañer las campanas que pueden repicar en lugar de empecinarse en las que no, en amar lo imperfecto porque es la naturaleza de lo humano y de lo real y poner en cuestión los ideales internos de lo perfecto o “cómo creemos que deberían de ser las cosas”. Y por último la joya más luminosa del poema: es a través de nuestras grietas, o defectos o heridas por llamarlo con claridad, que potencial y paradójicamente podemos crecer más y más en luz y sabiduría. Sólo requiere nuestra disposición a abrir el corazón y sostener los tránsitos emocionales que correspondan.
Joan Garriga




19 enero 2010 a las 2:04 pm
Me encanta esta imagen: es por las grietas, o como clarifica Joan por los “defectos o heridas”, por las que entra la luz. Me recuerda las palabras de Philippe Starck, el diseñador, que decía: “No sé de dónde vienen mis ideas. Incluso para mi es un misterio. En la vida diara soy muy torpe. No soy divertido o interesante, hasta podría decir que mi conciencia es vulgar. Pero me mueve un inconsciente sofisticado y poderoso. Yo lo soy todo por mi inconsciente.”
Somos un conjunto de luz y oscuridad, y ambas energías se alimentan entre sí. Es difícil intentar vivir al margen de una u otra. Esa sería una buena razón para no rechazar de plano, como tendemos a hacer en nuestra sociedad, ni la imperfección ni el sufrimiento.
19 enero 2010 a las 4:55 pm
La sensibilidad de Joan Garriga invita a la reflexión del poema-hallazgo de Cohen , las grietas ya están , no hay que abrirlas , hay que mirarlas y ver que se esconde detrás , nos anuncian , son oportunidades para tomar conciencia y transformar el sufrimiento, ( que no es imperfección ) en sentido , en claridad .
19 enero 2010 a las 10:34 pm
Me gustaría alguna pista, si dicen que el sufrimiento es útil, de cómo y cuando es útil. gracias
19 enero 2010 a las 11:54 pm
Es tal la fuerza que solemos poner en pegarnos a lo de fuera, que esa misma fuerza es la resistencia a que podamos dejar que las grietas nos hablen. La respiración consciente, nos ayuda a aflojar y a sentir nuestros huecos.
El sufrimiento, como el fracaso, no tiene que ser útil. Simplemente es esencial para madurar.
La mente, se las vale sola para estar todo el día buscando alegrías. Menos mal que hay tristezas, fracasos y sufrimientos pues ellos, nos acercan a los que están todo el día en ellos; muchas veces, por nuestras excesivas alegrías a volar más lejos de la cuenta y olvidarnos de la casa por barrer, alimentar y curar.
20 enero 2010 a las 9:39 am
Agustín, me han encantado tus palabras. El sufrimiento no tiene por qué ser útil, efectivamente, pero como tú bien dices nos puede ayudar, entre otras cosas, a generar empatía y compasión con el dolor de los demás. Y eso en sí mismo resulta útil para todos, porque el afecto de los demás es lo que pone en marcha la capacidad humana para superar obstáculos.
Recomiendo en este sentido el trabajo del psiquiatra francés Boris Cyrulnik sobre resiliencia- ofrece muchos ejemplos para ilustrar cómo el simple afecto de una persona puede poner en marcha la resiliencia en los demás. El poder de una persona para ayudar a otra es impresionante. ¡Un abrazo a todos, sobre todo si están tristes! Elsa
20 enero 2010 a las 5:23 pm
El sufrimiento ayuda….cuando ya ha pasado. Así, llegas a ser capaz de decir a los demás cuando está lloviendo, ¿ y qué importa si llueve o hace sol?? , y que miren la lluvia de otra manera, aprendes a dar las gracias cada día que te levantas sólo por éso, por levantarte, te enseñas a ti misma a animar a alguien que está triste porque tú has aprendido a no estarlo.
Depende todo de cambiar el “chip”,a veces, desgraciadamente, por un sufrimiento continuo,que te ahoga y del que crees que no vas a salir nunca. Pero sales. Claro que sales.Y cómo de fortalezida.
