Autor: JOSÉ LUIS MOLINO 13 enero 2012

Después de leer el articulo de mis compañeras enfermeras, «El arte de cuidar», publicado en este blog el 8 de junio del 2011, en torno a la humanización del cuidar, he recordado el verano que he pasado, no en el hospital La Fraternidad en Chinguetti (Mauritania), donde colaboro habitualmente, sino en un cercano hospital de enfermos crónicos en mi ciudad.

Trabajaba durante las noches y el primer día, cuando entré en una planta de 96 pacientes de enfermedades crónicas, degenerativas, terminales y abandonados (así los clasifico yo, ya que son pacientes en su sano juicio pero con dependencia física, al cuidado de otros), empecé a ver a todos los pacientes, unos acompañados por un familiar (los menos), otros con cuidadores contratados (culpabilidad) y la mayoría solos, escuchaba interiormente gritos de dolor, desesperanza, rechazo, ira, cansancio, tristeza, abandono, resignación, miedo y mucha soledad.

Entonces me acordé de Elsa, de las veces que hemos hablado de la necesidad inculcar a mis alumnos de enfermería la humanización del cuidado desde la gestión de las emociones; recordé también la planta de oncológicos en la que trabajé en Madrid, donde las distintas emociones se llevaban con una paz interior, tanto por parte de los pacientes como de los profesionales; recordé mi hospital de Mauritania donde los pacientes, con urgentes necesidades básicas sin resolver, encuentran sin embargo un apoyo emocional en la familia y en la tribu que les ayuda a sobrevivir. Tantas inquietudes he tenido por el cuidado, con una mirada tan abierta y lejana, que estaba ciego en la cercanía.

Captura del capítulo de Redes «La ciencia de la compasión» (imagen: Grupo Punset Producciones).

Y me pregunté, ¿qué está pasando con nuestros mayores y nuestros enfermos crónicos?¿Por qué nuestra sociedad parece tan deshumanizada, a pesar de que tiene un mayor nivel de conocimientos, unas necesidades básicas en general cubiertas y unas leyes que defienden los derechos humanos? Para que el individuo envejezca y muera dignamente, necesitamos que nuestra sociedad sea digna en su conjunto.

Aunque hay muchos factores que influyen en esta situación, desde mi experiencia percibo como agravantes el mantenimiento de la familia nuclear, que conlleva, a diferencia de las familias más amplias, la falta de vínculos con los mayores en la etapa adulta; la pérdida de autoridad en los roles en el núcleo familiar (emerge la autoridad filial en vez de autoridad parental), una falta de liderazgo sólido en el ámbito docente y como consecuencia, más adelante, un conflicto con la autoridad en la vida laboral; el que durante el proceso del aprendizaje emocional y social en la juventud, se prioricen las nuevas tecnologías por encima del contacto directo; la falta de una sociedad más espiritual y menos materialista (que se refleja en la pérdida de estatus de los mayores cuando baja su valor productivo)…

Todo ello contribuye a que el futuro sea negro para los que son, y serán, personas mayores. Paradójicamente, creo que solo nos puede salvar esta temida y durísima crisis económica, que positivamente nos puede ayudar para que familias e individuos nos vinculemos más y nos cuidemos, desde el hambre y el amor.


39 Respuestas to “La necesidad de un cuidado más humano”

  1. Esther Rodriguez Fernández:

    No puedo estar mas de acuerdo.

  2. marta:

    Tras tener a mi padre varios meses ingresado en el hospital y afortunadamente dado de alta varios meses despues, esta dura experiencia, tambien me ayudó a enfocar las cosas de otra manera y a aprender. Las personas que reciben el cariño y cuidados de su familia se curan antes, primero se cura el alma y luego el cuerpo. El mejor regalo que se le puede ofrecer a un enfermo es el optimismo, la fuerza y planear con el las cosas que va a hacer cuando salga del hospital. Me asusto ver la cantidad de personas que estan totalmente solas, el grado de deshumanización e incluso crueldad de las personas encargadas profesionalmente de ayudar a los enfermos, en los que injustamente vierten sus propias fustracciones, aunque tambien me gusto comprobar que queda gente con corazon y valores. Personalmente creo q para dedicarse a esto hace falta humanidad, generosidad, paciencia, fortaleza y empatia a manos llenas, hoy es mi padre el q esta ahi pero mañana puede ser el tuyo….No me sirve la excusa “tu padre es un hombre mayor”, si lo es, pero tambien en un ser humano, fue un excelente padre y sigue siendolo, una persona buena, cariñosa y con corazón, al q la edad no le impide ni le inmuniza del dolor. Una persona muy activa y ahora dependiente pero con dignidad y cariño como el nos enseñó.

  3. Soledad:

    Me agrada, que un médico, muestre, que hay un medicamento muy poderoso, y al alcance de cualquiera, y es un cóctel: cariño, ternura, paciencia, respeto, amor. Una palabra cariñosa, puede hacer verdaderos milagros, una caricia, puede devolver la esperanza, un beso, es una transfusión de vida, simplemente,escuchar hace que le cambie el aspecto . Hemos perdido la facultad de administrarlo. Somos ignorante, ciegos, torpes, vivimos de espaldas a una realidad. Nos ciega, el dinero, la posición, el cúmulo de enseres. Nos olvidamos de lo humano, de compartir. No hay que ir muy lejos, el vecino, el cliente, el amigo, el portero,el tendero, el autobusero………. Seriamos más felices, y cambiaría la sociedad. Empecemos en casa, para coger esperiencia, y hacerlo mejor fuera.

    Un saludo !

  4. carolina:

    Yo, al igual que tú, también trabajo en un hospital….Ya de por si un hospital representa la miseria del ser humano, lo digo no por los pacientes, sino porque a mi juicio la enfermedad es una de las mayores miserias. Las personas cuando estamos enfermas somos todas iguales, no hay distinción de raza ni de clase social, por muchos hospitales de lujo que haya. Uno se encuentra enfermo, incapacitado, a merced de otros….y eso de ninguna de las maneras es soportable…..

    Pero más mísero, vil, no sé como definirlo es la deshumanización que existe en nuestra sociedad con las personas mayores…
    Muchas veces, cuando me ha tocado ver estampas denigrantes, me pregunto si realmente existen personas que obvian que ellos algún día envejecerán, eso en el mejor de los casos….No logro comprender como tratándose, para mayor agravio, de un familiar, alguien que probablemente te haya ayudado antaño, te haya dado su cariño, haya hipotecado altruístamente su vida por los suyos…puede ser hoy un estorbo, un ser al que no se le tiene en cuenta sus necesidades básicas como es el calor humano, la atención, el cariño, el que le escuchen, le respeten, le den esos últimos días de vida lo más digna posible….

    ¿Cómo hacer una sociedad más concienciada con la tercera edad? La verdad es que no lo sé. Lo único que tengo claro es la importancia que tiene en este campo, como en todos, la educación que recibas en casa…

    Es una verdadera lástima, se te parte el alma cuando piensas que ese sr o sra que ahora está postrado en una cama sin nadie que le visite y le atienda, en su día fue, probablemente, un padre o una madre entregados con su familia…

    Para despedirme, solo esperar que la sociedad recapacite a la hora de tratar a sus mayores.

  5. maria:

    Me encanta que se traten de estos temas, a ver si de una vez por todas la gente empieza a ser más humana. Estoy cansada de ver como a los pacientes se les trata como objetos, ni siquiera hay una palabra de aliento para ellos cuando lloran. Soy enfermera en una residencia de mayores y vivo cada día este trato deshumanizado, cuando la prioridad seamos nosotros y no sus necesidades seguirá ocurrriendo. Existe una falta de sensibilidad que no puedo entender…pienso que quien no tiene vocación por este trabajo tan bonito no merece desempeñarlo.Me ha gustado mucho el artículo.

  6. Mónica C.:

    Totalmente de acuerdo con tu articulo, vivimos en una sociedad que, desgraciadamente, valora mas la productividad que los valores humanos. Quizás,como dices, esta crisis económica que sufrimos, sea una oportunidad de cambio, que espero que sepamos aprovechar, y recuperemos esos vínculos que desgraciadamente hemos olvidado. Gracias por tu aportación.