Sólo hay que ser fuertes, y lo somos,no sabéis cuánto, yo no lo sabía hasta que alguien me lo dijo por primera vez a los 38 años , y ahora es lo que más suena en mi cabeza, y éso hace que pueda con todo a mis 40.
20 enero 2010 a las 6:35 pm
La imagen es preciosa y estoy de acuerdo con Agustín. Lo màs importante es vivir el día co todo lo que conlleva, pero jamás hay que pensar en lo que hubiera podido se si tal y tal………….. porque eso mismo no te deja ver tus grietas y no vives a tope lo presente. El poema de Leonard Cohen me ha encantado.
Y que verdad que los sufrimientos nos hacen ser más fuertes y tener mucha más empatía para uno mismo y para los que nos rodean.
Yo con el paso de los años lo he ido consiguiendo por causas muy duras en mi vida, pero que cuando me he recuperado físicamente o otras veces pscológicamente, he cambiado para mejor y soy una persona muy felíz.
Siempre hay que mirar hacia adelante.
20 enero 2010 a las 7:04 pm
Que dificil es hacer positiva una mala experiencia, en la teoria entiendo que hay que sacar y aprender de todo y que hay que saber canalizar las malas emociones para sacar algo bueno, pero admirado Eduard que dificil…
20 enero 2010 a las 7:10 pm
A mis 38 también, Mónica, alguien me dijo que podía cambiar el chip. Y a los 38, tras mucho acumulado me lancé a hacerlo. Lo mejor que he hecho en mi vida. Además de mis hijos.
20 enero 2010 a las 7:43 pm
De las pequeñas grietas que todos tenemos,por donde entra la luz,es donde debemos centrarnos,saber porque estan allí y valorar si nos conviene que sigan abiertas,ó es mejor cerrarlas.Con la ayuda de la luz,nos será más facil,sin duda,pero sino con la fuerza de uno mismo tambien lo podremos conseguir.
Mucho ánimo a todos.
20 enero 2010 a las 7:45 pm
Hola. Me ha gustado mucho la metáfora final del poema. Con esas bellas palabras expresa muy bien la idea sobre el crecimiento personal y la resiliencia.
Hace poco he publicado un post en mi blog, precisamente, titulado ” La resiliencia y el crecimiento personal”. Me he permitido actualizarlo, incluyendo un enlace hacia este artículo.
http://conruedasyaloloco.wordpress.com/2010/01/09/la-resiliencia-y-el-crecimiento-personal/
Un afectuoso saludo
20 enero 2010 a las 8:37 pm
Sin ruedas, me ha encantado tu post. Gracias por compartirlo, pues no conocía el término “resiliencia”.
Un abrazo desde Sevilla.
Víctor
20 enero 2010 a las 8:52 pm
“lo imperfecto porque es la naturaleza de lo humano y de lo real”
No creo en esta afirmación.
Lo real es perfecto y el humano también. Es nuestra visión de las sombras en la caverna las que nos hacen creer lo contrario. Es una cuestión cultural y conductual, si reconocemos que hay cosas que se nos escapan y que lo real y el ser humano son perfectos, estaremos en paz con el universo.
Otra cosa son las condiciones generadas por los humanos, pero esa es otra historia…
20 enero 2010 a las 8:55 pm
Todo me gusta, el poema, lo que leo de todos… pero estas dos frases se me quedan grabadas como esenciales:
*el afecto de los demás es lo que pone en marcha la capacidad humana para superar obstáculos*
*el sufrimiento, como el fracaso, no tiene que ser útil, pero sí esencial para madurar*
gracias !!
20 enero 2010 a las 9:35 pm
Me permito un pequeño apunte, tangencial al tema del artículo, pero que posiblemente le resulte interesante a algunos lectores: el poema en cuestión (del que aquí se reproducen únicamente los primeros versos) se titula “Anthem”, (“Himno”). El propio Leonard Cohen le puso música y lo incluyó en su disco “The Future” (1992), además de en algún recopilatorio.