  7. Charo Niño del Pecho:

    El articulo me ha conmovido profundamente.
    Por un lado porque habré en mi una herida de vida, mi madre fue uno de esos pacientes desahuciados pero tubo la suerte de estar rodeada de su familia. Recuerdo perfectamente la cara, la mirada de otros compañeros de enfermedad que estaban solos y recuerdo también la frialdad de muchas personas prefiero no nombrar a nadie por respeto pero supongo que se lo pueden imaginar.
    Años después tuve a mi hija, hay comenzó mi búsqueda es bien sabido por todos que los niños no tienen manual de instrucciones, bueno pues desde mi punto de vista eso es mentira, lo traen, es decir solo hay que escuchar nuestro interior hacer caso a nuestro instinto, para mi hay comienza la inteligencia emocional.
    Desde el primer minuto mi bebe y yo nos pegamos como solo la naturaleza sabe hacerlo, criando con apego y amor les aseguro que esos bebes se convierten en adultos compasivos, empáticos, humanos en su máxima expresión.
    Ya lo dice Eduardo Punset “bebes dependientes adultos independientes”.
    Así que en mi humilde opinión hay que cuidar muy bien de nuestros bebes e intentar cubrir todas sus necesidades y huir de esas crianzas del desapego donde un bebe llora solo en una cuna alejada del lecho familiar, cuanto mejor era cuando todos dormían juntos en la misma cueva, hemos perdido la tribu y la soledad nos a atrapado.
    Abandonamos a nuestros bebes nada mas que nacen sin dar oportunidad a la madre naturaleza, después le exigimos tanto que cuando queremos ver los resultados hay están una humanidad deshumanizada.
    Perdonen si he herido la sensibilidad de alguien se puede criar de muchas maneras pero no permitan que nadie les diga que están mal criando por el simple echo de dar amor a sus hijos.
    Finalmente le doy la enhorabuena a D. José Luis Molino tanto por su articulo como por su generosidad con el planeta.

  8. Carmen Mª Francisco Riverol:

    Para mi las personas enfermas ya sea terminales o no son dignas de tener una buena humanización y ayudas desde medicas hasta todos los cuidados que necesiten, ya sea dependencia, o vinculos familiares.
    Se de lo que hablo pues estuve trabajando en ayuda a domicilio y se que la mayoría de los mayores están solos que son muy pocos los que reciben colaboración de los familiares; estoy intentando volver a trabajar con ellos pero a pesar de mi experiencia con personas en fase de asehimer y otras demencias por mi edad no lo consigo y quisiera ayudar pues para mi son personas que más amor necesitan.

  9. SARA:

    Me ha gustado mucho este artículo ya que es verdad que la sociedad actual, a veces, parece estar muy dormida ante algo tan importante que tendría que ocupar un primer lugar en nuestras vidas. Yo personalmente he vivido una experiencia con una persona enferma a la que me sentía( y sigo sintiendo) muy unida, mi abuelo materno. Él padeció una grave enfermedad que lo dejó postrado en una cama durante un tiempo y el cariño, afecto que le ofrecimos en familia fue lo que le ayudó a sobrellevar su enfermedad e incluso a mejorar su estado de ánimo y salud. Pero todos necesitamos afecto y ojalá que cada día esta humanidad, que parece decaer, se multiplique y vuelva a llenar los corazones. UN ABRAZO
    SARA

  10. Martha:

    Me agarda leer a un profesional de la salud preocupado por la deshumanizacion en la atencion de los pacientes.
    Comparto la preocupacion como profesional de la salud, como persona que vivio experiencias de cuidado de seres queridos y como persona adulta plausible de encontrarme en situacion de ser cuidada en un futuro.
    En mi experiencia me encontre en situacion donde la necedad medica priorizo la tecnologia en lugar del ojo clinico .este ultimo considero mucho mas efectivo y complementario de lla aparatologia en la deteccion de enfermedades y su diagnostico.
    Pertenezco a una geenracion donde la mirada del medico, la cercania corporal, el tocarlo lisa y llanamente, permitia mejorar el diagnostico , ademas de que el enfermo se sentia atendido.
    Cuando alguien esta enfermo lo que mas desea es que su medico este cerca…en todo sentido fisica y afectivamente. Actualmente no sucede en la mayoria de los casos. El medico diagnostica a distancia, no se acerca…el humano es una maquina? Y el medico un tecnico???
    Que paso con la formacion de los profesionales?
    Respecto de las familias muchos son los efectos de la economia que influyeron en la dispersion de las grupos familiares en busca de mejora economica, .cambio la organizacion familiar, ya no viven todos juntos, ni siquiera cerca…muchos emigraron a otros paises y solo se consuelan a distancia….
    Muchos tienen que trabajar arduamente, en lugar de estar con su ser querido enfermo, para poder pagar los altos costos de los planes de salud…..
    Nos vendieron una seguridad…que no es tal.
    Afortunadamente quedan algunos seres que remando contra la corriente impuesta medicos, enfermeras y parientes, intentan hacer algo diferente….sin embargo siin embargo quedan muchas vecs, quedan con la sensacion de derrota frente a un sistema de atencion que me atrevo a calificar como perverso.Y a un sistema de crianza sin responsables.
    Seria bueno que cada ser humano piense en el concepto de autoridad que es amiga de la sinceridad, el amor , la humildad, para ir puliendo el autoritarismo en la sociedad….
    Me alegra saber que otros se preocupan por estos temas, son esos otros de mi manada…de mi tribu …aunque no los conozca personalmente.Gracias.

  11. sara:

    Hola; yo soy Tecnico en Atencion-sociosanitario y la verdad que no he tenido mucha oportunidad de trabajar en el sector, pero lo poco que he hecho me hace sentir util, cuando trabajas con personas que te necesitan creces no solo a nivel profesional sino tambien a nivel personal.

    Hace poco estube cuidando una señora que vino de Alemania a morir aqui a la Isla de La Palma ( Islas Canarias) y es curioso como no sabiendo nada de español por medio de la mimica se esforzaba por hacercarce ami , yo en cambio tube que aprender Aleman , pero solo por sentir tu compañia y aprecio hacen lo que sea por llenar ese pequeñito vacio , me encanta …………..

  12. Elizabeth Loyola:

    Desgraciadamente el concepto de la familia ha cambiado a a pasos agigantados los últimos 20 años, ya no vemos ni el la televisión la familia formada por abuelos, padres hijos, ahora es padres, hijos, coche, muy mal está el mundo para relegar a nuestros viejos, porque ellos son la historia viviente, la experiencia, la sabiduría.

  13. Cristina:

    Creo que todo se reduce a educación; tanto la que le das a tus hijos como la tuya propia. Siempre una persona optimista y vital está rodeado de los suyos, esto es fijo. Tus hijos harán, en general, lo q les hayas enseñado a hacer, no solo con palabras sino con actitudes. Podemos echarle la culpa de la soledad y el abandono a todo lo que se quiera, pero finalmente no es más que pura imitación. Si das cariño lo recibes.

  14. Verónica:

    Sin querer ofender a nadie voy a dar mi opinión. No creo que sea falta de cultura, educación, etc., ya que he visto gente sin poseer esas cualidades que cuidan mucho más de sus padres, abuelos de los que poseen estas.
    Como he visto gente de muy pero muy buena posición y que exactamente por gozar de tal privilegio, prefieren mantener alejados a sus enfermos, o ancianos, etc.
    En términos generales, esto se reduce a la falta de amor y empatía hacia el que sufre. Y esto sólo puede provenir de una vida conectada a un ente espiritual. Yo veo que en los países desarrollados han y quieren enterrar a Dios (no hablamos de religión), y la falta de él ha hecho que el mundo poco a poco se vuelva frívolo.
    Lo siento si ofendo a alguien mencionando a Dios. Pero he querido dar mi idea.

  15. maria Dolores:

    Estoy totalmente de acuerdo con el articulo:
    Yo tuve a mi hermano ingresado en un Hospital de enfermos terminales,y pude darme cuenta de lo solas que están algunas personas,pues mi hermano se tiro bastantes meses hasta que falleció,y como yo iva bastante a menudo a verlo,tuve la oportunidad de conocer a algunos enfermos y me contaban que sus familiares venían muy poco a verlos.
    A mi lo que me daba mucha pena es que los enfermos gritaban y nadie les prestaba atención . Recuerdo una anciana que lloraba y gritaba ,cerca de la habitación que estaba mi hermano y yo no hacia mas que decir ¿Porque no le hacen caso? y una persona me respondió,se nota que no estas acostumbrada a esto,y yo le respondí nunca me acostumbraría a no atender a una persona que aparte de ser anciana esta enferma y sola, y me dio tanta pena que entre en su habitación para tranquilizarla, pero enseguida vinieron y me dijeron no se puede entrar en las habitaciones de los enfermos! yo le respondí pues es injusto que esta mujer nadie la atienda,y volví a oír la misma frase,si estuviese aquí ya se acostumbraría
    ya! Pienso que algunas personas no deberían de ser enfermeros o cuidadores,si no tienen verdadera vocación,humanidad ni sentimientos
    Yo siempre he tenido verdadero respeto por los Médicos sin fronteras esos si que se merecen Medallas.
    Un saludo.