En YouTube se puede encontrar una versión en directo grabada en el festival de Glastonbury en 2008, con un Cohen tan excepcional como siempre: http://www.youtube.com/watch?v=BvcX5RMBwbk
20 enero 2010 a las 10:11 pm
Una grieta, en un objeto es una imperfección….conocer nuestra grietas…nos permiten ver la luz.
Felicidades, por la metáfora.
20 enero 2010 a las 10:40 pm
Me ha gustado mucho. El poema y los comentarios.
Yo he sufrido…
Realmente con el tiempo el sufrimiento se ve de una manera diferente,
pero en su momento es muy dificil vivir con el.
Creo que lo mejor que podemos hacer en la vida es ayudar a los demas.
Y no juzgar a nadie, es dificil.pero poco a poco.
Para todas las personas que estan pasando por una mala situacion. FUERZA…
21 enero 2010 a las 2:04 am
El hombre por su condiciòn humana es imperfecto. Cada grieta, sea percibida por uno mismo o por el otro porìa ser una oportunidad enorme para encontrarse asì mimo o bien, para encontrarse con ese otro y buscar su perfecciòn, en la medida en que se busque superar cada obstàculo, cada problema, cada preocupaciòn que nos impida llegar mas alto.
Como lo afirma Humberto Maturana, muichos de los males del cuerpo y del alma podrìan curarse aplicando la biologìa del amor, por eso me identifico con Elsa Punset. Ël afecto, el amor, la voz de aliento en el momento preciso, la compañìa que se pueda ofrecer a quien requiera de ésto aliviarìa muchas penas, muchos dolores, muchas emociones negativas generadoras de grandes consecuencias.
21 enero 2010 a las 3:58 am
donde duele inspira…
21 enero 2010 a las 3:59 am
donde duele inspira
21 enero 2010 a las 9:48 am
Sabes por una parte creo que es verdad, y yo del sufrimiento he aprendido mucho, a lo mas importante salir de él. Pero veo a gente que no logra salir de él. Y tambien a gente que lo que yo he tenido que aprender sufriendo a ellos no les cuesta nada es algo que fluye por su buena educación y la verdad confio mas en su aprendizaje que en el mio.
Porque si todos hemos aprendido mucho del sufrimiento por que educamos a los niños a que no lo hagan o a salir de él?
21 enero 2010 a las 11:03 am
Subrayo el valor de empezar de nuevo en cada momento, gracias y con la ayuda de aprender de nuestras grietas, errores o defectos los cuales, al mirarlos de cerca en nuestro pasaje por el sufrimiento… nos permite corregir del aprendizaje adquirido,avanzar, ser mejor personas, sentirnos más serenos, darnos claridad en nuestro camino. Os animo a poner ilusión en perseguir vuestros sueños, no importa “atrás” lo importante es: ” El valor de empezar de nuevo en cada momento”.
Eva
21 enero 2010 a las 11:24 am
No sabeis cómo he disfrutado leyendo vuestros pensamientos. No esperemos a que las grietas sean demasiado profundas para cambiarnos el chip; hace menos de un año me diagnosticaron un cáncer del que me encuentro recuperada después de un duro tratamiento, fue necesario eso para ponerme las pilas: empecé a trabajar con niños, hice un curso de 400 horas, ahora preparo unas oposiciones para educación secundaria…. De veras, no espereis. La vida es lo que nos sucede en el ahora
21 enero 2010 a las 12:18 pm
Desde el momento que estoy aceptando mi grieta, y ya no lucho para taparla, me he relajado y ya no le temo. Me parece mucho mas fácil.
21 enero 2010 a las 12:36 pm
Las líneas de nuestro rostro cuentan nuestra historia, así como las “grietas” de nuestras vidas hablan de nuestros aprendizajes… Las situaciones adversas se presentan en nuestra vida sin pedirnos permiso y está en nuestra mano elegir una de las formas posibles de afrontarlas e incluso no afrontarlas o negarlas. Cuando reflexiono sobre mi manera de ser, de estar y de actuar, observo estas situaciones aparentemente más adversas y me pregunto qué aprendí de ellas, que habilidades y competencias (incluso emocionales) me ayudaron a desarrollar… Os aseguro que es una técnica que funciona. Al ver todo lo aprendido te das cuenta de que esa manía -tan nuestra- de adjetivar en negativo ese tipo de experiencias no acaba de ser correcto. No son ni negativas, por aquello de que pueden costarnos y hacernos sufrir, ni positivas… son y punto y, como todo aquello que es, debemos/podemos afrontarlas con mayor energía si las vemos como oportunidades para el entreno de nuevas habilidades o mejora de las que ya tenemos…
Disculpad el rollazo, plis. Un abrazo a todos y felicidades por los comentarios.
21 enero 2010 a las 12:54 pm
¡Hola a todos! Al hilo de vuestros comentarios, me estoy acordando de Richard Wiseman, el catedrático británico para la comprensión pública de la psicología, que explica que para superar la ira, según muestran los estudios, no sirve apalear un viejo coche o un acto similar- sino que hay que preguntarse “¿qué he aprendido yo de esto?”- me pregunto si eso no podría aplicarse también a la superación del sufrimiento. Joan Garriga insiste muy convincentemente, en sus libros y artículos, en esa necesidad de abrirse al dolor, de no resistencia ante lo que la vida trae.
Y por último, hay un comentario que plantea que por qué no enseñamos a los niños a enfrentarse al sufrimiento. ¡Ójala! Les resultaría bastante más util que esta estrategia escapista absurda que consiste en enseñar a los niños a distraerse con cualquier cosa cuando la vida les duele. ¡Un abrazo a todos!
21 enero 2010 a las 1:28 pm
Después de seguir un tiempo el blog de eduard y ahora este, he aprendido una cosa !Que dificil es hablar de emociones con el lenguaje! supongo que para los expertos esto es mas facil pero para mi, es muy dificil .
Lo que mas me gusta de estos dos blogs es la gente que es muy generosa y por supuesto los creadores, gracias!
21 enero 2010 a las 4:00 pm
Me ha encanto leeros la verdad nada de esto tiene desperdicio: el poema, la foto muy buena…etc
Elena me ha encantado leerte porque esa es la energía y las ganas de vivir que todos deberíamos poner siempre, pero claro muchos nos damos cuenta ante circunstancias como tu enfermedad. Me alegro que estés recuperada y con esas ganas de vivir y hacer.
Lourdes Tebe: De rollazo para nada me ha gustado mucho tu post, porque tienes mucha razón en las experiencias negativas siempre buscamos un porqué o un culpable pero como tu dices a veces son y punto.
Cuantas cosas que decir a veces pero sin saber cómo, como dice: ameba.
Si no hubiese grietas no sabríamos apreciar esas épocas de luz. Cuantas veces nos pasa que intentamos ayudar a alguien por nuestras experiencias vividas u oídas y al final han acabado atacándonos a nosotros por nuestra manera de actuar en ciertos momentos.
Yo pienso que sí cada uno tuviéramos que mirarnos a nosotros mismos para poder opinar, nadie lo podríamos hacer. Yo como dice Lourdes intento psicoanalizarme por así decirlo a veces, mi manera de ser, actuar, como ayudarme, que me gustaría cambiar para mi bien o como ayudar a los demás. Pero claro, nosotros convivimos con nosotros mismos, pero que difícil es ayudar a veces a los demás e intentar hacerles ver las cosas.
Y yo creo que el sufrimiento es una etapa más, que a veces se alarga más de lo deseado que otras, pero no es reconfortante cuando ya lo pasaste, ver que ahora estás bien, a veces nos centramos mucho en el pasado y el pasado por algo se llama así para dejarlo atrás, y no darle más vueltas de las que ya se le dieron en su momento y otras en el futuro, porque ciertas cosas del futuro podrán ser controladas, pero otras…Uno tiene que centrarse en el presente, y realmente quitarle importancia dentro de lo que se pueda a los problemas, o ver como solucionarlos, porque si nos quejamos pero no hacemos nada por solucionarnos estamos en un bucle negativo. Y disfrutar más de las cosas buenas, nuestras familias, nuestras amistades, de las pequeñas cosas, un día soleado, un paseo por la playa, un olor, tu comida favorita, un dibujo de tus hijos, una canción que te guste. Al fin y al cabo pienso que esta vida es muy corta como para desperdiciarla, tenemos que encontrar la forma de sentirnos mejor con nosotros mismo y con los demás.