  16. Maria Jesús Herranz:

    Respecto al artículo creo que depende de las personas, algunos son funcionarios sanitarios y van a cumplir su trabajo y ya está. Aunque por desgracia en marzo de 2009 perdí a mi padre en el Hospital Militar de Zaragoza por un tumor en las vías biliares, nunca terminaré de expresar mi agradecimiento al equipo de enfermeras que lo mimaban como a un niño chico, a las chicas de la limpieza y algunos médicos entre ellos el Dr. Enrique Sancho que nos trataron con muchísimo cariño y nos apoyaron en tan duro trance. Creo que sigue habiendo más que gente vocacional gente humana y esa gente es la que se esfuerza por avanzar en la ciencia sin perder de vista a la persona.

    Gracias.

    Un saludo

  17. Begoña Viera:

    Yo no he leído el artículo que mencionas en el comentario, pero si me llama la atención las preguntas qué te haces “Y me pregunté, ¿qué está pasando con nuestros mayores y nuestros enfermos crónicos?¿Por qué nuestra sociedad parece tan deshumanizada, a pesar de que tiene un mayor nivel de conocimientos, unas necesidades básicas en general cubiertas y unas leyes que defienden los derechos humanos? Para que el individuo envejezca y muera dignamente, necesitamos que nuestra sociedad sea digna en su conjunto”, Yo no me limitaría a nuestros mayores o enfermos. Yo diría ¿qué está pasando con el ser humano”. Basta con mirar a tu alrededor,la tv diariamente, o cualquier comentario de un amigo o vecino. Yo he llegado a la conclusión de que todos hemos perdido los principios o valores. Efectivamente, tenemos más conocimiento, nos llega más información, pero no procesamos dicha información. No sabemos seleccionar, dosificar, y utilizar dicha información. Para aprender, primero tenemos que desaprender. Es la única forma de ir reciclandonos, pero eso sólo lo hacemos con las nuevas tecnologías, pero no con nuestros valores o sentimientos. No somos capaces de mirar dentro de nosotros, “no hay tiempo”.
    Efectivamente, como dices en tu comentario, damos más valor a lo material que a lo espiritual o emocial. Hoy en día primar tener lo mejor que hay en el mercado, vivir por encima de las posibilidades, no importa como, pero hay que hacerlo aunque por dentro estemos vacios. Y eso, lamentablemente no solo ocurre con los mayores o enfermos que dejan de aportar a una sociedad, ocurre con nosotros mismos que estamos aportando a la sociedad. Pero aportamos conceptos y valores equivocados. Yo me haría la pregunta ¿qué podemos hacer para darle la vuelta a esta situación, a esta crisis de valores?. Y que conste, que no tiene la culpa la crisis económica. La crisis es personal e individual. Y que cada uno tiene que trabajarse la suya.
    Yo te aseguro, que me estoy trabajando la mía, y cada que me la trabajo más, veo más la pobreza del otro, de la sociedad en la que vivimos.^
    Por último, comentar que me ha gustado la reflexión que has hecho y felicitarte por haber tenido la experiencia de haber trabajo en Mauritania. Ya me gustaría a mí tener una experienia de esas.
    Un fuerte abrazo.

  18. Lidia:

    Soy enfermera, estoy de acuerdo contigo en la absoluta necesidad de que todos los que cuidamos, tanto profesionales, como familiares, tengamos muy presentes las emociones, y seamos capaces de “escucharlas”‘ , para poder asi ayudar de verdad a quienes lo necesitan, sin miedo, con humanidad, con cercania y tambien con mucho respeto. Es un premio poder ayudar a las personas a encontrar alivio en la enfermedad, en el dolor, el miedo, la incertidumbre, la tristeza.

  19. Agur:

    He leído con mucho interés el artículo y los comentarios. He vivido una experiencia bastante dura con mi madre, recientemente fallecida. Hay dos aspectos que se mencionan tanto en el artículo como en los comentarios: la actitud de la familia, allegados, sociedad; y la actitud de los profesionales de la medicina. Entre todos ellos encontraremos a gente que es humana, que se preocupa por sus semejantes, sus familiares, sus pacientes.

    Mi experiencia me ha valido para comprobar que aún hay personas que se preocupan de otras personas, profesionales de la medicina que se implican con los enfermos y sus familias, que les ayudan física y anímicamente. Y todavía hay familias que se ayudan. Creo que todos necesitamos de nuestros semejantes cuando estamos pasando por enfermedades o malos momentos. Creo que es cuestión de ponernos en la piel del otro. Yo tuve a mi madre primero en el hospital y luego en casa, y doy gracias por haber tenido esa oportunidad de cuidarla en lo que podía, de darle todo el cariño que podía. Espero que algún día, cuando llegue mi hora, también esté acompañada y me sienta querida por los míos.

    Todos los que formamos esta sociedad debemos pensar un poco en los que más nos necesitan. Solo es cuestión de ponernos en el lugar del otro. Sufriremos y nos moriremos de todos modos, pero arropados, queridos, acompañados de los que más queremos.

  20. Claudia Calderón:

    Estoy comenzando a hacerme cargo de mis padres y es muy difícil establecer vínculos afectivos conlos padres cuando están a cargo de un hijo, los roles se invierten y eso provoca una tremendo avismo ¿Existirá algún autor que escriba sobre cómo cuidar, acompañar, tartar y contener a los adultos mayores en su etapa más dura de las enfermedades?

    Gracias

  21. Esther:

    Un tema que se agradece hoy para corroborar las cosas que echamos en falta, hacia quienes somos más humano, y hacer sensible a los menos compasisivo. Se ha perdido la hecceidad, y no lo justifica nada, todo lo contrario, el tiempo que dura implica solidaridad y bondad hacia los otros, el que sea propio equivocarse, no nos da el derecho a vivir equivocados, y una advertencia a tiempo, será reagruparnos asimismo en nuestra cultura más común. Pero sucede que: enseñamos a defender un juicio, antes que aprender a tender una mano; y se nos olvida qué es? un acto humano, que es virtud hacer el bien y por donde empieza Dios… Hasta los modales se ven afectados, y con gusto o disgusto, aterrador es el futuro de la humanidad… Muchísimas gracias. Un saludo

  22. Nuria:

    Después de leer la gran verdad que comentas he sentido la necesidad de escribir un comentario sobre este asunto, creo que el problema está en la sociedad en general, todos tenemos que trabajar y seguir adelante, no podemos dejarlo todo por el cuidado de alguien, nuestra vida continúa y la sociedad no te lo pone facil, da la impresión que todos sufrimos, todos tenemos probremas, y luego está el orgullo, la envidia… pero allá cada cual con su conciencia, ¿no creeis?.

  23. silvia:

    Siempre pienso en que en momentos de enfermedad, te acuerdas de todo el mundo de la familia porque eres vulnerable, somos tan egoistas…. yo personalmente pienso que si enfermo no me gustaria que mi hija se sacrificase por mi…..quiero que sea libre y feliz

  24. Mª Isabel:

    A los estudiantes de medicina, se les deberia hacer un psicotécnico (de humanidad) antes de comenzar la carrera, para ver si són actos o no para ella. Y…al personal sanitario idem de idem, antes de comenzar dicho trabajo.
    ¡Mi admiración incondicional para todos los que cumplen estos requisitos!…Con ellos, hasta estar enfermos es mas agradable.

  25. Inma Mérida:

    Me ha encantado el artículo. Es muy importante la humanidad que puede desprender cualquier persona, pero en especial un cuidador, un educador, un policía, etc….Desgraciadamente nos estamos deshumanizando y “tecnologizando” demasiado. Intentaré q mis valores, como el de la humanidad sea parte de mi legado, y mientras procuraré educar en valores y compartir lo mejor de mí.

  26. aba:

    la pérdida de autoridad en los roles en el núcleo familiar (emerge la autoridad filial en vez de autoridad parental)????Las personas que ahora son ancianas dependientes, tienen hijos que se educaron en esa supuesta autoridad parental…no sabemos que será de nosotros pero el modelo anterior evidentemente tampoco ha tenido un buen resultado.En un mundo en que sólo a lo bello se le da valor, la enfermedad y el dolor nos da miedo y nos provoca repulsión.Vemos nuestro futuro en esas personas enfermas y preferimos meterlo en una residencia o pagarle a otro para que lo haga.Así no tenemos que verle la cara a la verdad a diario.No vivimos conscientes de que la enfermedad, el dolor , el sufrimiento llenan gran parte de lo que supone estar vivos…

  27. Ana Esmeralda:

    Una reflexión muy brillante en la que tod@s intervenimos tarde ó temprano…

  28. Francisco Manuel Ruiz:

    La deshumanización y la falta de valores en la sociedad es cada vez más creciente.Nos preocupamos por el aspecto material de las cosas, sin pararnos a observar la situación en la que está inmersa mucha gente.Muchas veces parecemos ignorar el sufrimiento ajeno y nos preocupamos por cosas más triviales, sin darnos cuenta que hay cosas mucho más importantes, que podían mejorar la situación real de cada persona.Es aplicable a todos los ámbitos de la vida.Estoy de acuerdo con el enfoque de este artículo.