Gracias por leerme y un placer leeros.
21 enero 2010 a las 4:25 pm
el dia comienza con ese amanecer bello que nos invita a vivir , pero ese amanecer esta ahi delante de nuestros ojos , pero no dentro de nuestro corazon, tenemos vacios dificiles de llenar , si nos detenemos en el tiempo y miramos hacia atras sentiremos que es mas lo que penamos que mismo lo que somos felices…quisiera abrir una ventana y que por esa grieta entrara el sol y calentara mi alma vacia, aun asi quiero luchar , vivir ,reir…felicito a cada uno que integra este espacio y los que escriben aqui, pero es tan dificil decir tus emociones y creo que nunca podre expresar lo que se siente cuando en el mundo hay tantos niños y seres padeciendo hambre,terror y desolacion ante todo eso mi dolor no es nada … un abrazo
21 enero 2010 a las 6:28 pm
Es que es tanto lo que las religiones a través de siglos y siglos nos han inculcado sobre el hecho de aceptar el sufrimiento, el dolor, no digamos la religión cristiana, que es normal que hoy día en esta sociedad hayamos rechazado todas esas concepciones por considerarlas apocalípticas, propias de la predestinación y también sospechosas de bastantes mentiras para seguir manteniendo el poder establecido que había.
Y realmente, tú lo dices Elsa, que las emociones negativas son más fáciles de ver, porque dejan una huella mayor y mucho más visible; y por eso yo veo muy bien cuando tú has hablado de manifestar de forma deliberada las emociones y los comportamientos positivos, porque esto es positivo, no solo para salud, porque nos levanta, sino para nuestro estado de ánimo.
El problema yo creo que está cuando de esas grietas no sale luz, porque no se puede, porque la realidad es limitada o porque la fuerza de la resiliencia y de la superación a veces es sobrehumana, no podemos alcanzarla. Y no sé qué decir.
Tú tienes un capítulo en tu libro que se titula “como ahuyentar la tristeza” y nos das algunas pautas, entre ellas, las de Richard Wiseman, incluso nos llegas a decir que las personas altruistas que se preocupan por el bien de los demás son más felices que las que solo buscan su autosatisfacción; y esto lo constatas por medio de estudios científicos.
Realmente es todo muy interesante, lo que estamos investigando ahora, yo no dejo de sorprenderme con todo lo que aprendo aquí contigo.
Yo no sé cómo podríamos llamar a esta nueva corriente porque desde luego no es un puro hedonismo, ni tampoco un rudo estoiscismo, no, no lo veo así; yo antes te había comentado que el querer el sufrimiento y el padecimiento se puede querer porque lo asimilábamos a felicidad, goce o placer; mientras que el dolor era la afección que venía después cuando se deja de sufrir y de padecer, porque entonces adviene hacedía, tedio vital, hastío, y esto realmente es lo que produce dolor.
Es decir, si vemos un sufrimiento fructífero lo aceptamos como un goce, pero si nos lleva al vacío y a la nada, es la muerte del alma, creo que estamos jugando en una realidad muy difícil, y hay que ser un gran experto en emociones, yo creo, ¿no?
Yo creo que el drama de nuestra condición histórica es que se hayan disociados el sujeto pasional y el sujeto social.
El otro día le decía a un amigo, y lo digo aquí con el respeto que se merece este director de cine, vean el cine de Berlanga, por favor, vean donde la intimidad y la vida social, todo se conoce, de esta forma uno se conoce paradójicamente mejor a sí mismo, y se acepta mejor a sí mismo, y los demás nos aceptan mejor como somos, sólo es una sugerencia.
Gracias, como siempre, Elsa, muchos besitos!!!!