  29. anyelina:

    Silvia, pienso como tu, yo si enfermo, no quiero que mis hijas tengan que soportar mi enfermedad, si fuera larga, y ya no digo cuando se llega a la vejez, los hijos no se tienen para que cuando seamos mayores tengan esa carga durante muchos años, yo prefiero que me cuiden en alguna residencia, y no ser una carga, no es vida estar exclavizada,

  30. José Luis Lomas:

    Felicidades por el aporte. ¡Qué importante para los educadores la ética del cuidado! Saludos.

  31. Lourdes:

    Exacto!
    Menos es más!

  32. Gloria:

    Título Actividad: EDUCACIÓN EMOCIONAL Y BIENESTAR INDIVIDUAL Y SOCIAL
    Realización: 27, 28, 29 y 30 de marzo de 2012 (tardes)
    Horas: 18 formación presencial
    UNED Dénia
    1 CTO. LIBRE CONF. – 0,5 ECTS

    Inform. http://www.uneddenia.eshttp://www.gloriamarti.blogspot.com

    Se pretende ofrecer una formación emocional básica e información acerca de la Inteligencia Emocional y sus relaciones con los aspectos más cotidianos de la vida, con el objetivo principal de facilitar el entendimiento de que su desarrollo repercutirá positivamente tanto a nivel individual como social. Se parte de la idea de que muchos de los problemas individuales, y consecuentemente sociales, tienen una firme base en el inadecuado manejo emocional, por lo que se puede concluir que entendiendo y utilizando adecuadamente las propias emociones, y proporcionando este tipo de educación a las nuevas generaciones, se podrían evitar gran parte de los problemas relacionales que afectan a nuestra sociedad, tales como los relacionados con la violencia, la ansiedad, el estrés, la depresión, la falta de empatía, de respuesta asertiva, etc.

    SALUDOS

  33. Pilar S.:

    Llevo toda mi vida cuidando a mi hermano, gran dependiente. Vive en una residencia asistida y pasa temporadas hospitalizado también en un centro de la sanidad pública. Lo que voy a decir no es una opinión, sino una realidad. Los profesionales (ATS, auxiliares, camilleros, técnicos, etc.) de residencias y hospitales, en realidad no cuidan a las personas dependientes; simplemente las asisten. Es distinto. Asistir es un acto impersonal: es asear, dar medicación, dar de comer. Ahí termina lo que hacen. Cuidarles, en realidad sólo lo hacemos los familiares, que nos vemos en la obligación (y devoción) de dedicar todo nuestro tiempo libre a permanecer a su lado, para darles los cuidados que no reciben y para vigilar el trato que les dan. Los profesionales tratan de modo muy diferente a los residentes que tienen una familia que se preocupa de ellos. Al menos les respetan, por miedo a las consecuencias. Pero pobres aquellos que no tienen quien les proteja, están a merced de trabajadores en su mayor parte deshumanizados, que les maltratan con su indiferencia y desapego. En una ocasión, le comenté a la gerente del hospital (el Clínico de Salamanca, por cierto), que me parecía gravísimo, que los auxiliares que llevaban 2 meses aseando a mi hermano y cambiándole los pañales, ni siquiera sabían su nombre y tampoco habían reparado en que era ciego. ¿Existe mayor maltrato que despersonalizar a un enfermo?.
    Saludos a todos y mi afecto y admiración a tantos familiares entregados al cuidado de nuestros mayores y discapacitados.

  34. Enfermera:

    Os encantará esta entrevista, de verdad:

    Francisco, Cristina, enfermera: “Limpio cacas por cariño”
    http://hemeroteca.lavanguardia.es/preview/2003/05/10/pagina-88/34030022/pdf.html

    ¡Saludos a todos, maj@s!