21 enero 2010 a las 7:27 pm
bellisimo conjunto de foto y escrito voy a meditar sobre esto gracias
22 enero 2010 a las 11:01 am
Como decia Victor Frankl ,
como dice Agustin ,
si no se encuentra sentido al sufrimiento , si no transformamos la dificultad en oportunidad , en experiencia , en esencia , el sufrimiento es inutil , es desaprovechar el regalo de la vida , es perderse , es acercarse al vacio existencial , vayamos sin miedo a las grietas y amemos tambien lo imperfecto .
22 enero 2010 a las 11:37 am
Alguien preguntaba por la utilidad del sufrimiento…
Pues no sé si es “útil” la palabra y menos referida al sufrimiento. Lo que sí creo es que el “dolor” es real y todo lo real necesita cuanto menos ser considerado…Creo que el sufrimiento es una mala elaboración del paso paso por el dolor. Hay cosas que inevitablemente duelen, si no hay aceptación de la realidad que te presenta, entonces se sufre.
22 enero 2010 a las 10:35 pm
Una grieta, si se ve desde afuera, es un aviso: algo se está rompiendo …algo se está abriendo… y el halo de luz simboliza que detrás de esa rotura algo brilla, algo quiere nacer o se quiere liberar. Cuando sufrimos solo vemos la grieta, no vemos la luz. Nos cegamos. Solo vemos el dolor que nos pone furiosos y nos estancamos ahí en un círculo vicioso…en un callejón al que nosotros mismos hemos vetado la salida. Para muchos o tal vez deba decir: para todos es incompresible el sufrimiento. Sin embargo, las cosas suceden y cuando no las podemos evitar, sin privarnos del derecho de sufrir, pues lo tenemos, lo que hay es que no privarse del derecho a dejar de sufrir. Y es esto último lo que significa la luz…
22 enero 2010 a las 10:52 pm
Respondiendo a la pregunta de ¿qué se aprende del dolor? Pues sufrir nos da dos opciones, como la mayoría de las cosas: una positiva y otra negativa. La positiva es la aceptación. Cuando aceptamos, reconocemos que las cosas pasaron así y no como nos hubiera gustado que pasaran, lo que conlleva a una exquisita sensación de entrega, de humildad… de amor, porque aceptando trasciendes, pasas la página y eso es liberador por un lado y estimulante por otro. Pasar página es querer saber más de nuestra propia historia : ¡el libro continúa!
La opción negativa es la rebelión: me rebelo porque no acepto lo que ha pasado, con lo que crece un sentimiento de rabia y de autocompasión, que sólo puede terminar en el momento que aceptemos los hechos que nos han maltratado, porque los hechos son los hechos, aunque no nos gusten. Por eso sufrir enseña, porque aprender a aceptar, es aprender a trascender y eso nos permite continuar nuestros caminos con una mente sana y un corazón abierto y libre de emociones negativas. Mientras estamos en este mundo, tenemos un compromiso : vivir…sino ¿para qué existimos?
22 enero 2010 a las 10:59 pm
Quería agregar, que el dolor también enseña por la vía rápida, porque nos da una bofetada para recordarnos que no somos los únicos y que el de al lado, ese al que posiblemente habíamos subestimado, también existe y nuestra burbuja egocéntrica dentro de la que creímos ser inmunes, estalla para mostrarnos una realidad que deja de ser ajena. El dolor de otros el mismo de todos… el dolor es uno y une…sobre todo nos une a un ser desconocido que había estado aislado en esa burbuja: nuestra propia persona.
22 enero 2010 a las 11:54 pm
¿Qué es el ahora, ahora?, Que se puede aprender del ahora si hacen falta diez especialidades para poder entender su concepto, ¿cómo se puede empezar de nuevo en un bucle?, Alguien se molestó en arreglar las campanas que no sonaban y después repicaban, porque campanas eran, aunque fueran olvidadas.
Imperfecto es el humano que cataloga al humano como imperfecto, aunque catalogue después la perfección o imperfección, cuando todo es perfecto y en evolución.