  35. Juani:

    Tod@s deberíamos ser más humanos, en todos los ámbitos… Saludos

    “Hace algunos años una revista americana publicó la historia de una profesora de instituto de matemáticas. Una tarde pidió a sus alumnos que escribiesen los nombres de todos sus compañeros de clase, dejando un espacio entre cada nombre. Después les pidió que pensasen y apuntasen en la hoja una cualidad, algo especial, que quisiesen destacar acerca de cada uno de sus compañeros. Al final de la clase recogió las hojas y durante el fin de semana preparó un folio con el número de cada alumno, y allí reunió todos los cumplidos que había merecido por parte de sus compañeros. Entregó su hoja a cada alumno. El contenido de los folios no se discutió nunca en clase —cada alumno leyó su folio en privado— pero quedó claro por los comentarios que se escucharon aquella tarde —«no sabía que les caía tan bien», «pensaba que no le importaba de verdad a nadie»— que los alumnos vivieron el ejercicio de forma muy positiva.
    Varios años más tarde uno de estos alumnos, un joven llamado Mark Eklund, murió en Vietnam. Cuando el cuerpo fue repatriado a Minnesota casi todos sus antiguos compañeros, y la profesora de matemáticas, asistieron al funeral. Después del funeral el padre del joven soldado dijo a la profesora: «Quiero enseñarle algo», y sacó una billetera de su bolsillo. «La tenía Mark cuando lo mataron. Creo que era importante para él y que tiene que ver con usted». Abrió la billetera y sacó dos folios de papel gastados por el uso. Era la lista de cualidades que los compañeros de Mark habían elaborado hacía años. A raíz de aquello muchos compañeros de Mark reconocieron que para ellos también aquella lista había sido importante: casi todos la guardaban en un lugar valioso para ellos.”

  36. m.carmen:

    Bueno, lo ideal sería que el enfermo estuviera con un familiar muy cercano (Un hijo). El cuidador contratado también puede ser eficiente y eficaz. Los enfermo solos es xq ya en su casa estaban solos. Mi madre tiene 80 años y varios dolores durante meses ,yo tengo 35 años menos que ella y necesito disfrutar mi vida.Todo se pega menos la hermosura.

  37. Pilar S.:

    Enfermera del comentario 34: gracias por recomendarnos esa entrevista. Me ha encantado. Qué poca gente hay así, pero cuando te la encuentras yo, al menos, se lo he agradecido infinito. Dice que al final al gente a quien recuerda es al médico. No necesariamente.

  38. SONNE:

    Ante las preguntas que te haces y creo que nos hacemos todos, a mi particularmente me da miedo hasta contestarlas asertivamente. Y las contestaría con otras preguntas ¿A que mayor nivel de conocimiento nos referimos?, ¿cuáles consideramos que son verdaderamente las necesidades básicas? Efectivamente existen leyes, pero ¿somos conscientes de los derechos humanos y hasta donde llega nuestra consciencia? No he tenido la experiencia que cuentas, pero he sentido esa deshumanización en otros sitios como en los lugares de trabajo, y en los colegios. Por nombrar y citar algo cercano. Y me planteo las mismas preguntas ¿qué hace que nos deshumanicemos? Pero seguidamente me digo – ¡hombre!, antes esto era peor, pero no va tan deprisa como quisiera. Un día me dijo me hija que en la escuela cuando la profesora preguntaba que les parecía dejar a un compañero de clase fuera del juego y no dejarle participar todos respondían que estaba mal porque nuestro compañero se sentía dolido. Bien, ella añadía que si sabían que estaba mal y sabían que el compañero se sentía dolido porque actuaban a veces al contrario de lo que piensan. Contesté que los humanos somos contradictorios, que en ocasiones o a veces aun sabiendo que está mal no somos conscientes del dolor del otro en ese momento. Incluso que para tomar la decisión de admitir o no admitir al compañero no solo se tiene en cuenta si está mal o no, sino lo que nos supone a nosotros, es decir lo que deseamos para nosotros. Entonces me decía como saber cual es la mejor decisión…Y ahí me quedé con un “a veces no lo sabes, la tomas y ya está”

  39. Salva:

    Deberiamos de tenernos más amor por estar presentes en la vida hoy dia 17 de febrero del 2012. Nuestros genes familiares han superado varias epidemias (la peste mató a la mitad de Europa), somos supervivientes de guerras, de disputas. Nuestros familiares y genes nos han colocado vivos en el presente. Querernos y respetarnos porque somos la evolución y superviviencia del ser humano.

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