La realidad es incomprendida por la creencia de lo que es, aunque no se conozca la realidad de lo que es en sí, solo su apariencia, o como dicen algunos ” poner en cuestión los ideales internos de lo perfecto o “cómo creemos que deberían de ser las cosas”.
¿Cómo va a ver alguien las grietas cuando cree que es luz?, ¿Cómo creceremos si nuestro pasado no comprendemos?.
¿Qué futuro tendremos si nuestro presente es simplemente el ahora?.
Disposición y transito, o eso dicen…
23 enero 2010 a las 12:43 am
el dolor te atraviesa y has de permitir que te atraviese, si no el dolor deviene sufrimiento
23 enero 2010 a las 10:41 am
Me estaba preguntando si la gravedad de la tierra afectará de alguna manera sobre nuestra mente, sobre nuestros pensamientos.
Es decir, si nos desplazásemos permanentemente a la Luna, o a Marte… ¿Influiría sobre nuestro pensar?, ¿Generaría algún cambio? Quiero decir, sobre una larga estancia, pasadas muchas generaciones, no en una corta estancia de algunos años en la ISS en gravedad cero. Creo que dada su escasa gravedad en comparación con nuestro planeta, ralentizaría progresivamente absolutamente todo e incluso creo que prolongaría la longevidad de nuestras vidas, lo que físicamente es totalmente contrario ya que la baja o nula gravedad afecta mucho a nuestro organismo en un principio, pero el cual es maravilloso evolucionando.
Es posible que me equivoque, y que no hiciera más que acortarlas. Aun así creo que es una cuestión más bien para el blog de Eduard, aunque las emociones y la inteligencia sean más desarrollados por aquí como tema principal.
¿Tendríamos más/menos tiempo para pensar o pensaríamos más deprisa/despacio?
Algo creemos tener claro por ahora, el Tiempo/Espacio ‘Existen’.
(Recordemos que hace poco se creía que el planeta Tierra era plano y el centro del Sistema Solar)
Que interesante entrada y comentarios, me inducen a la reflexión.
23 enero 2010 a las 7:34 pm
en primer lugar un gran saludo a todos los de este bloque , tambien quiero decirles que es muy lindo todo lo que escriben aqui… pienzo que es tan dificil saber equilibrar cada cosa dentro de nuestro pecho , cuando hay una revolucion de sentimientos que a veses son tan confusos que se nos nubla todo entendimiento, les puedo decir que mis grietas son tan profundas que atraviesan mi alma , mi corazon …mi ser , he sentido que llegaba al otro lado de la orilla y ahi el mismo vacio , pero de ahi sali pidiendo a dios fuerzas y siempre me he preguntado el porque he vivido tanto dolor si siempre trate de hacer y ser un buen caminante hoy aqui estoy de pie y con mis hijos criados …sigo en la lucha de cada dia …lo que nunca se me termino fue el amor incondicional y el agradecimiento por cada ser humano que camina conmigo este planeta , he descubierto que aunque el sufrimiento te seca , marchita , aun tengo mucho amor dentro de mi para brindar a mis amigos , a mi gente , he crecido tanto que hoy miro ese dolor como el aprendizaje mas valioso de mi vida …
23 enero 2010 a las 9:21 pm
Que difícil resulta caminar con la pesada carga del sufrimiento, sea cual sea su origen. Convivir cada día con la angustia y el dolor te obliga a dar pasos cortos, torpes e inseguros, como un preso arrastrando una pesada condena. Sueñas con la libertad, con encontrar un lugar más allá de cualquier frontera, desde donde poder disfrutar de toda la belleza que nos brinda la vida. Pero para poder alcanzar ese destino hay que vencer a tu peor enemigo, tu carcelero implacable, que no es otro que tu propio miedo, transformado en infinidad de obstáculos que frenan cualquier intento de fuga. No hay peor condena que sentirse preso de uno mismo, pero afortunadamente existen grietas por las que se filtran la esperanza y la ilusión que un día perdimos. Cuando por fin decides romper las cadenas te vuelves de nuevo ágil y puedes correr sin mirar atrás.
Vale la pena intentarlo con todas tus fuerzas, y alcanzar el indulto que te conceda la libertad.
23 enero 2010 a las 9:53 pm
Mi hija murió hace tres años. Por la grieta que ese hecho dejó en mi alma, no entra ninguna luz, más bien se escapa….Ella era la luz.
Lucho por encontrar sentido a la vida desde ese momento, y no me queda más remedio porque tengo otros dos hijos que me necesitan y me dan fuerza, y para ello me ayuda la comprensión de mis seres queridos, de mi terapeuta, he aprendido lecciones valiosísimas, pero la verdad es que yo prefería la engañosa perfección de mi ignorancia.
26 enero 2010 a las 9:32 pm
Mi abuela, que era una mujer sabia, decía: ” Que no te pase todo lo que eres capaz de aguantar”. Y es que los seres humanos somos capaces de sufrir y seguir viviendo. Cuando el dolor se suaviza si podemos alejarnos de él podemos madurar y con suerte lograr un rayo de felicidad. Cuando somos muy jovenes el sufrimiento nos hace pensar que no podremos superar lo que nos pasa, pero seguimos y seguimos nuestro camino y crecer nos ayuda a aprovechar esas situaciones para hacernos mejores o por lo menos mas sabios.
26 enero 2010 a las 11:55 pm
Para Verónica. Cualquier cosa que te diga no te va a devolver a tu hija. Tan sólo decir que tras esta vida de sufrimiento hay algo que lo compensa todo y no tiene comparación con nada de este mundo tan cruel en la mayoría de ocasiones. Tu misma eres una LUZ que alumbra a tus otros 2 hijos. No dejes que se apague NUNCA.
1 febrero 2010 a las 9:18 pm
queridos lectores que bello es llegar a esta pagina y leer tantas cosas bellas , profundas , dolorosas , pero con corazon sobre la mesa, felicitaciones a todos , y bueno seguiremos en esa lucha insesante de querer llegar alguna parte buscando la paz, el amor incondicional del ser humano , el perdon, a veses me imagino que el corazn se nos parte en mil pedazos y luego poco a poco volvemos a creer , a amar , pero las grietas quedan ahi , por ellas entran pequeños rayitos de sol …somos como un bebe aprendiendo a caminar , a reir, soñar … miramos otra vez ese horizonte con ganas de cruzarlo , miro el cielo , esa luna llena y en mi pecho ya no entra tanta emocion y me doy cuenta que si quiero seguir en este palneta aunque duela y pido a dios toda su bendicion….
5 febrero 2010 a las 12:11 pm
Hola a todos,
quisiera compartir con vosotros lo que me ha sugerido el poema, y es…esperanza, caridad. Para mí amar nuestras grietas, nuestras sombras, abrazarlas, supone amar nuestros miedos, ofrecerles un espacio donde puedan aflorar, amar y amarnos sin condiciones, sin esperar nada, sin tener que demostrar nada, amar por el hecho de vivir, de respirar, vivir agradecido. ¿Y si la vida fuera una especie de bien en usufructo, un regalo cuyo fin desconocemos?.
24 febrero 2010 a las 7:44 pm
Muchas gracias por las aportaciones tan verdadera que habeis escrito. A veces cuesta controlar la rabia, la ira…y esto no nos permite ver mas alla,quizas un poco de sufrimiento ayuda a tomar mas conciencia del aqui y ahora, que es lo que tenemos, en vez de vivir en el pasado o en el futuro.
31 marzo 2010 a las 11:36 am
[...] Inteligencia Emocional: La grieta por donde entra la luz. [...]
9 septiembre 2010 a las 6:20 pm
Creo y siento que cuando se produce el cambio en tí, necesario para que entre la luz, no te cabe la más mínima duda de que está ocurriendo y no dedicas excesivo tiempo en describir el proceso, sólo lo vives. Es otra realidad, que coexistía contigo pero que no lograbas alcanzar. Una vez el cambio se inicia ya nadie lo puede parar y aunque lo creas olvidado, tu cuerpo te habla y te dice que nada ya será igual, te recuerda que eres “renacida” y en esa nueva realidad, todo cabe, siempre que tú quieras.